Y la corrupta soy yo…
Por: Dilmarys Cuello. Vivencias que dejan moralejas. Iniciar el año con este sugerente título no era lo que tenía planificado. Esperaba a estas alturas estar dándoles y deseándoles las más sinceras felicitaciones y profetizando sendas cosas buenas para ustedes. Planteando la mejor de las excusas por el abandono al que los he sometido, pero no,…



