Yo creo en Dios, pero no en los ayudantes

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Dilmarys Cuello


Por: Dilmarys Cuello.

Yo creo en Dios, pero no en los ayudantes. Vivencias que dejan moralejas

Esta frase que a mí me parece lapidaria, la dijo un muy buen amigo de lucha, justo cuando nos referíamos a cómo algunos toman la fe como un puente para hacer o no hacer nada en verdad.

 ¿Se puede creer en Dios pero no en los ayudantes? Incluso esta frase provoco en mí una revisión concienzuda, permitiendo que la autoevaluación me diera buenos resultados. Es que a veces se deja de lado que quien vive y actúa con una apariencia no real en el último de los caso lo que menos puede pasar es que lo descubran.

Creo que el legado tiene mucho que ver con la percepción de las personas que observan a los que decimos ser cristianos. El accionar del cristiano debe ser un libro abierto, no libre de los problemas que presenta la sociedad misma, pero si con un enfoque distinto ante los mismo problemas.

Ahora bien, los que somos ayudantes, no podemos ir al parque? Los que somos ayudantes, no podemos coger fiao en el colmado? Los que somos ayudantes, no podemos reclamarle a nuestro vecino por la violación de nuestros derechos? Por ser ayudantes, no podemos exigir a las autoridades que cumplan para lo que las votamos y/o elegimos? Porque actué como ayudante, no tengo derecho a tener un trabajo digno y bien pagado?

No me da miedo ser ayudante. Me da terror saber que algunos que se dicen ser ayudantes se comportan de manera incorrecta. Que no solo quedan mal ellos/as, sino que le dañan el historial a los demás y porque no decirlo, deja en tela de juicio la bondad de Dios.

Ser ayudante de Dios no es malo, o no es difícil, se puede ser ayudante y a la vez comportarse como un ciudadano que quiere que las cosas cambien; con deberes y derechos.

Me preocupa bastante como algunos/as hermanos/as, no se comportan como gente de Dios que debe como deber sagrado tener, el compromiso de cambiar su sociedad para bien.

Es que no hay dudas que los que conocemos la palabra de Dios, debemos impulsar los cambios desde la persona hasta la sociedad en su conjunto, no debemos darle espacio al “diablo” con ninguna de nuestras acciones o con supuestos……

Dios tiene ayudantes aquí en la tierra con todo el deseo que de reflejemos su gracia, que no es del todo cierto que solo es besos, abrazos y demás, pues la misma Biblia habla de que Dios es “fuego consumidor” y en más de una ocasión Jesús se molestó por acciones sociales con las que él no estaba de acuerdo..

Sigo siendo una ayudante y no me apena decirlo.

Dios nos da privilegios que no podemos despreciar. Debemos y podemos discernir “los tiempos y las sazones“…….

La Biblia dice: “Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José“. Amós 5: 15.

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1 Comentario

  1. Excelente reflexión, si la es, por otro lado no estoy muy claro, pero creo hasta casi entender que Dios no tiene ayudantes, no los necesita, pues si somos creación suya y por demás objetos de su gloria no podemos definirnos de otra forma que no sea instrumentos de los que se vale Él para bendecir. Un ayudante es algo distinto, que tiene autoridad, autonomía, se vale por sus propios medios; Dios no trabaja así.
    Lamento inferir de este modo, pero es la forma en que para mí Dios trabaja.
    Aún así tu punto de vista no deja de tener una teoría o trama muy interesante.

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