Hasta siempre, tocayo Comandante!!

0
54

Por: Sergio Reyes II.
Estas allí, dominando la estancia con el rostro terso e impasible. Corrillos diversos de gente infinita que te quiso y que te quiere deambula o se arremolina alrededor del limitado espacio que ocupas, en esta etapa postrera de tu existencia.

Gente que te quiso y que te quiere, que no acaba de entender que hayas caído en una forma tan sorpresiva e inexplicable.

-Precisamente tú que te enfrentaste tantas y tantas veces a innúmeros peligros, saliendo indemne y llena de estrellas la frente, en la mayoría de estos-

claudio_caamano_epd_fe

Te veo y no puedo evitar el verme transportado, en el tiempo y el espacio, a los días álgidos aquellos de la Guerrilla de Caracoles, en donde tu nombre, el de tu primo Francis y los de un puñado de otros paladines de la libertad se elevaron hasta el confín de la dignidad, más allá de las cumbres de la Cordillera Central, abrogándose, en el coraje y el valor de unos pocos, la reivindicación de los derechos conculcados de todo un pueblo.

Y al hacerlo, tiemblan las fibras más sensibles de mi ser, y un dejo de vanidad me invade al evocar el profundo orgullo que me causó, en aquel entonces, al conocer en detalle los seudónimos o nombres de guerra asignados a cada miembro de la guerrilla. Y de manera especial, el tuyo, mi tocayo Comandante.

Pero, no vine a hablar de mí en este impresionante escenario en que se rinde postrer homenaje a tu memoria, a tu vida heroica e incorruptible y a las jornadas gloriosas en que participaste junto a otros tantos prohombres de la Patria.

Solo quería, tocayo Comandante, decirte que tu legado está en buenas manos. Dejas hijos probos, recios como el guayacán, que han asimilado a la perfección tus sabias enseñanzas. Ellos sabrán sacar la cara por ti, si el caso lo ameritare y habrán de ostentar tu legado como el paradigma más valioso que puede exhibir un hijo, orgulloso del vasto historial de padres como tú.

Ha llegado la hora del sueño eterno. Atrás han de quedar los diferendos y rebatiñas que ocuparon una parte importante de tus últimos años, encaminando la noble cruzada por definir el punto exacto en que descansan los restos del coronel de Abril.

-Y es que, para muchos, mi tocayo Comandante, la memoria de Francis, la de los combatientes de la Revolución de Abril, de la Guerrilla de Caracoles y de los que cayeron en el interminable holocausto conducido aviesamente por el balaguerato de las cavernas, no descansa solamente en tumbas, monumentos, efigies, … o días de duelo!!

El recuerdo y la veneración a esos prohombres de la dignidad, la libertad y el decoro permanece, de manera principal, en la memoria y el corazón de todos los dominicanos que amen de verdad a su Patria, a sus mártires y sus libertadores.

Y allí ha de permanecer, hasta que llegue de nuevo la hora de los hornos, y nuevos coroneles envueltos en un baño de pueblo asuman el papel que demandan estos tiempos.
Te vas, tocayo Comandante, arrastrando el triste fardo del dolor ante el reciente crimen a mansalva de uno de tus hijos, hecho que te hizo padecer penares, angustias y desazón más terribles y atroces que los que pudo infligirte el más troglodita de tus adversarios.

Seguro estoy que, en su momento, un sistema judicial mejor encaminado –y, en su defecto, la Justicia Divina, que nunca falla-, habrá de traer la tranquilidad a tu familia cuando se aplique el adecuado castigo a los culpables de este penoso caso.

En este día, en que por doquier ocurren calamidades que contritan el espíritu y nos llenan de espanto y pesar, he hecho un alto en el camino y he acudido ante ti, para rendirte este humilde tributo. Y asumiendo el papel del miliciano que siempre quise ser, me he puesto en atención, he entrechocado mi calzado cual si fuesen los sólidos tacos de recias botas y, frente a la guardia de honor que con compungido mutismo acompaña el féretro que conserva tus heroicos despojos terrenales, he esbozado un fugaz saludo marcial que pretende ser, a la vez, mi formal y respetuosa despedida.

Hasta siempre, tocayo Comandante. Ya eres parte de la historia de nuestro pueblo y estarás siempre en el corazón de los verdaderos dominicanos.

COMPARTIR

Para comentar: (Deben poner sus nombres completo y reales).