El hombre y la máquina

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Tony Cedeño - Escrito

POR: TONY CEDEÑO – Escritor Reside en Ecuador.

Primero, la idolatría de la técnica frente a la posibilidad de la salvación del hombre cuando une su conciencia y su raciocinio al arte como un elemento fundamental para no separarse del verdadero sentido de la vida. 

Juega con la pintura, adoba colores, siente ese golpecito tenue del bolero con su pincel lo mismo que cuando escribe crea vida, crea amor y no es negado trasciende… 

Puede abrir huella, trazar caminos, elevarse hasta ese plenilunio donde el sueño deja de ser una utopía porque no sería justo algún día no alcanzar esa igualdad nefasta que hoy no se vive.  

Cuando dejamos en lo obsoleto nuestras manos le estamos dejando todo a la máquina procesadora que nos provoca un ocio placentero de por sí productivo ok, muy bien, pero caemos en la orfandad cuando no leemos ese libro físico que nos espera lleno de telarañas. 

La música seguirá en su ronda bonita con el deleite de los instrumentos, pero no nos olvidemos que la naturaleza también posee su orquesta Sinfónica y sus paisajes qué son sino el pulmón del mundo. 

Con estas palabras destaco el pensamiento de Ernesto Sábato como un ser que dejó una huella indeleble y con sus pensamientos plasmados en sus libros nos avizora no una extinta esperanza sino una cruel verdad el mundo si no vuelve sus ojos a lo humano morirá por falta de afecto. 

 «Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano». (Antes del fin). 

«Todo hace pensar que la Tierra va en camino de transformarse en un desierto superpoblado… Este paisaje fúnebre y desafortunado es obra de esa clase de gente que se habrá reído de los pobres diablos que desde hace tantos años lo veníamos advirtiendo, aduciendo que eran fábulas típicas de escritores, de poetas fantasiosos». 

(Antes del fin). 

“La ciencia positiva y la técnica permitió al Hombre esta aventura prometeica: la conquista del mundo, la conquista de las cosas, del mundo natural, del mundo externo. Pero a un precio paradójico y trágico. El Hombre conquistó el mundo de las cosas, pero con un gran riesgo para su alma: ha terminado por cosificarse, él mismo se transformó en cosa”. 

“Todos buscamos lo que no tenemos. Los astrónomos miran las estrellas porque no les alcanza la tierra. Kandinski hacía arte abstracto y geométrico en una búsqueda inexorable de lo que le hacía falta a su alma. Los espíritus románticos y tumultuosos a menudo buscan la matemática”. 

-Ernesto Sábato. 

Quisiera equivocarme, pero dudo que el mañana sea prominente para los niños y jóvenes que heredarán este planeta tan hermoso porque todo es llamado cosa y el hombre va hacia un destino donde lo inhumano seguirá siendo predominante. 

Creo que sin quitar la esperanza como manantial podríamos convivir en un mundo donde las máquinas no mermen el valor del trabajo del hombre sobre todo que no se pierda su creatividad, su afán de amor, su ser que descubre lo desconocido. 

Producir no es malo, al contrario, fluye la economía y la pobreza disminuye, hay circulante pero la modernización va de la mano con una imparable ola de poder. 

El que más posee desea más mientras que el pobre es un obediente con falta de oportunidades. 

Todo es una incógnita al filo de una tercera guerra mundial que llegará en su momento porque el deseo puede mas que la razón. 

El hecho es que se desmorona la base estructural de los valores por los placeres mundanos y es ahí cuando cunde el caos, la irremediable hecatombe, la usurpación del alma por el mundo perverso, esclavista, machista, perjudicial. 

Se carece de valor y de una fe constituida y es que hay que ser demasiado valiente para no rendirse ante tanta corrupción, sería como no rendirse ante un pelotón de tanques de guerra porque enfrentarlos costará la vida. 

Recordemos que la pluralidad no podrá ser abolida, si se lo sigue haciendo morirá el amor, morirá la empatía, quién respetará al otro, sobre qué ilusión un niño será recibido con afecto si se lo margina por su color de piel. 

Como expresa la Biblia muchos son los llamados, pero pocos los elegidos esos elegidos que pasarán las más duras tentaciones, los agravios, los destierros, pero aun así no cederán. 

Quise enviar está breve síntesis de lo que es y será un mundo robotizado donde la máquina un día nos quite para siempre el protagonismo y la esencia que nos identifica.

¿Y tú, que opinas?

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