CORRAL GRANDE EXIGE JUSTICIA, UN AÑO DESPUÉS DEL DESALOJO
Por: Julio Valle.
La familia Peralta celebró antes de ayer una misa de acción de gracias para exigir justicia al cumplirse un año del arbitrario y abusivo desalojo realizado en su contra, en Corral Grande, Dajabón, el 9 de marzo del 2010.
Durante la misa se informó de la solicitud, por el magistrado Procurador Fiscal, Juan Casilla Solís, para que el caso sea declarado como complejo, a los fines de extender el período de investigación por un año y así los responsables sean investigados y traducidos a la acción de la justicia.
En la misa participaron diversos sectores sociales de Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y de carácter nacional como el Centro de Madres, Foro Social Alternativo, Articulación Nacional Campesina, entre otras.
El desalojo del 9 de marzo fue encabezado por el coronel Edward Almánzar, declarado en rebeldía por la justicia y a quien la Policía Nacional protege porque a pesar de los requerimientos jurídicos no se ha presentado a los tribunales.
Esta actitud evasiva a la justicia contrasta con las acciones violentas y abuso de poder realizada por el coronel Edward Almánzar quien, a la sazón, iniciara los disparos y lanzamiento de bombas lacrimógenas que produjeron heridas a Ignacio Abreu Peralta, Rafael Andrés Pérez Peralta, a las señoras Carmen Milagros y Margarita Peralta. Y la destrucción de sus viviendas.
Corral Grande es una comunidad abandonada de Dajabón, fronteriza con Haití, cuya carretera está llena de hoyos, azotada por la delincuencia, la falta de empleos, sin centros de recreación, ni canchas, clubes u otros espacios.
Su principal fuente de empleos es el mercado binacional con Haití, con un movimiento económico de más de 50 millones mensuales.
Para cocinar sus alimentos más del 50 por ciento usa carbón vegetal.



