Cientos de personas visitan a San Ignacio de Sabaneta y se familiarizan con sus gentes
Por: Marcelo Peralta / Juan Pablo Bourdierd
SAN IGNACIO DE SABANETA, R.D. Por el confort que posee, su entorno, la limpieza de sus calles, la hospitalidad y solidaridad de sus gentes, sus frescas aguas, la ciudad de San Ignacio de Sabaneta recibió a miles de vacacionistas de diferentes partes del país.
Cientos de personas se hospedaron en los diversos hoteles y casas amigos y amigas radicadas en esta localidad, para luego irse a los balnearios de los ríos Yaguajaí, Guayubín e Inaje.
Aunque sus aguas no estaban en las condiciones que ameritan, pos efectos de la sequía, sin embargo, las aprovecharon al máximo para darse su «chapuzón».
Mientras unos se bañaban, otros acomodados bajo las sombras de los árboles para el descanso, el disfrute y la lectura, una considerable cantidad de hombres y mujeres preparaban todos los tipos de alimentos.
Cocinaron pollos, chivos, cerdos, res, pavos, guineas, entre toras aves para acompañarlos con las excelentes yuca que se cultiva a granel en la provincia Santiago Rodríguez.
Gentes de todas las edades y sexos dejaron su hábitat y se fueron a las riberas de los ríos, los niños y niñas a bañarse y a divertirse, mientras otros jugaban dominó y se daban sus «tragos».
Era asombroso observar la cantidad de personas que visitaron este año la ciudad de San Ignacio de Sabaneta y sus entornos.
Desde las primeras horas de la mañana, apretujaban las calles de la ciudad para irse al mercado municipal a comprar en las «freidurías» a comer chicharrones, riñones, asaduras, carne frita con los famosos «totones», comer corta amarga y dulce elaborada a base de maíz.
Siempre, los sabaneteros acogen a sus visitantes como hermanos y dan las mejores hospitalidades, eso es lo que caracteriza a los hombres y mujeres de este hermoso pueblo noroestano.



