Vivencias y recuerdos
Por: Sergio H. Lantígua.
Es sabido por todos, que el pasado es el viaducto hacia el futuro fundamentados en que la vida es como la corriente del arroyo en su continuo discurrir sin jamás estancarse en ciénagas o chascos del pasado. Por esa puerilidad siempre recuerdo aquellos atardeceres, pintarrajeados de coloretes encarnados, al desdoblamiento entre la luz y las sombras, cuando presuroso caminaba por el angosto y serpenteante camino que conducía al bohío en la colina.
El crujir de la hojarasca seca bajo el peso levitado de mi cuerpo que presuroso por las ansias de volver a casa, en su zozobra, parecía desplazarse por el aire, la sensiblera temeridad del moriviví cerrándose a mi paso en gesto venerante, los cocuyos y luciérnagas en la oscuridad de la noche deambulando furtivos, alumbrando con sus antorchas el entorno esparciendo chispas fluorescentes emanadas de una lumbre imaginera encendida en el fogaril de mis sueños y la muchachil persecución tras de ellos tratando de atraparlos. Esas nostalgias siempre retornan al poniente, cuando audaz, la melancolía merodea mis soliloquios tomándome de su mano por esos parajes soledosos de vivencias preteridas, cuando mi espíritu se enfrasca en fútil antagonismo con la irrebatible realidad que representa todo lo ausente ora soterrado.
VIVENCIAS Y RECUERDOS
Como exaspera extrañarte entre tantos recuerdos
Páramos que al soplar del viento se desabrigan
Imágenes profanas aromatizadas de incienso
Ecos silentes que a ratos escucho en mi penitencia
Conglomerado de falsas ilusiones y promesas rotas
Ímpetus inmolados en aras del ignominioso infortunio
Reintegros de sueños soterrados y miradas ausentes
Utópicas fantasías concilio de luces incineradas
Ansias de mis escrúpulos por restañar sus desatinos
Reencarnadas memorias preteridas por el tiempo
Emblemáticas fluyendo del ostracismo censurado
Mentiras piadosas que me digo para calmar el ente
Y retornar a la cordura de la normalidad transitoria
Regocijado en la convergencia de tantos desengaños
Ardid persuasor que me hace olvidar todo lo pasado
Y la triste realidad de que jamás volveré a verte


