Mérido de los Santos: 20 años «pelando pa’ que otro chupe»
Por: Juan Pablo Bourdierd
Santiago Rodríguez, RD. — Desde su comunidad de El Caimital, en Villa Los Almácigos, Mérido de los Santos se traslada a Sabaneta para ganarse el sustento con la venta de frutas. Conocido como «Merengue», lleva más de veinte años vendiendo chinas, un oficio que forma parte de su vida cotidiana y de su esfuerzo por sostener a la familia.

«Pelando pa’ que otro chupe», como dice la expresión popular dominicana asociada a los vendedores de chinas, resume con humor el trabajo al que ha dedicado más de dos décadas. En su caso, detrás del refrán hay una actividad comercial y una responsabilidad familiar que procura atender cada día.
Merengue, de 54 años, es conocido en Sabaneta por la venta de chinas. Su oferta también incluye lechosas, limones y naranjas agrias, productos con los que busca ampliar sus posibilidades de ingreso.
Mérido de los Santos: más de dos décadas vendiendo chinas
La trayectoria de Mérido de los Santos permite acercarse a una historia de trabajo que transcurre entre dos municipios de Santiago Rodríguez: Villa Los Almácigos, donde reside, y Sabaneta, donde desarrolla su actividad como vendedor.
Durante más de veinte años, las chinas han sido parte central de su oficio. Sin embargo, su disposición para trabajar no se limita a la venta de frutas. Cuando surge la necesidad, también está dispuesto a realizar una jornada adicional para contribuir al sustento del hogar.
«También, si tengo que echar un día, lo echo para el sostén de la familia», expresó Merengue.
Sus palabras muestran la importancia que concede al trabajo como medio para responder a las necesidades familiares. Para él, vender frutas y aceptar otras labores son posibilidades que forman parte de un mismo propósito: generar ingresos para su hogar.
Un oficio cotidiano con una historia detrás
La historia de Merengue pone rostro a una actividad habitual en la vida comercial de Sabaneta. Más allá de los productos que ofrece, está el recorrido de un hombre que ha mantenido su oficio durante más de dos décadas.
Mérido de los Santos continúa trasladándose desde El Caimital para trabajar. Entre chinas, lechosas, limones y naranjas agrias, sigue haciendo del comercio su fuente de sustento, con la disposición de «echar un día» cuando haga falta.
Así, «pelando pa’ que otro chupe» adquiere en su historia un sentido concreto: el de un vendedor que encuentra en su trabajo diario una manera de sostener a su familia.
