MARTÍN REYES UCETA DEFENSOR E INCANSABLE DEL CAMPESINO

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Martin Reyes Uceta Entrevista Junio 2010Por: Marcelo Peralta y Juan Pablo Bourdierd (JPB).
SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D. La vida del dirigente campesino Martín Reyes Uceta, nació el 27 de octubre del año 1936, nativo de Santiago Rodríguez está marcada por la historia de un proceso de la lucha como especie de fuego cruzado a sangre y fuego, donde agricultores estaban despavoridos por la violencia en los años del expresidente Joaquín Balaguer, por reclamar tierra para trabajarla y ponerla a producir.

Los dirigentes agrarios en esos oprobiosos años se refugian en un recodo de la geografía nacional llamado Santiago Rodríguez para guarecerse de la horda de pájaros oficiales que deambulan por los campos azolándolos por exigir tierras para los campesinos ponerla a producir y alimentar a su familia y comunitarios, pero los poderosos actuaban con la mirada complaciente del gobierno de turno de entonces.

Esta historia se teje en el marco de un paisaje exuberante y pródigo en riquezas naturales, que recibe a los errantes peregrinos entre chubascos vespertinos, lluvias frescas, torrenciales a granel, que inundaban los ríos que cubren la agreste Línea Noroeste, supuesta por silvestres paisajes, hasta desbordarlos y producir temor a los incrédulos visitantes.

Martín Reyes Uceta, era un hombre que entregó su vida, la cual puso en peligro en muchas ocasiones, en procura de lograr tierras para los agricultores de la Región.

Fueron muchas las ocasiones en que éste humilde hombre tuvo que trasegar su la vida para llegar a los demás dirigentes de la región y reventar a golpe de lucha continua la tupida y enmarañada oposición de los poderosos que detentaban miles de hectáreas estatales para su provecho personal.

Un grupo de ricos de las provincias Montecristi, Dajabón y Valverde, se apropiaron de las mejores tierras sin poseer un documento que los acreditara como dueños.

Hasta sus entrañas llevó Reyes Uceta la lucha para que el Gobierno favoreciera a los hombres y mujeres sin tierras, lucha que tuvo una tenacidad de imaginación alguna que nadie llegase a sospechar para cristalizar sus objetivos.

Muchos fueron los inocentes campesinos enjuiciados por la supuesta invasión de terrenos de propiedad privada, pero que los predios eran usufructuados por los potentados.

Mientras los miles de hombres y mujeres se morían de hambre porque no tenían donde producir alimentos para sus familiares, los que mayor poder e influencia que para la época contaban eran protegidos por militares y dirigentes políticos balagueristas.

La cúpula de funcionarios se aprestaba a proteger a los ricos, en tanto humillaban a las familias campesinas a las que arrinconaba y presionaba a través de miembros del Ejército Nacional, quienes generaban todo tipo de atropellos, vejámenes, violencia y los campesinos se refugiaba de manera misteriosa en los templos católicos de la región.

Fue desde ahí que se inicia, un nuevo proyecto de vida para quienes tomaron la decisión de morar y permanecer en él, en un proceso de transformación paulatino de las tierras para los campesinos.

Con la dirigencia de Reyes Uceta, se renace la ilusión de los agricultores con sus manos laboriosas e inocentes y desde la salida hasta la caída del sol, emergían para los labriegos nuevas esperanzas y perspectivas para sobrevivir.

La época en que Martín Reyes Uceta dirigía las organizaciones campesinas, era de grandes dificultades y persecuciones donde había zancadillas y amenazas de muerte para los que trataban de reclamar al gobierno tierra para los campesinos.

Reyes Uceta, desde muy temprana edad aprendió las formas de luchar a desafiar las presiones de los «guardias» y a los potentados y usufructores de tierras del pueblo.

Con el propósito de hacer su trabajo, Reyes Uceta, desafiaba los torrenciales aguaceros, aguas de los caudalosos ríos y arroyos que cubrían las provincias del Noroeste para llegar donde los campesinos tenían problemas por el reclamo de los predios ocupados por los ricos y terratenientes, donde no faltaban los militares con grandes extensiones que nunca pudieron justificar que eran suyos, por la falta de documentaciones.

Gracias a sus destrezas físicas y agilidad para identificar los terrenos en poder de particulares se logró que muchos campesinos hoy día tengan pedazos de tierras donde cultivan sus rubros.

Muchas veces puso en peligro su vida.

Los esfuerzos por conquistar los objetivos trazados tuvieron choques muy tristes entre Reyes Uceta y las autoridades, donde los corazones palpitaban fuertes y terribles temblores se apoderaban de los humildes campesinos.

Fueron muchas las veces en que las palabras de los dirigentes eran atropelladas en los labios hasta por un raso del Ejército, porque su conciencia estaba cegada por las influencia del terrateniente al que se enfrentaba.

Ni los militares y mucho menos los invasores cedían, porque no había explicación ante los insólitos acontecimientos de que ellos se robaban las mejores tierras para incorporar a los campesinos al cultivo vegetativo.

Todo era silencio y terror lo que implantaban los ricos y los militares a los dirigentes campesinos, a quienes querían tener siempre silenciado y alejados de la realidad.

Se estiman en cientos de horas y las sombras de la tarde en la que duraron los dirigentes campesinos, perseguidos por las autoridades sin escrúpulos que siempre pretendían favorecer a los terratenientes

La oscuridad del siempre quisieron mantener para beneficiar a los ricos.

Martín reyes Uceta, fue un luchador incansable, con tesón, coraje y valentía.

Hasta la próxima entrega.

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