La suerte está echada, Barrick
Por: Ambiorix Popoteur
La controversia surgida entre el Estado dominicano y la empresa Barrick Gold Corporation, transnacional minera de capital canadiense, fundada en Toronto, ha tomado un ribete que transborda ya lo económico para internarse en lo político.
A nuestro modo de ver, el Presidente Danilo Medina ha comprometido su palabra, su imagen, la del gobierno y con ello la del país al pronunciar en su discurso del 27 de febrero, de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, sus desafiantes palabras contra la empresa canadiense en el sentido de que son inaceptables las condiciones pactadas en el contrato firmado entre las partes.
Las relaciones contractuales entre las partes son leyes para las mismas, en las que solo las partes tienen interés en ellas. Los contratos se rigen por principios generales que los gobiernan, tales como el de Pacta SuntServanda, que quiere decir que el que firma un contrato se obliga a lo firmado, así como también del principio de que una parte no puede cambiar unilateralmente el contrato para beneficio propio sin el consentimiento de la otra parte. Esto lo sabe muy bien el gobierno y sus asesores jurídicos, por lo que intentar una medida de fuerza contra la empresa solo tiene efectos negativos y muy pocas probabilidades de ganar para el Estado dominicano.
Como la mayoría de contratos que ampara una inversión tan grande, las controversias que puedan surgir del mismo serán conocidas por medio de arbitraje comercial, que en este caso sería celebrado en el CIADI, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, es una institución del Banco Mundial con sede en Washington, especialmente diseñada para propiciar la solución de disputas entre gobiernos y nacionales de otros Estados, por lo que ven no será conocida aquí la solución legal al caso y las reglas las definen otros.
El gobierno debe propiciar una negociación obligatoriamente, porque sus reales oportunidades en buen derecho son muy pocas, se pueden alegar muchas situaciones que afectan a los contratos como son, el vicio de consentimiento, la causa, lesión, el enriquecimiento de una parte contra la otra, o cualquier otra, pero esto es cuestión de poder probarlas y como les dije la razón no nos asiste mucho en este caso.
A nuestro entender las situaciones que afectan el contrato son:
– Negociación original en base a compra de conciencia de la minera con las autoridades anteriores y estas a sus congresistas.
– Aprobación forzosa de un contrato sin ni siquiera conocerlo
– El gobierno actual que conoce estas situaciones y sabe que no puede hacer mucho ya que no va a recibir la parte jugosa del contrato, apela a poner contra la pared a la minera para poder conseguir mayor flujo de efectivo para sus inversiones.
Nuestra opinión es que:
– El Presidente no debe rajarse como dicen los mexicanos y mantener su postura a fin de lograr una negociación sin que se llegue a una posición de fuerza.
– Pienso que habrá una negociación al estilo de la que hubo con Codetel cuando compró Verizon y la famosa ganancia de capital, que fue transada a conveniencia de las partes
– Definitivamente la seguridad jurídica se verá afectada en este caso, porque se cambiarían las reglas de juego asumidas por culpa de uno de los agentes que no tuvo la previsión necesaria en este caso, ese agente para mal nuestro es el país, a donde vendrán los inversionistas que queremos traer.
– Entiendo que es necesario una revisión, para que la clase política dominicana entienda de una vez por todas, que cuando está negociando el patrimonio del país debe ser más cuidadoso y pensar en el bienestar de los ciudadanos y no en los millones que les entran por las comisiones pagadas.
La suerte está echada, y apuesto a una solución negociada para beneficio de ambas partes.
Sr. Papoteur: Para reducir el palabrerÃo de su discurso. Lo de Danilo es una pantalla polÃtica queriendosela dar de que es un duro. Pero porqué no mete en la carcel a aquellos de su partido que firmaron el contrato con la Barrick porque el sabe bi