JEFE DE POLICÍA EN EL CIBAO AFIRMA QUIEREN SATANIZAR SUS AGENTES
Por: Marcelo Peralta.
SANTIAGO, R.D. El jefe de la Policía en el Cibao, Juan Ramón de la Cruz Martínez, aseguró que hay sectores que quieren satanizar a sus miembros cuando uno de ellos comete delitos penalizados por las leyes nacionales vive No me exijan que mis hombres sea perfectos, sino exíjanme que sean seres humanos con vigentes.
El oficial policial afirma que «por el solo hecho de que un miembro de la Policía infringe las leyes no todos están metidos en el saco» dijo.
Habló en la promoción de unos 125 nuevos agentes policiales efectuado en el Club de la Asociación de Mayoristas en Provisiones de Santiago-AMAPROSAN-, cuyos agentes serán incorporados a la sociedad para prevenir delitos, enfrentar la delincuencia, proteger bienes y propiedades.
En ese sentido el general De la Cruz Martínez defendió el nombre de esta institución y la mayoría de sus miembros y dijo que pretender satanizar a los policías en sentido general como narcotraficantes, delincuentes y sicarios es una irresponsabilidad.
«Es incorrecto que lo haga uno quieran satanizarlo generalizando diciendo que los policías, como dicen algunos irresponsables, son delincuentes, narcotraficantes y sicarios, quizás porque uno falló», expresó.
De acuerdo al director del Comando Cibao Central, los miembros de la institución del orden son especiales que realizan una labor honorable y por su formación permite que la gran mayoría de los uniformados sean hombres de trabajo, serios, honrados, responsable y dispuestos a arriesgar sus vidas.
«Me siento orgulloso de ser policía y si volviera a nacer volviera a ser policía. No me arrepiento, porque este ejercicio es un asunto de vocación y entrega», apuntó.
Dijo que a los agentes policiales deben ser personas con vocación y entrega en su servicio porque nunca le pagaran los que se merecen, «ni hoy ni dentro de 50 años, porque si hay una cosa difícil es ser policía»
El general De la Cruz Martínez recordó que hace aproximadamente siete años casi pierde la vida al recibir dos disparos en un enfrentamiento con delincuentes donde fue muerto su guardaespaldas.
«Queremos decirles a los familiares de estos nuevos agentes que en la Policía Nacional tratamos de suplir lo que ha faltado en el hogar y lo convertimos en padre de familia para tratar de corregir y que ellos pasen a ser buenos ciudadanos», manifestó.
Expresó que de los 125 nuevos agentes policiales, dentro de diez años, la gran mayoría ha sido buen policía o buen ciudadano y que si hay alguna falla será muy reducida.



