IMPONEN UN AÑO DE PRISIÓN PREVENTIVA HOMBRE ROCIÓ ÁCIDO DEL DIABLO A SU ESPOSA
Por: Marcelo Peralta
SANTIAGO, R.D. Un hombre que lanzó ácido del Diablo a su mujer y una vez internada en un hospital de Santiago intentó matarla, ha sido enviado a la cárcel de Rafey a cumplir un año de prisión preventiva.
El encartado es Gabriel Narciso Silverio, cometió los hechos el pasado sábado 11 de septiembre; mientras su esposa Segunda Delgado Victoriano estaba en su casa ubicada en la calle 6, número 18 del sector Cienfuegos, en la ciudad de Santiago.
La Magistrada Martha Martínez, del Tribunal de Atención Permanente del Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Santiago, halló indicios de culpabilidad contra Silverio, quien dictó 12 meses como medida de coerción.
La decisión de la jueza Martínez, fue porque la Procuraduría Fiscal de Santiago le solicitó medida de coerción bajo la imputación de cometer tentativa de asesinato en contra de su esposa.
Junto a su pareja, Gabriel Narciso Silverio, fue víctima de que éste último le rociara, en distintas partes de su cuerpo, una sustancia química conocida popularmente como “ácido del diablo”.
El procesado había ejercido violencia física, psicológica y verbal, en contra de la señora Delgado, constantemente actuaba de forma violenta, pero ella nunca lo denunció por las amenazas que él le hacía, ya que le advertía que en caso de ir a la justicia la mataría.
El imputado intentó, en varias ocasiones, penetrar al hospital José María Cabral y Báez, para de conformidad a sus palabras: ‘’terminar de matar a esa mujer’’.
En ese sentido, la Fiscalía de Santiago y la Policía Nacional, le pusieron una vigilancia, en las proximidades del referido centro de salud, que logró arrestarlo el pasado martes.
La Fiscal de Santiago, Yeni Berenice Reynoso, expresó que el presente es un caso que evidencia lo grave que es la violencia de género e intrafamiliar en la ciudad de Santiago y el resto del país.
Tildó como necesidad impostergable que los legisladores dominicanos modificar la Ley, la regulen y sancionen y que establezcan en ellas penas más severas en torno al uso de sustancias químicas en la comisión de hechos delictivos ya que las lesiones que produce dejan secuelas físicas y psicológicas insuperables ’’.
Dueños de ferreterías donde se vendía el llamado ácido del diablo o plomerito han optado por no venderlo a fin de reducido los hechos generados por hombres celosos.



