Gracias por ese apoyo que me brindaron

Por: Ricardo González Quiñones
Cuando comencé a escribir la historia de mi pueblo natal, Sabaneta, a mediados del año 2010, no me imaginé que esto sería tan extraordinario.
Todo inició con un recorrido de cien años solamente, desde el 1844 hasta el 1944, pero al terminar ese año, entendí que nuestra historia quedaría trunca si no investigábamos los 70 años siguientes, hasta el 2014.
Hoy, después de haber logrado esta épica aventura, quiero agradecer a tantas gentes que me tendieron su mano amiga para poder desenredar la historia. Esos 83 munícipes que entrevisté, cinco de ellos ya se fueron a morar con el Señor. Esos 41 libros que tuve que leer para entender parte de nuestra historia, es uno de los sueños hechos realidad, que he convivido en los últimos cinco años.
Gracias al Ministerio de Cultura por seleccionar nuestro trabajo y ponderar su contenido, a las instituciones que me permitieron investigar, como el Archivo General de la Nación, la Comisión Permanente de Efemérides Patria, nuestra Gobernación Provincial, el Ayuntamiento Municipal de Sabaneta, El Museo Memorial de la Resistencia y otras instituciones que albergan datos relacionados con nuestra historia.
Gracias a mi pueblo por esa masiva asistencia al Salón Profesor Juan Bosch de nuestra Gobernación Provincial, al Gobernador por prestarme ese acogedor espacio y por ser parte de la mesa principal. A mi hermano Danny Gómez por su excelente Maestría de Ceremonias, a mis compañeros de Hora Cero y todo el personal de Zumba, por hacer la transmisión en vivo para Sabaneta y el resto del mundo. A Doña Olga Mejía de Leclerc por esa ponderación tan exquisita. A los que me acompañaron en la mesa principal, a los que me llamaron para felicitarme, a los que ya leyeron la historia, a los que aún no han podido leerla, a los profesores, los estudiantes, la prensa, mi familia, a los que viven fuera del país y me han deseado lo mejor. A todos gracias, gracias y mil gracias por todo ese calor humano.
Ricardo González Quiñones
Sabanetero