Evelyn Taveras en Ecos de Personajes Poéticos
POR: SANDRA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ – Escritora. Reside en Santiago Rodríguez.
Feliz día mis queridos lectores, aquí estamos para entregarles a ustedes esta nueva entrevista.
Ecos de Personajes Poéticos se complace en presentarles a una joven poeta que escribe con el corazón y la inteligencia que le caracteriza, que entiende que ser madre es también una manifestación del arte, y cuánta razón tiene ella. Nació en Santiago, República Dominicana. Egresada de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en Educación, mención Filosofía y Letras. Fue miembro del Taller Literario del Centro de la Cultura de Santiago (T.L.C.). Sus textos han sido publicados en la antología poética del taller Literario del Centro, Milagro de jueves, en periódicos y revistas nacionales e internacionales como la revista Mithos, periódico La Información, revista Vetas, Letras Salvajes, escribió en 2008-2009 la columna Contravoz de la revista Zona N del Listín Diario.
Su primer poemario titulado Idea de la Nada, fue publicado por el Ministerio de Cultura en 2015.
En 2019 la editora Anticanon publica Jardín en los bolsillos, selección poética de la autora.
Ha obtenido diferentes premios literarios entre ellos: segundo lugar de Poesía del Certamen Poético del Colectivo Ataecina (España) 2005, Mención de honor en el Certamen Nacional para Talleristas (2007, 2008, Poesía), segundo lugar de poesía en el Certamen para Talleristas de la Feria Regional del Libro, Cotuí 2018.
Actualmente se desempeña como maestra de Lengua y Literatura y Educación artística, para el nivel secundario, en MINERD, en la ciudad de Mao. Asimismo, colabora con diversos espacios culturales y coordina el Taller Literario Altazor de la provincia Valverde, R.D., sus respuestas a nuestras preguntas son las siguientes:
EPP: ¿Cuál es tu nombre y dónde naciste?
E.T: Evelyn Taveras. Nací en La Ciudad Amada, Santiago
EPP: ¿Cuál es tu oficio, a qué te dedicas?
E.T: Mi oficio es la palabra, ser y hacer poesía, me dedico a la enseñanza y la maternidad, que son también unas de las formas del arte.
EPP: Desde tu punto de vista ¿Qué es el surrealismo en la literatura y quienes lo componen en el parnaso de nuestro país?
E.T: El surrealismo es rebelión, la vida en otra parte, un pórtico bidimensional, vibrante y despertador, lo ha sido en la literatura igualmente, como en toda su extensión, pariendo tanta certera complejidad que aun a los más jóvenes los arrebata la fascinación de sus portales. Lejos de olimpos o parnasos, podría decir (a riesgo de fuego inmediato sobre mis palabras) que la literatura dominicana cuenta con toda una muestra de surrealismo entre las calles, mismo que algunos de los más arriesgados poetas “bisoños” (y no tan bisoñados) han tomado en sus hombros con inmejorable atrevimiento, y esa ruptura de mundos que supone el surrealismo desde su génesis, tiene ahora un material inspiracional y catapulta: el arte urbano y gran parte de la estética disruptiva que el movimiento propone. Porque cerquita de la realidad cotidiana, acomodada y normalísima en que caminamos, está la otra parte, otro mundo tan real que ya nuestros poetas más arrojados hacen poesía, lo mismo en parques, que, en los colmados, que haya una suerte de poesía con rabia en el discurso avasallador de lo urbano -citadino- con Tokisha de fondo- alguna vez lo sabremos.
EPP: ¿Cuál es la esencia del trabajo de un artista o literato?
E.T: Lo genuino, eso, lo puro de hacerlo crecer sin nudos, sin muros.
EPP: ¿Cuál de tus trabajos poéticos consideras el mejor y por qué?
E.T: ¿Le preguntas eso a una madre? Jaja no sé, creo que vivir la Poesía como segunda piel, es la mejor obra de una poeta que aun sigue escribiendo/se.
EPP: ¿Consideras que el erotismo es un arte
E.T: ¡Totalmente! La pasión, el erotismo, es una especie de jardín de la existencia, la sensualidad sin prisas, fuerte, vívida, crucial, lo mismo tormenta que remanso… Si el arte tiene algún buen amante, sería el erotismo, sin duda.
EPP: ¿De dónde surgió tu vocación para escribir?
E.T: Del silencio, y de una tal vez extraña fascinación infantil por los pequeñísimos detalles que observaba en las personas, las emociones, el pensamiento de otros, me sentía Craig Schwartz entrando en la cabeza John Malkovich.
EPP: ¿Puedes decirnos para ti, ¿qué es lo más difícil de ser escritora?
E.T: El oficio de la palabra trae consigo toda una carga en casi todas las direcciones, y en esa certeza se constituye el compromiso personalísimo de no traccionarse, escribir sin abandonarse, sin rendiciones, salvar a puño la defensa de la soberanía nuestra, y si incluso ante otras mujeres, tanto más frente a la retahíla de factores socioculturales e históricos que aún traemos a cuestas.
EPP: ¿A cuál escritor famoso admiras?
E.T: Emely Dickinson, era ella todo un universo, y lo sabía sobradamente.
EPP: ¿Cuál es la temática que más utilizas en tus poemas?
E.T: La libertad, creo que en cada poemario de mi brevísima producción justo esto los abraza, la libertad de matar o morir las cosas, la autonomía de cantarse a sí mismo como en Whitman, (salvando las enormes distancias) la libertad de la piel y sus estelas.
EPP: ¿Cómo influye el arte en tu vida?
E.T: Después de muchos años de decidir dejar atrás todo cuanto reniegue aquello que amo, diría que ya no influye, mas bien fluye en mí con respeto (e irrespetuosamente también jaja) en todas las cosas, o al menos en mis pretensiones.
EPP: ¿Cómo se puede saber si un poema es malo o es bueno, desde tu punto de vista?
E.T: Buenísimo, cuando sientes que no se ha forzado una sola puerta para entrar en el pensamiento, si traspasa ese portal insobornable que es sentir. Algo así. Lo otro, pues no recordarás posiblemente nada, así que ya eso es bueno, o lo recordarás para siempre de un modo bastante malo.
EPP: ¿Qué puedes decirnos de ti, de tus obras, has publicado algún libro?
E.T: Colecciono Pitufos y soy una bruja cronopiana y diminuta que ha publicado dos libros, “Idea de la Nada” y “Jardín en los Bolsillos”.
EPP: ¿Cuál es tu mayor deseo en la vida?
E.T: He visto algunas estrellas fugaces, y eso es lo mismo una promesa que un pacto de silencio.
EPP: ¿Para qué crees que sirve la literatura, y la poesía concretamente?
E.T: Para no conformarnos con lo breve. La poesía es el caleidoscopio sensorial de la vida, creo que no hay concreciones que puedan contener eso.
Me has dejado muy satisfecha, yo diría que me has dejado con la exquisita sensación de haber entrevistado a una verdadera poeta, cada una de tus respuestas originalísimas, antes de dejarle al lector unos cuantos de tus poemas que son tan maravillosos como tus repuestas, para que puedan apreciar como yo, tu buena poesía, vamos a dejar aquí la siguiente frase de Rodó: «Decir las cosas bien, tener en la pluma el don exquisito de la gracia y el pensamiento la inmaculada linfa de luz donde se bañan las ideas para aparecer hermosas, ¿No es una forma de ser bueno?
Óbito
Ayer morí
con flores de acero apretadas entre mis manos
brisa espesa nublando mis ojos
húmeda la tierra desdoblaba mi espalda.
—he muerto—
y mañana falleceré nuevamente
en otro cuerpo
con otro nombre
en otros titulares periodísticos.
Material radioactivo
Acércate cuando vengas curado de la prisa, el suelo, las manos sin flores, la cotidianidad y lo breve.
Jamás me mires de frente sin canciones, sin sueños, sin alas, con espanto de correcciones, sin lluvia y café. No me pienses sin melodías, ni versos, sin besos. No des un paso sin abrazos ni latidos.
No le temas al fuego, los mares, las explosiones. No te conformes con pequeños planetas, si quieres mirar el universo girándote, cierra las puertas del miedo y aturde,
¡Bravea!
No vengas a mis orillas simple, ligero, repetido y cansado.
Mi alma volcánica arde sin fin y muere en un ¡zas!
lo leve.
Un gato naranja sobre un fondo verde
Un gato naranja sobre un fondo
Verde con flores naranjas
me mira
golpea a la distancia de una soledad amarilla.
Él siempre ha estado aquí, me cuenta…
mirándome romper cristales y perfumes.
Antes nunca había imaginado que ambos tuviéramos la misma hueca esperanza,
las mismas ridículas flores coronando
la absurda idea de versos que nada queman.
Siete vidas agotadas en un vaso de ron y una canción iluminada.
Me dices que las azoteas y las manos atadas por las calles
se abren a mi tristeza.
Quisiera tanto tomarte de las garras gato naranja,
salir a las calles a trepar canciones y flores.
Que el sábado muerte nos regale un encuentro sin que nadie lama las heridas de mis pies, sin que nadie ría mis ojos
islas sumergidas en ausencias.
Mi espalda girándose hacia la luna.
Todo empieza y todo acaba, Ismael,
ya no me digas noches sin palabras,
sin maullidos del aquel que espera
quieto de agonías.
Quédate quieto gato irrompible, dame tus ojos de araña, dime cuánto de mí queda atrapado en tu mirada, vamos,
que la noche se deshace como el hielo de este ron moribundo.
Bien mis queridísimos lectores con esos hermosos poemas despedimos a nuestra invitada de este sábado, Evelyn Taveras, no sin antes agradecerte infinitamente que haya aceptado ser parte de nuestro segmento, Ecos de Personajes Poéticos, agradece tu tiempo y generosidad de compartir con nosotros, conocerte un poco más, y sentir de cerca a través de tus formidables respuestas.
Estaremos de nuevo por aquí en quince días, en otro segmento similar, les deseo un hermoso fin de semana, hasta la próxima entrega de Ecos de Personajes Poéticos. Muchas gracias por el tiempo que cada sábado les regalan a nuestro segmento, nos sentimos muy honrados.



