ELEGÍA A DON FREDDY BERAS GOICO
Freddy, te llevas nuestra alegría y nos dejas tu sonrisa, es que el humor regula el estado de las almas
el campo está sin flores,
Los pájaros no cantan,
los arroyos no corren,
no saltan los corderos,
no bailan los pastores,
los troncos no dan frutos,
los ecos no responden…
es que se ha ido Freddy
y está en suspenso el orbe.
…Un manotazo duro, un golpe helado
Un hachazo invisible y homicida,
Un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida
Lloro mi desventura y sus conjuntos
Y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
…No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos, y hechas estridentes
sedientas de catástrofes hambrienta.
Quiero escarbar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Estas en mí con todas tus banderas
Con tus honestas manos labradoras
Y tu pequeña luna irremediable
Estoy en paz contigo;
ni los cuervos, ni el odio
me pueden cercenar tu figura.
Yo se que estoy llevando tu raíz y tu suma
sobre la cordillera de mis hombros.
Y eso tengo de tí
Un puñado de sonrisa
Eso quise de ti
Porque fuiste inmenso como el mar
Con sus olas, con su sal, con su paz,
Con su sabiduría, con su magia, su fantasía y realidad.
MH/RT/AB/JP.



