EL PLD OTRA VEZ

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Por: Dr. Bienvenido Segura Díaz

Pánico, angustia, tensión, estrés, desesperación, locura, agonía, insomnio, bruma, trastornos cardiovasculares y gastrointestinales junto a muchísimas dolencias mas ha provocado en la dirigencia del Partido Revolucionario Dominicano la salida al ruedo político del Presidente Leonel Fernández y el liderazgo nacional y local del Partido de la Liberación Dominicana.

El PRD, después de su pobre desempeño y su aplastante y vergonzosa derrota en el proceso electoral recién pasado había ocupado las primeras planas de los diarios y la mayoría de los espacios de los medios electrónicos de comunicación con denuncias permanentes y ataques despiadados contra la administración del partido morado, magnificando los problemas del país, intentando ocultar de esa manera las graves contradicciones internas y los serios conflictos que mantiene dividida a su elite dirigencial y a sus aspirantes presidenciales.

Luego de la más reciente pela electoral propinada al partido blanco, el Presidente Leonel Fernández y el PLD se dedicaron exclusivamente a gobernar el país para evitar que la crisis que ha venido afectando a otras naciones del mundo provoque daños importantes a la familia dominicana. No obstante los esfuerzos realizados por las gallaretas de los grupos que gravitan a lo interno del Partido Revolucionario Dominicano, esta organización política no logra reponerse y en vez de lograr reducir los altos niveles de rechazo en el seno del pueblo estos se incrementan. La población está convencida que el «partido del buey que mas jalaba» no tiene calidad moral para exigir lo que no pudo dar en sus fatídicos 16 años de gestión gubernamental.

Producto de la sabia y oportuna decisión del Comité Político de realizar asambleas regionales, un equipo de hombres y mujeres lidereado por el Secretario Nacional de Organización del PLD inicia contactos directos con las direcciones provinciales, municipales y dirigentes de base del partido fundado por Don Juan en 1973. Esto provoca entusiasmo en el liderazgo local y la chispa del peledeísmo se enciende generando un dinamismo que es coronado con el éxito de los eventos políticos realizados en San Francisco y San Pedro de Macorís respectivamente.

Con estas asambleas regionales el PLD hace valer su condición de fuerza política mayoritaria en la Republica Dominicana y Leonel asume como siempre con gran gallardía su responsabilidad de aglutinar a su alrededor a todo el peledeísmo y a sectores sociales, económicos y políticos que temen volver a repetir la pesadilla que representa la eventual vuelta al poder del Partido Revolucionario Dominicano. Las mediciones realizadas con posterioridad a esos encuentros reflejan un incremento importante de las preferencias del PLD, contrario a un PRD resacado y rezagado que viene en picada presagiando una nueva derrota electoral en el año 2012.

Santiago Rodríguez, R. D.

28 de noviembre del año 2010.

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