Cruzada contra la delincuencia común
Por: Marcelo Peralta.
El presidente Leonel Fernández asumió hace poco un compromiso, ante y en representación de la nación, de luchar contra la delincuencia común que amenaza al país en todos los ámbitos.
La situación que se vive en la República Dominicana es sumamente preocupante y se revela en algunas estadísticas de horror ya que en los últimos años los delitos cometidos por bandas organizadas se triplican y el número de denuncias por delitos graves se incrementa en frioleras escalofriante.
Son miles las personas que ingresan a los destacamentos policiales a poner denuncias por robos, crímenes y asesinatos mediante el vicariato, secuestro y otros delitos penalizados por las leyes nacionales vigentes.
Son pocas las personas afectadas por los delincuentes que la Policía investiga con seriedad generando frustración.
Hay ocasiones de casos que no se dan a conocer por víctimas incrédulas respecto de la sanción a los delincuentes, ya que los autores de los delitos salen de las dotaciones policiales y las fiscalías en libertad ante la mirada impotente de quienes resultan afectados por estos.
Y es que lo peor es la impunidad y la complicidad de agentes policiales metidos en los actos reñidos con la moral.
Los delincuentes que la policía logra capturar son liberados en muchos de los puestos y en los tribunales, incluso a pesar de su reincidencia en estos menesteres.
Mientras que son muchas las ocasiones en que el Poder Judicial considera que hay deficiencia y corrupción en la elaboración del atestado policial.
Eso parece como una complicidad a granel.
El resultado es calamitoso y muchas de las denuncias que hacen los ciudadanos por robos y atracos son pocas las que llegan a las fiscalías.
Hay ocasiones de que a los hombres a quienes la sociedad paga para que los cuide son los primeros en planificar estos tipos de delitos.
Quien suscribe ha sido víctima de los delincuentes en innúmeras ocasiones e ir a la Policía a depositar denuncia es penoso por no decir lamentable.
Como nativo del municipio de San Ignacio de Sabaneta, provincia Santiago Rodríguez, me da mucha pena de lo que sucede allí por los robos, crímenes, asesinatos, atentados, agresiones y la imperante descomposición social que aún prevalece y crece.
Me da pena decir que mi pueblo que no tenía tradición en estos tipos de delitos, hoy está arropada por los mismos como sucede en otras zonas de República Dominicana-
Ahora los delincuentes después de los crímenes cometidos en esta zona que las autoridades han mostrado incapacidad para esclarecer enfilan sus cuchillos y cañones contra los ganaderos.
Una verdadera lástima que dentro de los delincuentes hallan agentes de la Policía metidos hasta el tuétano, y son los que la sociedad paga para que los cuiden.
!La Iglesia en manos de Lutero!
¿Oh es que hemos puestos a los ratones a cuidar el queso?
Autoridades policiales, municipales, judiciales, eclesiásticas, evangélicas, Juntas de Vecinos, Centros de Madres, asociaciones de Jóvenes, amas de casas, sindicatos de choferes, estudiantes y la sociedad en sentido general deben unir voluntades para enfrentar el auge de la delincuencia.
La generación actual parece no estar midiendo las dimensiones y los caminos equivocados de los jóvenes de ambos sexos.
Un estudio determinó que el 34% de los jóvenes con edades que oscilan entre los 15 a 25 años no están trabajando ni estudiando.
¿Entonces qué están haciendo estos jóvenes?
Es una buena pregunta para muchos padres y madres, aunque observan que sus hijos e hijas visten a la moda, están en las discotecas, ingieren bebidas alcohólicas todos los días, usan prendas de lujo, compran vehículos.
¡Qué decir de todo esto!
Son verdaderas coladeras donde se planifica el delito.


