Como vivir una buena vida

POR: SERGIO H. LANTIGUA – Escritor Reside en Pennsylvania

Es lícito hacerse esta pregunta de vez en cuando tratando de encontrar una respuesta idónea a las complejas y constantes variantes de este argumento tan elusivo al cotidiano quehacer en la vida de cada individuo, y del cual se han escrito tantos libros por entes eruditas en este tratado socioeconómico.

Desde la antigüedad, los filósofos ya estudiaban este aspecto de la sociedad y para algunos, una buena vida significaba: aquella que nos llevaba a satisfacer nuestros placeres. En cambio, para otros, era dejar de lado placeres y necesidades superfluas para disfrutar de la complacencia intrínseca producida por el logro de algo mucho más complejo al entendimiento racional del individuo promedio.

Este debate, aún continúa vigente en nuestros días y es porque no es sorprendente que todavía existan personas que se hagan la misma pregunta sin obtener una contestación que satisfaga sus inquisitivas, inclusive en esta era del Internet donde podemos indagar el contenido sobre cualquier asunto que atosigue el morbo de nuestra curiosidad.

Así vemos, que, desde un punto ético moral, llevar una buena vida significa adherirse a las normas restringibles de la sociedad en la cual nos desenvolvemos. Empero, se hace imperativo puntualizar, que una fracción mayorista de estos preceptos pueden ir en contra de nuestra autarquía de ser y es aquí cuando tu propia definición del buen vivir prevalece por encima de los preceptos adoctrinados.

En todo caso, si tu idiosincrasia está en desacuerdo con esos patrones sociales es muy difícil que puedas llevar una buena vida y probablemente tengas que tomar una decisión cambiando de aires donde te sientas confortable con tus sentencias y lógicas racionales.

Aquí debemos enfatizar en los siguientes factores: a) Que una buena vida, debe de estar de acuerdo, a tus gustos y actividades. B) Para algunos, parte de ese proceso requiere: pasarse un día entero frente al televisor, los videojuegos, escuchar música, etc. C) Mientras que para otros sería: meditar, hacer ejercicios, leer, emprender caminatas por el parque. En fin, poner en práctica estos actos funcionales compatibles con tus actividades favoritas o pasatiempos como parte fundamental justificable para vivir una buena vida.

Entonces, cimentados en las reseñas previas podemos dilucidar que la contestación idónea dependerá enteramente – sino mayormente – de las preferencias simpáticas de cada individuo. Por lo tanto, no es una conclusión sencilla, pero puede resumirse con estas palabras: Ejercer tu albedrío, en conformidad con lo que haces y que esto le provea una satisfacción harmónica al espíritu. 

Para ultimar este elusivo y complejo argumento; vivir bien, puede ser compendiado con el siguiente raciocinio: “Para ser feliz el individuo debe ser libre y desarrollarse en una sociedad donde pueda controlar a su arbitrio los aspectos económico social, y por ende, encontrar el equilibrio compensador entre lo que hace y el espacio donde desarrolla sus actividades cotidianas.” 

DR. 6/4/2021

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