Christian Castro Silva en Ecos de Personajes Poéticos
POR: SANDRA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ – Escritora. Reside en Santiago Rodríguez.
Saludos amigos queridos, nos complace compartir con ustedes nuestro segmento Ecos de Personajes Poéticos, un segmento que disfruta conocer de todo lo que está ligado a la cultura, al saber y a la sensibilidad del arte, nada despierta más la sensibilidad que la poesía, la pintura, las artes en todas sus manifestaciones, por eso cada quince días les traemos una nueva o un nuevo poeta o artista, en este hermoso sábado nos complace presentarles a un gran amigo, Christian Castro Silva, quien es un destacado escritor y periodista peruano, conocido por su habilidad para explorar temas humanos profundos y complejos en sus obras literarias. Nacido en Perú, su carrera como escritor ha trascendido fronteras, con sus libros traducidos a varios idiomas y reconocidos internacionalmente. Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magister en Población Comunicación y Desarrollo Sustentable, Licenciado en Comunicación Social con especialidad de Relaciones Públicas. El escritor y poeta peruano Dr. Christian Castro Silva, quien representó al Perú, en el XIII Festival Internacional de Narradores y Escritores en República Dominicana, lugar donde tuvimos el placer de conocer a nuestro invitado.
Estuvo en el Encuentro Poético del Sur que se realizó en Caracas – Venezuela donde fue reconocido con uno de sus poemarios por la Organización de Estados Iberoamericanos.
Contribuciones culturales:
Además de su carrera como escritor, Christian es el creador de «La Función de la Cultura», un programa cultural dedicado a promover la literatura y apoyar a escritores emergentes en el Perú. Este proyecto ha sido un pilar importante en la escena literaria, fomentando el diálogo entre escritores y lectores.
Temáticas recurrentes:
Las narrativas de Castro Silva abarcan una amplia gama de temas, desde la psicología y las emociones humanas hasta cuestiones eclesiásticas y sociales. Su capacidad para retratar la complejidad del alma humana le ha ganado un lugar especial en la literatura contemporánea.
Vida personal:
Christian ha enfrentado desafíos emocionales y psicológicos, incluida una depresión severa que ha influido en su escritura, dotándola de una sensibilidad especial hacia los temas de dolor, esperanza y redención. Encuentra consuelo en la música, en particular en canciones como «Signos» de Soda Stereo, que lo ayudan a encontrar paz en momentos difíciles.
En el presente
Christian sigue escribiendo apasionadamente, con proyectos literarios que incluyen novelas centradas en personajes, quienes navegan entre el amor, el crimen y la lucha interna. También trabaja en relatos sobre Palestina, explorando los efectos de la guerra en los niños, con una mirada humanista y conmovedora.
Como pueden apreciar queridos lectores, nuestro invitado es un hombre que vive del arte en su máxima expresión, que además es un artista que vive sus emociones y tiene la capacidad de convertir sus problemas emocionales o psicológicos en arte puro, muestra de su autenticidad y de su gran sensibilidad, en su creatividad, para conocer más de cerca a Christian, vamos a leer debajo de estas letras su encantadora entrevista:

EPP- ¿Cuál es tu nombre y dónde naciste?
CCS- Mi nombre es Christian Castro Silva. Nací en Lima, Perú.
EPP- ¿Cuál es tu oficio, a qué te dedicas?
CCS- Soy Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, Magíster en Población, Comunicación y Desarrollo Sustentable y Licenciado en Comunicación Social, con especialidad en Relaciones Públicas y Publicidad. Cuento con experiencia en entidades públicas y privadas en el Perú; además, tengo una trayectoria reconocida por más de 12 años como docente universitario.
Me dedico a escribir mis libros y tengo una editorial en Perú, que se dedica a promocionar a autores en todo Latinoamérica.
EPP- ¿Desde tu punto de vista que debe tener un poema para que se considere un buen poema?
CCS- Un buen poema debe nacer de la autenticidad, reflejando sentimientos o pensamientos sinceros que logren una conexión real con el lector. Debe construir imágenes poderosas que permitan experimentar sensaciones vivas a través de las palabras, mostrando en lugar de simplemente decir. Cada palabra debe ser precisa y necesaria, cuidando la economía del lenguaje para evitar excesos que empañen la fuerza del poema. Además, debe poseer un ritmo interno, que, aunque no sea rima, que le dé musicalidad y fluidez natural a la lectura. Finalmente, un buen poema conmueve o revela una pequeña verdad, dejando en quien lo lee una emoción perdurable o una nueva forma de ver el mundo.
EPP- ¿Cuál es la esencia del trabajo de un escritor, poeta o literato?
CCS- Desde mi trayectoria, la pasión profunda por la verdad emocional, la búsqueda de belleza aún en el dolor, y el compromiso por dar voz a quienes sufren o aman intensamente. La esencia del trabajo de un escritor, poeta o literato es ser un testigo sensible del mundo y transformar lo vivido, sentido o imaginado en lenguaje que conmueva y despierte. El escritor auténtico, no crea simplemente historias: construye puentes entre sentimientos, emociones o almas.
EPP- ¿Cuál de tus trabajos poéticos consideras el mejor y por qué?
CCS- Mis poemarios, realmente, son reflejos de distintas etapas de mi vida, cada uno nacido de una necesidad interna de expresión. No me resulta sencillo elegir uno como «el mejor», porque cada libro guarda una parte esencial de mí. Mis poemarios, para mí, son un puente hacia los otros, y en particular han logrado tocar almas de una manera que me confirma que la poesía, cuando es honesta, siempre encuentra su destino.
Sin embargo, si tuviera que señalar uno, diría que mis novelas «Arquetipo Imperfecto 1 y 2» que son un reflejo de mi niñez que la viví en un barrio muy difícil, y es que Arquetipo Imperfecto está plagado de personajes que vi en mi niñez.
EPP- ¿Consideras que el erotismo es un arte?
Desde mi perspectiva, sí, considero que el erotismo es un arte. Pero no cualquier forma de erotismo: hablo de aquel que nace desde la sensibilidad, desde la conexión profunda entre cuerpo, alma y palabra. El verdadero arte erótico no vulgariza ni banaliza el deseo, sino que lo transforma en belleza, en misterio, en susurro que enciende sin necesidad de gritar. El erotismo auténtico sabe insinuar más que mostrar, tocar el espíritu antes que la carne, y dejar una huella emocional más profunda que la meramente física. En mi poesía, cuando he abordado el erotismo, siempre he buscado esa delicadeza: el equilibrio entre la pasión y la ternura, entre la intensidad y el respeto. Para mí, el erotismo en el arte es la celebración de la vida en su estado más vulnerable y humano.
EPP- ¿De dónde surgió tu vocación para escribir?
CCS- Mi vocación para escribir… surgió de las entrañas mismas de mi vida, ¿sabes? Desde esa niñez en un barrio que te curte, donde cada esquina contaba una historia, a veces dura, a veces llena de esa picardía que te saca una sonrisa a pesar de todo. Y luego, esa adolescencia…
Un torbellino de emociones, de no entender nada, de buscar mi lugar en el mundo. Escribir se convirtió en mi refugio, en esa hoja de papel donde podía volcar todo ese revoltijo de sentimientos que a veces no encontraba cómo expresar con palabras habladas. Era como poner orden en el caos de mi cabeza, ¿entiendes? Y en ese intento de darle forma a mis propias vivencias, de entenderlas un poco mejor, creo que nació esa necesidad de contar, de compartir esas historias que me marcaron.
EPP- ¿Puedes decirnos para ti, qué es lo más difícil de ser escritor/a?
CCS- Lo más difícil de ser escritor, para mí, es lograr llegar verdaderamente a las personas a través de mis letras. No me refiero solo a que me lean, sino a que me sientan; que logren escuchar, entre cada palabra, la emoción, la herida, la esperanza o la nostalgia que intenté plasmar. Es un desafío constante encontrar las palabras justas, crear las imágenes precisas que puedan atravesar la barrera del papel y tocar el alma del lector. A veces uno escribe desde lugares muy íntimos y dolorosos, y teme que ese mensaje se pierda, que no encuentre eco. Por eso, cada vez que alguien me dice que un texto mío le llegó al corazón, siento que todo el esfuerzo y toda la lucha interna de escribir valieron la pena.
EPP- ¿A cuál escritor o escritora famoso/a, admiras?
CCS- Admiro a varios escritores y pensadores que, cada uno a su manera, han dejado huella en mi forma de ver la vida y la literatura. Charles Baudelaire me cautiva por su capacidad de explorar la belleza en medio de la oscuridad, por su manera de encontrar poesía incluso en lo prohibido y lo decadente. Oscar Wilde me inspira por su irreverencia, su amor por la estética y su valentía para desafiar las convenciones sociales con inteligencia y elegancia. Mario Benedetti ocupa un lugar especial en mí por su sensibilidad cotidiana, por su habilidad para convertir lo simple en algo profundamente conmovedor. Friedrich Nietzsche me confronta y me enseña: su pensamiento filosófico, su crítica al conformismo y su idea de la voluntad de poder han alimentado muchas de mis reflexiones más íntimas. Wayne Dyer, por otro lado, me ha aportado una visión espiritual más luminosa, enseñándome a encontrar paz interior en medio del caos. Y finalmente, Walt Whitman me maravilla por su celebración del ser humano, su canto a la vida, al cuerpo y a la naturaleza en una poesía libre, intensa y poderosa. Todos ellos, de formas distintas, me han ayudado a construir el escritor y el ser humano que soy.
EPP- ¿Cuál es la temática que más utilizas en tus escritos o poemas?
CCS- La temática que más utilizo en mis escritos y poemas es la decepción, el desamor y las subidas y bajadas en las relaciones humanas. Me interesa explorar esos momentos en los que el amor se transforma, se desgasta o se rompe, porque allí es donde la verdadera naturaleza de las personas queda al descubierto. Es en las pérdidas, en las dudas, en los silencios que se alargan, donde encuentro la materia más sincera para escribir. No me atrae idealizar las relaciones, sino mostrar su fragilidad, su belleza imperfecta, y cómo, a pesar de todo, seguimos apostando por el amor una y otra vez.
EPP- ¿Cómo influye el arte en tu vida?
CCS- El arte no solo influye en mi vida: es mi vida. Vivo gracias a lo que hago día a día, gracias a la posibilidad de transformar mis emociones, mis pensamientos y mis experiencias en palabras. Escribir, crear, sentir a través del arte es lo que le da sentido a mi existencia. No podría concebirme separado de ello, porque en cada verso, en cada historia, en cada idea que nace, voy construyéndome y salvándome a mí mismo.
EPP- ¿Entiendes que hay diferencias entre un poeta y un escritor?
CCS- Un poeta puede ser escritor y un escritor puede ser poeta, porque al final ambos trabajan con la palabra como herramienta esencial para expresar el alma humana. La diferencia, si la hay, está en la forma y la sensibilidad con la que se aborda esa expresión. El poeta tiende a condensar la emoción, a buscar la belleza y la intensidad en pocas líneas, mientras que el escritor, en un sentido más amplio, puede desplegar mundos enteros a través de la narrativa o el ensayo. Para mí, ser poeta y ser escritor no son caminos opuestos, sino complementarios: ambos buscan la verdad, la conmoción y el encuentro profundo con el otro a través del lenguaje.
EPP- ¿Qué puedes decirnos de ti, de tus obras, has publicado algún libro?
CCS- He publicado 13 libros a lo largo de mi trayectoria. Entre ellos, poemarios como «El Poemario Agridulce» en sus cuatro volúmenes,
Poemario Agridulce 1, 2, 3 y 4 donde exploro sentimientos profundos de amor, desamor y existencia. También he trabajado en el campo de la investigación con libros como «Comunicación de jefes de Estado y Gobernabilidad del Perú», «Análisis de la Atención Ginecológica en un Hospital Nacional», «Análisis de la Atención en un Hospital del Seguro Social», «La Comunicación Administrativa: Dimensiones y Perspectivas», y «Indagando en la Mente del Cliente», abordando temas de comunicación, salud pública y comportamiento social.
En el ámbito de la narrativa, he escrito novelas y libros de cuentos como «La Cura Final», «Arquetipo ImPerfecto», «Arquetipo ImPerfecto 2», «Juguetes Entre los Escombros» y próximamente publicaré «Doce Historias de Amor que No Pudieron Ser», una colección de relatos tristes sobre personas que, a pesar de amarse profundamente, no pudieron compartir su vida juntos. Cada obra representa una etapa de mi vida y un pedazo de mi alma entregado a quien decida acompañarme en este viaje de letras.
EPP- ¿Cuál es tu mayor deseo en la vida?
CCS- Mi mayor deseo en la vida es lograr que la editorial CCS Comunica se convierta en un verdadero puente para los escritores latinoamericanos, una plataforma que no solo publique sus obras, sino que los ayude a crear su propio emprendimiento cultural. Quiero que encuentren en ella un espacio de libertad, dignidad y proyección, donde sus voces sean escuchadas y valoradas. Mi sueño es que, a través de este proyecto, la cultura literaria en nuestra región tenga un verdadero repunte, que volvamos a emocionarnos con la palabra, a reconocernos en nuestros autores y a darle al arte el lugar que merece en nuestras sociedades.
EPP- ¿Para qué crees que sirve la literatura?
CCS- Desde mi perspectiva, la literatura sirve para conectar, para unir, para sanar. Es un puente entre almas, una forma de recordarnos que no estamos solos, que lo que sentimos ya lo ha sentido alguien más, y que eso nos hermana. La literatura tiene el poder de atravesar fronteras, romper silencios y darle voz a lo que a veces no sabemos cómo expresar. Nos permite viajar sin movernos, entender sin juzgar y amar desde la palabra. Para mí, la literatura es resistencia, es consuelo y también es revolución interior.
Despues de leerte querido amigo, puedo decirte tanto a ti, como a los asiduos lectores de Ecos de Personajes poéticos, que esta entrevista la considero entre las mejores de este segmento, me ha encantado la forma franca y autentica en que has respondido cada una de nuestras preguntas, dejándonos ver tu gran valor como artista y como ser humano, ahora vamos a dejar que tus poemas sean disfrutados por cada uno de nuestros lectores, y podamos sentirte a través de tres de tus creaciones, o poemas:
Mi Palestina
(viernes 14 de mayo de 1948)
¡Palestina!, ¿Cómo liberarte de tus asesinos impuros?,
Que no tienen en sus corazones sangre, sino cianuros,
Que dicen que es pecado comer cerdo y erigen muros,
Que nutren sus armas por gobiernos yanquis oscuros,
Palestina milenaria testigo de tanta sangre inocente,
Enfrentando despojo y destierro forzado inclemente,
Viven en resistencia cruel por un invasor indecente,
En cada casa hay historias de pérdida real y vigente,
Lidian fatigados hombres nobles valientes y heridos,
Sus corazones buscan justicia y familiares perdidos,
Fuego, sangre y llantos, sufren ahora los palestinos,
El dolor se enlaza con los gritos de mujeres y niños,
Seres de sueños truncados en sombras de muerte,
Niños con infancia arrebatada por su mala suerte,
Risas infantes apagadas por destello incandescente,
Sus asesinos repiten el holocausto de forma demente,
Palestina tu valor ilumina a los que te ven sufrir,
El orbe no despierta por cómo te tratan de exhibir,
Nadie escucha tus demandas y te quieren extinguir,
La armonía no prospera y sólo te aspiran a destruir,
Que tus heridas se curen y te apoyo en todo este reto,
Mi Palestina querida en tu amor me siento inmerso,
Quiero que tu novela sea escrita con amor y respeto,
En cada palabra te brindo mi corazón en un verso.
El Puente que ata, palabras que salvan
Un eco, el de un grito ahogado,
Un auxilio que se pierde en la nada,
Un amor sincero se disipa en la bruma,
Y la vida, que se arrastra como un lastre,
Un suspiro más, sólo para un desgraciado sobrevivir,
Cuando ya no siento fuerzas, para ni un paso más dar, ni seguir,
Aunque, en la yema de mis dedos,
Circula una esperanza tenue,
Que en letras se transforma,
En letras que me aferran,
A vivir un día de más, con un respiro más,
Escribo para no desaparecerme,
Para no ser una historia que fue,
Es en este camino sombrío,
Donde las palabras son ese puente,
Que me mantiene atado a este maldito mundo,
Que me mantiene vivo, latido a latido.
Pero más perdido, adolorido y empobrecido,
Auxilio, ayuda, ¿Por qué estoy vivo?
Energía Mística
Solo siento el susurro que me guía,
no soy yo quien escribe, es tu energía,
un lazo invisible, un eco en el alma,
que me llama y me envuelve con calma.
Soy un instrumento, humilde y silente,
que vibra al sentirte tan transparente.
Te admiro, te sigo, soy quien te espera,
cuando necesites, seré primavera.
En ti se alza la esperanza divina,
en tus manos mi anhelo camina.
No es que llegues, es que ya estás,
en mi latido, en mi tiempo, en mi paz
Poemario Agridulce V – 2025
Gracias del alma querido escritor Christian Castro Silva, por haber aceptado ser parte de nuestro segmento Ecos de Personajes Poéticos, sin duda alguna puedo decir que esta entrevista ha sido muy especial y ha estado repleta de emociones, y nos deja ver a un escritor, muy preparado, amable, autentico, talentoso, empresario, y sobre todo un gran ser humano, tu voz escrita realmente es un puente entre mundos diferentes, un regalo que perdurará a través del tiempo.
A ustedes queridos lectores les deseamos un feliz resto de fin de semana y nos vemos dentro de 15 días, en un nuevo segmento.



