CHÁVEZ Y REFIDOMSA

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Por: Erick Barinas

En principio me encontraba entre quienes tenían aprensiones sobre la conveniencia de la venta al Estado Venezolano del 49 % de las acciones del Estado dominicano en la Refinería Dominicana de Petróleo.

Esto así  porque no comparto algunos puntos de vista ideológicos y políticos del presidente Hugo Chávez, comenzando por su antinorteamericanismo radical, y porque se trata de un líder polémico cuyas posturas y ataques permanentes a los gobiernos norteamericanos, bien podría traer consecuencias negativas en las relaciones del gobierno dominicano con Estados Unidos, principal potencia económica, financiera y tecnológica mundial.

Obviamente, sin desconocer los principios de soberanía, nunca hay que olvidar que Estados Unidos es el principal socio comercial de la República Dominicana, al tiempo que en su suelo habitan más de un millón y medio de dominicanos.

No obstante, el discurso pronunciado por el presidente venezolano en el Palacio Nacional luego de la firma del acuerdo de venta de acciones, me ha convencido de que se trató de un paso positivo dado por el gobierno dominicano y el presidente Leonel Fernández.

Cuando el propio Chávez se encargó de desmentir las especulaciones de que su temperamento podría afectar el abastecimiento del crudo en el país, y aclaró que su intención como gobernante de Venezuela es procurar que nuestra nación alcance la estabilidad y la “soberanía energética”, a través de la modernización y expansión de la capacidad de refinamiento de Refidomsa, me parece que ofreció, de muy buena fe, garantías inequívocas a favor de los mejores intereses del pueblo dominicano.

Asimismo, cuando Chávez afirma: «¡No deben ideologizarse los acuerdos de esta naturaleza entre los Estados!», se entiende claramente por qué razón lo hace y despeja cualquier duda al respecto, ya que precisamente es Estados Unidos el principal mercado de exportación del petróleo venezolano a pesar de las diferencias políticas que existen entre sus regímenes de gobierno.

Ahora bien, se esté o no de acuerdo con la política y el estilo del presidente Chávez, hay que reconocer en Petrocaribe una generosa y solidaria iniciativa del gobierno venezolano con respecto a los países latinoamericanos no productores de Petróleo, lo cuál le otorga el aval y la calidad moral suficiente como gobernante que ha tendido su mano amiga con los países de la región en tiempos de calamidad e incertidumbre económica.

Y es que desde el momento en que se produjo la crisis internacional y el aumento desproporcionado en los precios internacionales del petróleo, la República Dominicana y muchos otros países de la región, hubiesen transitado un peligrosísimo camino hacia la desestabilización, la inflación y el desabastecimiento de los combustibles, si no se implementa con éxito Petrocaribe.

Petrocaribe ha contribuido significativamente al amortiguamiento financiero de la escalada alcista de los precios internacionales del petróleo. El gobierno dominicano ha podido preservar la estabilidad macroeconómica del país, gracias, en gran medida, a ese mecanismo gestado e implementado por el gobierno de Hugo Chávez.

En su discurso, el presidente Hugo Chávez ha garantizado no sólo el suministro de petróleo y gas a la República Dominicana para “este siglo y el otro”, sino que real y efectivamente ha abierto la posibilidad de que al cabo de unos años nuestro país pueda refinar todo el petróleo que consume, pudiéndose convertir inclusive en país exportador de crudo refinado y combustibles.

Ese apoyo comercial, técnico, logístico y financiero que ha anunciado el presidente Chávez al Estado dominicano a través de Refidomsa, reviste un carácter histórico y auspicioso, por cuánto constituye una acción que tiene pocos precedentes en la historia de América Latina y el Caribe.

A diferencia de otros acuerdos comerciales en los que la República Dominicana y muchos otros países latinoamericanos han salido perjudicados, Petrocaribe y el acuerdo de sociedad suscrito entre los Estados venezolano y dominicano, contribuirán positivamente al desarrollo energético del país, protegiéndolo ante cualquier otra crisis que se registre en los precios internacionales del petróleo.

Por ello abogamos porque el Congreso Nacional apruebe el contrato de venta de acciones de Refidomsa al Estado venezolano, y que en los próximos meses se implementen los planes anunciados por el presidente Hugo Chávez y el presidente Leonel Fernández para la expansión y modernización de la Refinería Dominicana de Petróleo.

El país necesita de ese impulso en la producción y comercialización de los combustibles, a los fines de que los precios de venta al consumidor se estabilicen y reduzcan, y la energía eléctrica igualmente se produzca y comercialice en base a costos y precios mucho más razonables y competitivos que los actuales.

Fuente: http://www.almomento.net/news/135/ARTICLE/59531/2010-05-11.html

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