Colegio dominicano anticipó el debate sobre los celulares en las aulas
Por: Redacción SabanetaSR
Santo Domingo, RD. – Mucho antes de que el uso de los celulares en las aulas se convirtiera en una discusión nacional, un colegio de Santo Domingo decidió probar una medida sencilla: permitir que los estudiantes conservaran sus teléfonos, pero impedir que pudieran utilizarlos durante la jornada escolar.
La experiencia comenzó en septiembre de 2019 en The Community for Learning (TCFL), donde los alumnos empezaron a guardar sus dispositivos en estuches personales con cierre magnético. El teléfono permanecía con cada estudiante, aunque solo podía ser abierto al terminar las clases o cuando un profesor autorizara su uso con fines educativos.
De acuerdo con una publicación de Diario Libre, elaborada por la periodista Kari Mancebo, la decisión surgió después de que el centro observara cómo los profesores dedicaban cada vez más tiempo a controlar teléfonos, juegos, videos y mensajes, en lugar de concentrarse plenamente en la enseñanza.
Celulares en las aulas: impactantes cambios en los estudiantes
El impacto comenzó a notarse rápidamente. Los docentes reportaron menos interrupciones y mejores condiciones para desarrollar las clases, mientras que durante los recreos los estudiantes retomaron las conversaciones y los juegos colectivos.
Según recoge Diario Libre, algunos alumnos reconocieron que la adaptación tomó apenas unos días y que, posteriormente, comenzaron a relacionarse más con sus compañeros y profesores. También percibieron una reducción de la necesidad constante de revisar el teléfono.
La experiencia de TCFL mostró que limitar los celulares en las aulas no significa rechazar la tecnología. El colegio mantuvo excepciones para utilizar los dispositivos cuando fueran necesarios dentro de una actividad pedagógica supervisada.
Años después, investigaciones internacionales reforzaron parte de esas observaciones. Estudios citados en el reportaje de Kari Mancebo para Diario Libre relacionan las restricciones al celular con menores distracciones y, en determinados casos, mejoras en el rendimiento académico, especialmente entre estudiantes que previamente obtenían resultados más bajos.
Los datos de PISA 2022 también reflejaron el peso de la distracción digital: una proporción importante de estudiantes reconoció perder concentración durante las clases por sus propios dispositivos o los de sus compañeros.
República Dominicana regula el uso del celular
La discusión llegó posteriormente a las normas educativas dominicanas. Mediante la Orden Departamental 011-2026, el Ministerio de Educación estableció restricciones al uso de teléfonos en los centros públicos y privados.
La disposición prohíbe estos dispositivos en el nivel inicial, establece limitaciones en primaria y permite en secundaria su utilización principalmente cuando exista una finalidad educativa y supervisión docente.
Para The Community for Learning, la nueva política nacional encuentra un precedente en una decisión adoptada siete años antes. Su experiencia con los celulares en las aulas dejó una enseñanza que va más allá de las calificaciones: cuando la pantalla dejó de dominar el recreo, volvieron las conversaciones, los juegos y el ruido habitual de los estudiantes compartiendo entre sí.



