Segmento cultural Ecos de Personajes Poéticos con el poeta Bismar Galán
POR: SANDRA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ – escritora. Reside en Santiago Rodríguez
Este espacio es un puente entre la literatura y el público, donde se abre una ventana íntima hacia la vida, los pensamientos y la inspiración de quienes dedican su arte a la palabra y a la escritura. En esta ocasión, el segmento Ecos de Personajes Poéticos ha vuelto la mirada a sus inicios y le presentamos una maravillosa entrevista a un cubano-dominicano: el escritor Bismar Galán, quien se ha destacado en nuestro país con una trayectoria entre la educación, la investigación y la creación literaria.
Con más de tres décadas de experiencia en el ámbito educativo y un itinerario que articula docencia, gestión académica, investigación, formación docente, literatura y trabajo editorial, Bismar Galán se ha consolidado como una figura de amplia proyección intelectual en la República Dominicana y el Caribe. Doctor en Educación por la Universidad de Sevilla y máster en Metodología de la Investigación Científica por la UASD, posee además una licenciatura en Educación y una extensa formación especializada en currículo, formación profesional, investigación, alfabetización, lectura y gestión educativa.
Bismar Galán: una vida entre la poesía, la educación y la literatura
Su desempeño actual mantiene una estrecha relación con la formación de profesionales de la educación. Desde 2024 se desempeña como director de Posgrado y Educación Permanente del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), institución en la que también ejerce como docente de grado y posgrado. Desde 2023 coordina, además, el componente pedagógico del Programa Nacional de Inducción de Docentes. Esta etapa de su carrera se suma a importantes responsabilidades anteriores, entre ellas la Vicerrectoría Ejecutiva interina del Recinto Urania Montás de ISFODOSU, la Dirección Académica de la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado de esa institución, la coordinación de programas de maestría y de unidades de formación e investigación en INTEC y diversas funciones de gestión y docencia en UTESA, UNNATEC, la Escuela Nacional de la Judicatura y otras instituciones educativas.
Su experiencia profesional trasciende las aulas y los cargos administrativos. Galán ha participado en procesos de formación docente, alfabetización, acompañamiento pedagógico, diseño curricular, investigación educativa y desarrollo de comunidades de práctica, además de haber ejercido durante años como metodólogo de escuelas primarias en Cuba. En el ámbito editorial fue coordinador editorial del Grupo Editorial Norma, director ejecutivo de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos y fundador y director de la editorial Creamos. Su trabajo editorial comprende la dirección de más de un centenar de libros, la corrección de más de cien textos literarios y el diseño y diagramación de más de cincuenta libros.

Su vinculación con organismos y proyectos internacionales ha ampliado igualmente el alcance de su labor. Ha sido Experto Nacional del proyecto “Políticas Regionales de Formación Docente para Centroamérica y República Dominicana” del CECC-SICA, consultor en proyectos de formación docente vinculados al Plan RD y especialista de Lengua Española de la OEI en República Dominicana. También se desempeñó como especialista en formación docente del Programa Avanza, desarrollado por FHI 360 con apoyo de USAID, experiencia que le valió en 2022 el Premio al Liderazgo y Excelencia del Programa Regional de la Fuerza Laboral.
En el terreno investigativo, sus intereses abarcan tanto la educación como la cultura y la identidad. Entre sus investigaciones educativas figuran estudios sobre los procesos de aprendizaje del docente dominicano, el acompañamiento pedagógico en la escuela básica, la efectividad de programas de maestría en la gestión de comunidades de práctica, la didáctica de la lectura y la educación profesional mediante el análisis de textos literarios. En el campo sociocultural ha investigado temas como la presencia canaria en el sur dominicano —trabajo distinguido con el Premio de Investigación Canarias-América de 2006—, la alimentación dominicana, los traspatios y su dimensión sociocultural, el comercio informal de Santo Domingo, los símbolos de identidad de San Juan de la Maguana y la relación entre mujeres, migraciones e identidad.
Esta vocación investigativa se refleja también en su producción académica. Ha publicado estudios en revistas especializadas sobre interacción social y cultural como vía de aprendizaje docente, comunidades de práctica educativa, buenas prácticas institucionales y acompañamiento pedagógico para el desarrollo profesional docente. Asimismo, ha participado en la elaboración de reglamentos, políticas y programas institucionales relacionados con posgrado, investigación, formación de directores y desarrollo profesional.
Pero Bismar Galán no puede ser comprendido únicamente desde su condición de educador e investigador. Su trayectoria literaria constituye otro de los pilares de su perfil intelectual. Con más de 35 obras publicadas, ha cultivado diversos géneros y ha construido una producción que se mueve entre la literatura infantil y juvenil, la narrativa, el ensayo y la poesía. En literatura infanto-juvenil figuran títulos como Luna de Plata, Viruta, La jicotea Lali, Versos del Mar, Padre mío, que lejos estás, Amigos adolescentes, El violín de Larimar, Cómo comprender a mis padres, Tú serás mi novia, Isleña, una historia de amor y sal, Penas y azahares de Virginia Bell, Cocorícamo y Virginia Bell después de la caída.
En la narrativa destacan obras como Trujillo 2061, Entre la fe y el play, No puedo morir ahora y El rito de un plato. Su producción ensayística, por otra parte, revela una particular inclinación hacia la interpretación de fenómenos culturales dominicanos: De la traba al coliseo. Una mirada a la cultura gallística de República Dominicana, La mesa está servida, Sancocho dominicano. Persistencia y simbolismo de un plato, Traspatio, ¿el lugar olvidado?, Baní, tierra de chuines…, Antropología del semáforo, Símbolos de identidad sanjuanera, Persiguiendo sueños, Fragmentos de Patria, El Licey. Un siglo de identidad y fanatismo y Visa al merengue en el Oriente cubano, entre otros títulos.
En poesía ha publicado Ojos verticales, En la piel de la mirada, En ti mis versos anudo, Cuatro bardos y una pasión y En los fueros del amor. Su obra literaria ha recibido importantes reconocimientos, entre ellos el Gran Premio de Décimas de la Biblioteca Nacional en 2026, el Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil Aurora Tavárez Belliard en 2021, el Premio Nacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña en 2009, el Premio Único de Poesía Pedro Mir de FUNGLODE en 2008, el Premio de Ensayo Sabores Dominicanos y el Primer Premio del concurso de poesía Creando Versos de INTEC, ambos en 2016. También ha obtenido premios y menciones en concursos de ensayo, cuento, poesía y literatura infantil tanto en República Dominicana como en Cuba. En 2025 fue finalista del Premio de Ensayo Pedro Francisco Bonó de FUNGLODE.
A estos galardones se suman numerosos reconocimientos a su desempeño profesional y académico: Premio al Liderazgo y Excelencia de FHI 360, Colaborador Sobresaliente de ISFODOSU, Profesor Excelente de UTESA, Profesor Destacado de ISFODOSU, Huésped Distinguido de Azua y Trabajador Destacado del Ministerio de Cultura, además de varias distinciones recibidas en Cuba por su desempeño en el sector educativo. Ha ejercido también como jurado de importantes certámenes, entre ellos el Premio Joven de Literatura del Ministerio de Cultura y el Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil Aurora Tavárez Belliard.
Su presencia en el ámbito científico y académico se extiende por varias décadas. Ha participado en numerosos congresos, coloquios, seminarios y encuentros nacionales e internacionales vinculados con la educación, la formación docente, la lectoescritura, la cultura, la investigación y la identidad caribeña. Entre ellos sobresalen los cuatro Congresos Caribeños de Investigación Educativa de ISFODOSU, encuentros regionales del CECC-SICA, congresos internacionales sobre formación permanente e inducción docente, congresos de pedagogía, eventos sobre música, identidad y cultura en el Caribe y encuentros científicos desarrollados en Cuba, República Dominicana y otros espacios internacionales.
A todo ello se agrega una dimensión creativa vinculada al audiovisual: es autor de guiones cinematográficos registrados, entre ellos Parque bohemio, Ángel de qué, …y mañana gallo, Isleña, Laura no sabe bailar y El ogro de la caverna azul. Ha desarrollado además una sostenida labor como facilitador de talleres de escritura creativa, ortografía, lectoescritura, redacción científica, buenas prácticas educativas y formación de docentes.
En suma, la trayectoria de Bismar Galán se caracteriza por una particular confluencia entre educación, investigación, literatura y gestión cultural. Educador de larga experiencia, investigador de temas pedagógicos y socioculturales, gestor académico, editor y escritor de múltiples registros, su obra y su ejercicio profesional revelan una constante: la búsqueda del conocimiento como herramienta de transformación y la cultura como espacio privilegiado para comprender al ser humano y a la sociedad. Su producción intelectual, reconocida por premios y distinciones dentro y fuera del país, lo sitúa como una voz activa de la reflexión educativa y cultural contemporánea dominicana, con una trayectoria que enlaza sus raíces cubanas con su prolongada labor intelectual en la República Dominicana y el Caribe.
Luego de esta amplia trayectoria les dejamos la entrevista para que de sus propias palabras puedan leer sus fascinantes respuestas:

EPP: ¿Cuál es su nombre completo y dónde nació?
BGG: Mi nombre es Bismar Galán Gálvez, nací en El Pilón de Matías, un paraje infinito de la Sierra Maestra, en el Oriente de Cuba.
EPP: ¿Cuál es su profesión, a qué se dedica?
BGG: Soy maestro de profesión. Hoy me dedico a labores académicas: soy docente y director de posgrado y educación permanente en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) de la República Dominicana.
EPP: ¿Qué le genera más satisfacción leer, escribir o enseñar?
BGG: Sin duda, no hay nada como estar en las aulas. Para alguien que a los 13 años inició su formación como maestro primario, es difícil tener algo que le cause mayor satisfacción. No obstante, el amor por el leer, escribir y enseñar es —salvando la distancia— como el amor que siento por mis tres hijos y por mis tres nietos.
EPP: ¿Cuál es la esencia del trabajo de un maestro?
BGG: El maestro debe tener como esencia de su labor, el lograr que sus estudiantes crezcan, mientras lo respetan. Solamente así lo recordarán siempre. Todo eso debe ser resultado de una vocación que crezca con el paso del tiempo, de la entrega infinita y de una formación integral de sus discípulos.
EPP: ¿Cuándo surgió su vocación por la escritura?
BGG: Debo mi vocación por la escritura a algo que podría decirse accidental: estaba planificando una clase para mis estudiantes en la que debía enseñar la estructura de la décima espinela. Se me ocurrió escribir una décima “modelo” para la clase y… Con esa décima gané un premio. Ahí comencé a integrarme a este fascinante mundo.
EPP: ¿Tuvo usted algún mentor, alguien que le ayudara a incursionar en la literatura?
BGG: Mi gran mentor y motivador ha sido el escritor Eduard Encina, un creador sin límites, reconocido más allá de su olvidado, aunque heroico, Baire. Hay otros que no olvido y que hasta con el más leve cuestionamiento me han llevado a crecer. ¿Cómo no mencionar a Juan Carlos Rosario, el Juanca (allá en Contramaestre) y al laureado Marcio Veloz Maggiolo, en Santo Domingo?
EPP: ¿Qué es en realidad lo que más le atrae de la literatura?
BGG: De la literatura lo más fascinante es el poder disponer de un mundo sin trabas ni límites. Esto, tanto a la hora de leer como a la hora de escribir. El leer lo asumo como un viaje de descubrimiento, de crecimiento y hasta de retos y cuestionamiento personal. Para mí, escribir es un espacio de libertad infinita, el momento de escapar de las adversidades de la vida, es el más efectivo desestresante que poseo.
EPP: ¿Desde su labor como escritor cuál cree usted que es el valor que tiene la literatura dominicana?
BGG: El valor de la literatura dominicana va más allá del necesario disfrute que permite a todo el que entra en contacto con ella. La literatura en el país contribuye a la real alfabetización y motiva el desarrollo integral de una sociedad que busca potenciar una cultura soportada en la lectura.
EPP: ¿Dónde entiende usted que ha sido más valorado como autor, en Cuba o en este país, ya que tiene usted la doble nacionalidad?
BGG: En eso no cabe comparación. En Cuba era, como siguen siendo mis amigos escritores de allá, un olvidado, un autor que soñaba con ver publicada una de sus obras. En la República Dominicana se han publicado todos mis libros; en este maravilloso país, tengo la virtud de contar con muchos lectores, sobre todo jóvenes de un sinnúmero de centros educativos donde mis editores de Santillana hacen llegar mis obras. Y lo más importante: aquí tengo la libertad de escribir lo que quiero sin temor a la censura de un régimen dictatorial.
EPP: Háblenos un poco de sus inicios aquí en nuestra tierra, ¿qué le motivó a fijar residencia y hacerse ciudadano dominicano?
BGG: Decidí emigrar en busca de libertad económica e ideológica. La República Dominicana se convirtió en ese espacio fértil que me ha permitido aprender y crecer. Hoy me siento un orgulloso domínico-cubano: aquí disfruto de derechos que me fueron negados en Cuba. El respeto y cariño de los nativos han sido motivación suficiente para vivir en Santo Domingo hace más de 24 años.
EPP: ¿Cuántos libros tiene usted publicados?
BGG: A la fecha, son más de 30 libros publicados. De ellos, hay alrededor de cuatro en los que he sido coautor. Quiero destacar “Los retornos del jefe”, dos sátiras que publiqué junto con el inolvidable Marcio Veloz Maggiolo.
EPP: ¿A cuál(es) escritor(es) famoso(as) admira y cuál ha dejado en su obra literaria una mayor huella?
BGG: Son muchos los autores los que admiro por lo que me han aportado: Horacio Quiroga, Gabriel García Márquez, Guillermo Vidal, Carpentier…; pero, José Martí y Juan Bosch me dan lecciones cada día y tienen un lugar especial en mí.
EPP: ¿Qué es y qué ha significado para usted la poesía y especialmente este premio nacional de décima que recién acaba de merecer?
BGG: Mi poesía, en su mayoría, está marcada por la rima. La décima, que es de las composiciones mías que más se conocen, la veo como una de las formas más exigentes de la lírica. La que me valió el Premio de Décimas de la Biblioteca Nacional 2026 (De la tablilla a red) es una reflexión rimada acerca de la historia y valor sociocultural del texto escrito.
EPP: ¿En qué medida el arte, en términos generales, ha influido en su vida?
BGG: El arte es sensibilidad o, por lo menos, la provoca. Muchas de sus manifestaciones están presentes en mis obras. Por ejemplo, sin esa sensibilidad, no habría podido escribir mis novelas “El violín de larimar”, “Penas y azahares de Virginia Bell” ni “Isleña, una historia de amor y sal”, entre otras obras.
EPP: ¿Alguna vez pensó que se dedicaría a la literatura?
BGG: Jamás pensé que estaría metido con toda mi alma en este mundo de la creación literaria. Nací en un hogar donde no había libros, donde no llegaba el periódico. En mi casa hubo radio y televisión después que comencé a estudiar para hacerme maestro. Esa realidad, acentuada por el conocido “fatalismo geográfico” (nací en la Sierra Maestra) hacen pensar que no tengo por qué ser escritor. Pero Dios tenía sus planes y yo me dejo llevar.
EPP: ¿Volviendo a la poesía, entiende usted que la décima, siendo una expresión del folklor popular, merece renovarse o debe permanecer tal cual, y por otro lado, debe un escritor esforzarse en aprender bien las formas clásicas de la poesía, o debe de plano crear una nueva forma de expresión poética?
BGG: Frente a las renovaciones, las nuevas formas de hacer y las maneras diversas de creación, no deberían buscarse normas porque al final no podrán dictarse. Aunque quieran establecerse no serían efectivas. Como toda construcción cultural, es la gente en el diario vivir quien le va imponiendo el qué y el cómo. La décima es un ser vivo, un hecho que trasciende a los cánones y a las reglas devenidas de las creaciones del maestro Vicente Espinel.
EPP: ¿Cuál fue o es su mayor deseo en la vida?
BGG: Mi mayor deseo en estos momentos es ver a Cuba libre de la dictadura. En ese deseo se solapan o al menos con él se asocian muchos otros: el reencuentro con la familia, la sonrisa compartida, el abrazo de los amigos, el baño refrescante en el río Mogote… Perdón, es larga la lista.
EPP: ¿Para qué cree usted que sirve la literatura?
BGG: El gran amigo Eduard Encina me decía “La literatura me ha servido para salvarme”. No sé si la frase era suya o era prestada. Además de compartir esa perspectiva, la literatura me sirve para decir en voz de mis personajes, para acusar y acusarme, para ser y dejar de ser. Pero, de lo que estoy más que seguro es que la literatura es mi antídoto frente a la depresión y la falta de sosiego: la literatura es mi refugio cuando más cansado estoy.
Y así llegamos al final de este encuentro en Ecos de Personajes Poéticos, celebrando la voz, la trayectoria y la sensibilidad de un gran poeta: Bismar Galán, quiero cerrar con su décima ganadora del Concurso Nacional de Décima Espinela celebrado por la Biblioteca Nacional Pedro Enríquez Ureña, pero antes debo decir con una alegría muy especial porque la poesía también nos regala la dicha de coincidir en el camino, pues tuve el honor de participar junto a él en dicho concurso, Bismar conquisto merecidamente el gran primer lugar y yo recibí una mención sobresaliente, dos reconocimientos distintos pero unidos por la misma pasión, la décima.
Bismar, que sigan floreciendo tus versos, tus letras, y que la décima continue encontrando en tu voz un digno sembrador, porque cuando la poesía nos encuentra, no siempre nos hace competir, a veces nos hace coincidir, celebrar y caminar juntos.
Décimas de Bismar Galán, ganadoras de la VI edición del Concurso Anual de Décimas Espinelas 2026, auspiciado por la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña y presentadas bajo el seudónimo Mi Hermano Lee Conmigo.
DE LA TABLILLA A LA RED
1
Aquel arte cuneiforme
estilo de pictograma,
como el sol sobre la grama,
trajo una magia deiforme.
Llegó ese trazo deforme
o preciso que te ensalma.
Trazos de brisa sin calma
se abrazan sin tozudez:
“desde el feto a la adultez
leer alimenta el alma”.
2
Los ideogramas del Nilo
se dibujan inmortales;
se aferran a matorrales
y a la ciudad, con sigilo.
Dentro o fuera del estilo
la esencia vibra en el trazo.
Cada letra es un abrazo
de sangre y luz. ¿O de aroma?
El texto, el punto, la coma…
son del lector fuente y lazo.
3
Modelados sobre arcilla,
los símbolos de poder
abrazaron el saber
para grabar la tablilla.
Fueron germen, la semilla
del texto que se ennoblece.
Son la razón que enloquece
sobre los significados,
son los anillos atados
a la historia que florece.
4
El códice fue de acero
en el papiro inmortal;
fue pergamino ancestral
con el traje de viajero.
Romano e imperecedero
se asió firme a la cultura.
Dio a los textos la estatura
de un gigante portentoso
para el lector receloso
que en el signo transfigura.
5
Vino un día el alfabeto
rico de razón y esencia
para dejar la sapiencia
fijada como concreto.
Fue dádiva con respeto
envelado de alegría.
Con verdad y profecía
el engendro en el papiro
sacó al lector un suspiro
de amor, dolor, valentía…
6
Con la invención del papel
en la China milenaria
la época literaria
bailó sobre carrusel.
¿Y el lector? Abeja en miel
que cata luz. Soy testigo.
¿La obra? Es el gran amigo
donde abreva el universo.
Ya narrativa, ya verso,
siempre el texto va consigo.
7
Gutenberg trajo la estampa
revestida de presteza
y luz de naturaleza,
de esa que jamás escampa.
Desde el monte hasta la pampa
vibra entre flores la imprenta.
Desde la historia violenta
hasta el poema más tierno,
del verano hasta el invierno,
el libro nos alimenta.
8
Huracán firme y febril
de códigos cero y uno
arribó real y oportuno
con armamento sutil.
Con movimiento viril
el texto sabio te empalma.
Como penacho de palma
el libro te eleva al cielo;
lectura es vida y consuelo,
leer alimenta el alma.
Hasta el próximo encuentro de Ecos de Personajes Poéticos, donde seguiremos descubriendo esas voces que hacen que la poesía permanezca viva.



