Pra Dilmarys Cuello Coop
Maestra Dilmarys Cuello

Y volví a escribir

Vivencias que dejan moralejas

POR: DILMARYS CUELLO – Educadora. Reside en Santiago Rodríguez.

Mi hermana dijo que, regresando de Francia, quería leer mis “vivencias”. No tenía ganas y no porque la experiencia, pues la misma fue fabulosa, simplemente las pequeñeces de escritores cercanos me lo impedían. Las muertes de esta semana me tocaron más que mis días de vacaciones y por eso volví a escribir.

No recuerdo en mis 38 años, haber vivenciado de cerca o la distancia la muerte de un ministro y mucho menos de esa forma. ¿Qué si me impacto? La respuesta es que volví a escribir. Tan cerca, con diferencia de días tuve que enterarme saliendo el sol, que jóvenes cercanos a mí, perdieron la vida y otros casi la pierden ¿Qué cómo influyó en mí? Pues miren, volví a escribir.

Lloro con mucha facilidad y Dios sabe que nada humano me es ajeno. Ver a mi amigo y compañero de estudios Erlin Gómez, ingresado en un centro médico, tratando de recuperarse físicamente, con una bata que deprime, con suero, vendajes en su cuerpo y la tristeza marcada en su rostro junto con el nudo en mi garganta, provocó que volviera a escribir.

Mi hermano Ángel, me puso por cámara a Chiqui y tampoco hablé, lloré por pensar que personas que conozco y que conocía se perdieron o se podían perder tan fácil, solo lloré y volví a escribir.

Me llena de impotencia leer y oír mensajes de grupos de WhatsApp, ver videos y más que nada tener que convivir el día con tantas suposiciones, ¡Dios! La vida no es supuesta, es una realidad. Perderla es tan fácil que me indujo a escribir nuevamente, a replantearme mi accionar diario con relación a la gente que tengo cerca, a mi relación con Dios y con los demás. Puedo morir ahora y ¿mis deudas están saldadas? ¿Desaparecer físicamente te hace menos malo o te baña de bueno? ¿Cómo quiero ser recordada? ¿Llorará la gente por mí cuando no este físicamente? ¿Ese llanto será de tristeza o de alegría? ¿Cómo te recordará la gente a ti? Y acaso lo que estás haciendo hoy, te lleva a cumplir ese deseo, no me responda a mí, respóndase usted mismo, pero lo que sé es que volví a escribir, porque murieron personas, gente que conocía. Mujer que era madre, hija, hermana, amiga, maestra. Hombre, trabajador, padre, amigo, hermano, chofer. Dentro de esa desagradable información, vivida hoy, pude haber perdido amigos, compañeros de estudios, seres humanos, y no quiero tener que vivir los días que me quedan en la tierra con la tristeza de no haber dicho o hecho nada a favor de ellos; no solo escribo por los que conocía de este evento nefasto, sino por todos los que me rodean.

Doy gracias a Dios por todo. Aunque mi limitado entendimiento no me deje ver más allá de lo humano.

Dios sabe lo que agradezco cada día que puedo respirar.

Es mi petición a Dios que por lo menos en esos días, logre impactar de manera positiva a alguien, mostrarle que se puede agradecer en todo tiempo.

La Biblia dice en 2da Timoteo capítulo 3: 1-5 y 7- 9:

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.  2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,  3  sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,  4  traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,  5  que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita.   7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.  8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también estos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.  9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquellos.

🔥 Lo más visto esta semana

Cargando noticias...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *