Voces Sabaneteras: la antología de los dueños de la poesía en Sabaneta
Por: Ricardo González Quiñones
Sorprendido, dándonos a beber una pócima de nuestra propia medicina, Papo Fernández, pone al desnudo y a la consideración de ese círculo de ávidos lectores de nuestro país y nuestra provincia a la vez, una antología de los que se han atrevido (aun faltan tantos por atreverse), a soñar en voz alta y plasmar ese inusitado y quijotesco sueño en una hoja de papel.
Me emocioné, cuando Pedro Carreras Aguilera, prologuista por excelencia, desandaba los pasos escoltado por los vates sabaneteros y mi emoción fue aumentando cuando el autor de este libro sentenció «que esta vez, nuestra generación no va a dejar en papeles sueltos guardados en algunos armarios de los lares sabaneteros, nuestra poesía, como ha quedado con las generaciones pasadas«.
Voces Sabaneteras, como atinadamente bautizó Papo Fernández a su quinto «hijo» que «alumbró» en el parir (que valga la redundancia) de las letras, la poesía y la cultura, es un paseo formidable por los pasillos del conocimiento, a saber, que nunca en nuestro pequeño pero tan amado terruño, ha muerto ese ímpetu indescriptible de levantar la voz en pos de un poema cargado de amor, de desamor, de patriotismo y hasta de protesta.
Felicito pues, el arrojo de Papo, y me llena de orgullo aparecer en su obra, aun cuando pienso que no lo merezco. Empero, los convido a adentrarse en un mundo «alado», donde tropezarán con décimas, sonetos, versos de rima libre, rimas y sobre todo el común denominador: ese amor por las letras y por sabaneta al mismo tiempo.
Josián, Mumo, Lilian, Orlando, Eliana, César, Diógenes, Nito, Papo, Marlenis y el gran creador del Postumismo, Domingo Moreno Jimenes, gracias por dejarse acicalar entre versos, beldades y verdades escritas con el alma. Qué gran orgullo es ser SABANETERO!!!!
Hasta pronto Dios querrá
Ricardo González Quiñones
Sabanetero
15003
Nota: Papo, son tantos los que no están, que deberías animarte a una segunda parte.



Hola a todos! Definitivamente solo quedo en decir GRACIAS Ricardo; porque a lo de merecer estar en esa antología minutos preciosos no perderé en hacerte creer lo contrario, porque no lo necesitamos ninguno de los que labradores del poema somos! Escuc