Una escultura en homenaje a la identidad cultural noroestana

692

Por: Sergio Reyes II.
Sabaneta, Santiago Rodríguez. -El profundo amor a nuestras cosas y raíces le viene de su extracción rural, en las campiñas de El Guanal, allá por Sabaneta, en donde transcurrieron sus primeros años de formación bajo la férrea y juiciosa conducción de su padre.

La impactante visión de la naturaleza en todo su esplendor, tal y como está expresada en los llanos y serranías de la línea Noroeste, habría de perseguirle en los rumbos y destinos por los que hubo de transitar, a lo largo de su adolescencia y sus años juveniles, ya fuese por exigencias de índole académica o por razones de imperativo familiar. Y en sus múltiples idas y venidas, el re-encuentro con el lar nativo reafirmaba en el precoz artesano de las bellas artes y la plástica la convicción de que había nacido para extraer de la naturaleza su mejor expresión y luego darla a conocer al país y al mundo.

Dionisio_Peralta_Escultor_Guanal

Una muestra palpable de lo que decimos lo constituye la creación, desarrollo y sostenimiento de la Reserva Eco-Cultural El Guanal, establecida bajo su iniciativa en la comunidad natal, a poca distancia de Sabaneta, contando con el efectivo apoyo y la dedicación entusiasta de su padre, Don Alberto Manuel Peralta Zapata. Los terrenos de la pequeña finca en donde funciona este centro ecológico constituyen un ejemplo de lo que debe ser la vida en pleno respeto y convivencia con la naturaleza, sin alterar ni afectar innecesariamente el medioambiente ni el hábitat natural de las especies que conforman la flora y la fauna local.

Siguiendo tales propósitos, el lugar mantiene sus puertas abiertas para la realización de encuentros culturales o con fines ecológicos así como para visitantes particulares que se acojan a las normas del respeto y desenvolvimiento interno que aconsejan las buenas costumbres.

Arbol_Noroeste_Caoba_Parque_Don_Juan_Rosado

A lo largo del robusto tronco y las ramas del Árbol del Noroeste, como ya se le conoce a nivel popular, el experimentado tallista ha logrado plasmar una diversidad de representaciones, que expresan toda una gama de elementos que abarcan aspectos de índole folklórica, histórica, religiosa, costumbrista y ecológica, los cuales constituyen la idiosincrasia del individuo común y conforman el acervo cultural de la Línea Noroeste, en su conjunto.

De tal suerte, haciendo un hábil manejo del mazo y el cincel este fino artesano nos va llevando de la mano para mostrarnos la manera en que hizo uso no solo de las partes planas sino también de las comisuras, hendiduras, salientes y concavidades de la madera para regalarnos un sinfín de figuras en las que desfilan, de manera destacada, la Virgen de las Mercedes (Patrona de Sabaneta, acorde a los usos de la religión católica), la extinta raza indígena, graficada en un soberbio cacique taíno empenachado, así como el componente africano de nuestra nación, representado en una humilde mujer campesina.

A medida que elevamos la vista desde el tronco y damos un giro alrededor del cuerpo central del árbol nos topamos con una serie de elementos que representan el aspecto socio-económico de la región, tales como la ganadería, el cultivo del tabaco, el cacao, la yuca y otros rubros agrícolas. Y entre estos, resalta la figura del pilón, utensilio empleado para procesar los sazones en nuestros campos y ciudades y que forma parte integral de la culinaria doméstica.

El merengue liniero constituye una de las más valiosas expresiones del folklore regional y en tal virtud, en el árbol están representados los instrumentos básicos de este ritmo vernáculo, tales como la tambora, la güira y el acordeón. De igual manera, con las figuras de la cotorra, la cigua palmera y el pájaro carpintero se nos presenta un vistoso panorama de las aves que forman parte de la fauna y el endemismo ornitológico noroestano.

En la parte más encrespada del árbol, al final de una de las ramas más pronunciadas, para aprovechar el efecto del vértice de ésta, el fecundo artista sabanetero nos regala un puñado de historia, al tallar una portentosa espada o sable que por sí mismo identifica la Sublevación de Sabaneta de 1863, hecho que aceleró y, en cierto modo, definió el curso a seguir en momentos en que la Nación se debatía en un mar de penurias, sometida a la afrenta de la Anexión a España, que había sido negociada por el traidor criollo Pedro Santana, en conciliábulo con otros malos dominicanos y el concurso de ciertos negociadores consulares hispanos desprovistos de escrúpulos.

En esta portentosa obra escultural su autor ha puesto especial cuidado en regalar a la población figuras de nitidez inconfundible, elaboradas con gruesos trazos en los que prima la pulcritud, aprovechando la permeabilidad y finura de la madera de la caoba. A ello se agrega el acertado uso de los colores con que el autor remata la terminación de la obra, para lo que hizo un efectivo despliegue de las tonalidades que con suma prodigalidad nos regala la naturaleza y, para finalizar, nos deja boquiabiertos con el uso atinado del rojo, azul y blanco, como expresión concreta de la nacionalidad que brota a borbotones en cada rincón de esta heroica y aguerrida región.

Sin temor a equivocarnos podemos expresar aquí que, en la escultura del árbol del noroeste, ubicada en el lateral occidental del Parque Patria de la ciudad de Sabaneta, en la provincia Santiago Rodríguez, se encuentran fielmente patentizadas las más finas expresiones socioeconómicas y culturales que caracterizan a la Línea Noroeste y a gran parte del pueblo dominicano.

Como antes habíamos señalado, esta emblemática escultura fue elaborada en el año 2004 bajo la iniciativa del destacado artista Dionisio Peralta, quien es oriundo de la localidad de El Guanal, contando con el auspicio de las autoridades y entidades municipales y culturales de la localidad.

La obra ha sido sometida a sucesivas labores de remozamiento y restauración, a fin de preservarla del paulatino deterioro que experimenta al encontrarse bajo los efectos directos del clima imperante. A ello se debe que, como por encanto, cada vez que nos apersonamos por los predios de la dinámica y entusiasta población de Sabaneta, nos queda la sensación de que estamos en presencia de una nueva escultura, cada vez más vistosa y representativa del legado histórico, las costumbres y creencias de nuestra tierra, por lo que esperamos que se mantenga así, por mucho tiempo.

Indiscutiblemente, el patrimonio cultural de esta región tiene en Dionisio Peralta a uno de sus más finos exponentes y defensores; Por este noble accionar este acucioso artista sabanetero ha de quedar, por siempre, prendido en el corazón de cada hijo de estas latitudes, y, para reconocer estas finas virtudes, nunca ha de ser demasiado tarde. Enhorabuena!!

¿Y tú, que opinas?

Please enter your comment!
Please enter your name here