Tan culpable fue Trujillo…
Como los intelectuales colaboradores que le sirvieron
Pennsylvania, Estado Unido.Como estoy en la plena certidumbre de que al finiquito de éste articulo, el lector arribará a la consecuencia de que no hemos tocado el argumento, intencionados objetivamente en manipular su prurito polÃÂtico –
porque no es esa nuestra aspiración – y porque tampoco en él, propalamos una demarcada censura al gobierno coetáneo o en cierne; sino, que es la consecuencia del desabrimiento nauseabundo, emergente, después de haber finiquitado tres (3) libros, correligionarios a la pasada Dictadura Trujillista, y la servidumbre de intelectuales que de una manera voluntaria, ofrendaron sus contubernios al favoritismo del sátrapa, comprometiéndose a la obsecuencia, contubernios, sobrinazgos y palancas, amparados en la protección del régimen genocida para su prosperidad y apuntalamiento dentro del mismo; contribuyendo de esta manera, a la intención del tiranicida de asumir suprema potestad en el panorama polÃÂtico de aquel periodo execrable, prominente por sus crÃÂmenes amedrentadores, falacias fabricadas y deportaciones involuntarias.
Estos lacayos sin absolución divina, a quienes el pueblo no ha conseguido desaprender y a los que no podrÃÂamos reprobar categóricamente por ser tácito o sobreentendido, que algunos de ellos, hombres y mujeres, se opusieron a sus tergiversados requerimientos y que un rechazo a la expedita convocatoria coercitiva del Dictador a servirle en su séquito de alcahuetes, representaba, la caÃÂda en desgracia y porque nó – la súbita desaparición del demandado.
Hace ya mucho tiempo leÃÂ, o le oàa alguien le comentó de que Trujillo, habÃÂa pronosticado «Que su obra dejarÃÂa de ser excelsa, el dÃÂa en que su nombre dejase de ser citado«. Si fué fidedigno el exégesis, emitió un concepto cuasi profético, pués a 52 años de su ajusticiamiento, todavÃÂa no hemos podido sacudirnos los efectos, remanentes de su disciplina autocrática, basada en el enriquecimiento ilÃÂcito y los crÃÂmenes polÃÂticos, cuyas ramificaciones están patentes en las cosechas de una caterva de gobiernos y funcionarios públicos ineptos y corruptos con un gran apetito por la opulencia, muy similar al personaje evaluado. Y me pregunto: De qué sirvió el sacrificio de nuestros patricios Duarte, Sánchez y Mella? Ante el abundante desperdicio anarquista que sus gestas libertarias, adjudicaron como herencia indeseada al precedente polÃÂtico de nuestra vejada y martirizada patria.
Será posible! Que en una isla, cuya población, probablemente, sobrepase los 6 millones de habitantes, no haya engendrado, un solo hombre probo de buenas intenciones, que aspire al poder solo pensando en servirle honestamente a sus conciudadanos sin anteponer privilegios y que cumpla las promesas de usar los recursos gubernamentales para incrementar la forma de vida infrahumana de la mayorÃÂa depauperada; cuya preocupación primordial, fuese congregar un gabinete desyerbado de toda tentación por estuprar las arcas públicas a través del enriquecimiento ilÃÂcito. No solamente, proponiendo de boca cosas utópicas, como encarcelar a todo aquel que se le encuentren pruebas contundentes de dicha alevosÃÂa (porque habrÃÂa que dedicar la isla Saona como cárcel para encerrarles), sino el implementar y hacer cumplir las leyes jurisprudentes, que ofrezcan garantÃÂas de trabajo, educación y libertad de expresión en una forma factible y alcanzadizo a todo el mundo.
Hoy, escuchamos el clamor aunado de los pregoneros polÃÂticos, quejándose de la carestÃÂa de personajes a prueba de corruptela entre los aspirantes a tomar las riendas del futuro gobierno y de la ausencia de un elemento, que reúna las condiciones necesarias para introducir reformas serias e incorruptibles a nuestro sistema gubernativo, que vuelve vulnerable, dependiente y reincidente al ciudadano, por no tener otra alternativa que prostituir su voto al mejor postor en cada comicio electoral, aunque su discernimiento le dicte hacer lo contrario. Porque si examinamos la problemática socio-económica Dominicana, hay que tomar en consideración, que el mayor empleador del paÃÂs, es el gobierno y que por ende, si éste, no es substituÃÂdo cada cuatro años para que los que estén se vayan y que entren los que aguardan, las consecuencias están a la vista. Morirse del hambre. No tenemos que ser eruditos en la materia para llegar a un acuerdo de que tenemos en nuestra manos un procedimiento arcaico de «quÃÂtate tú pa’ ponerme yo«
Debemos procurar la forma de abolir la incuestionable dependencia del Estado, como la única alternativa que puede cambiar nuestras condiciones económicas. Mientras este sistema persista, no habrá forma de transmutar nuestra aptitud de que trabajando en el gobierno, es la vÃÂa más accesible y vertiginosa de enriquecernos ilÃÂcitamente.
Es un hecho irrefutable, de que en su reinado de 30 años Trujillo, coaccionó a todos los moradores de la isla a ser sus incondicionales, hasta el extremo de que no hemos sabido conceptuar y hacer uso apropiado de la emancipación y libre albedrÃÂo adquiridos, subsecuente a la fecha de su ajusticiamiento. Porque si hacemos un análisis concienzudo y equitativo del tiempo transcurrido desde el 30 de Mayo, a esta fecha, debemos admitir, que hemos dado pasos retrospectivos en el aspecto polÃÂtico-sociológico.
Aquàles enumero el tÃÂtulo de los libros, que motivaron el que éste comentario saliera a la luz pública y para que los que no han tenido la oportunidad de leerlos lo hagan: HOMBRES DE TRUJILLO – Escrito por el abogado, polÃÂtico y escritor José AbigaÃÂl Cruz Infante – BIOGRAFIA DE TRUJILLO – Escrito por el investigador de la historia contemporánea Fernando Infante –y YO, RAMFIS TRUJILLO – Escrito por su cuñado LuÃÂs José León Estévez.
Finalmente, no ha sido mi intención subrepticia de soliviantar animadversiones adormecidas en favor o en contra del nefasto arquitecto del perÃÂdo más funesto de nuestra historia, poniendo en tela de juicio la indubitable culpabilidad del maquiavélico Dictador y su chiquero de serviles, sino desentumecer a la audiencia para que no olvidemos ésta lección, al elegir nuestros representantes venideros, cualesquiera que éstos sean, sin sucumbir a la idolatrÃÂa de aspirantes, cuyo único objetivo es la procura de lucrar su peculio personal y no el incrementar el bienestar de sus correligionarios menesterosos, como lo hiciesen aquellos prominentes «HOMBRES DE TRUJILLO«.
Son nuestras aspiraciones el que hayan disfrutado plenamente el sujeto de nuestra atención y le invitamos cordialmente hasta el lindante encuentro donde trataremos de tocar un tema más placentero a vuestro paladar.
Nos despedimos como siempre con un afecto que no decrece motivado por la ausencia y convivencia con nuestros compueblanos.
Hasta entonces
Desde Pennsylvania, USA.
Sergio H. Lantigua (Hijo de Sergio Lantigua-El Relojero)
FRASE FILOSOFICA: CADA DIA SABEMOS MAS Y ENTENDEMOS MENOS – Albert Einstein
