Tammie Jo Shults: la expiloto militar que evitó una tragedia aérea en Estados Unidos
Por: SabanetaSR.com
EE. UU. – La historia de Tammie Jo Shults es considerada por muchos como un ejemplo de disciplina, sangre fría y perseverancia. Antes de convertirse en la mujer que logró aterrizar un avión comercial averiado y salvar decenas de vidas, tuvo que enfrentar años de rechazo y barreras dentro de un mundo dominado casi exclusivamente por hombres.
Tammie Jo Shults y el aterrizaje que marcó su historia
Shults creció en una zona rural de Nuevo México, cerca de una base aérea militar estadounidense. Desde niña quedó fascinada con el sonido de los aviones de combate que atravesaban el cielo sobre la granja familiar. Mientras ayudaba en las labores del campo y aprendía a conducir maquinaria agrícola siendo apenas una niña, comenzó a imaginarse pilotando una aeronave.

Sin embargo, alcanzar ese sueño no fue sencillo. Durante su adolescencia y juventud escuchó repetidamente que la aviación militar no era una carrera para mujeres. En actividades escolares de orientación profesional llegó incluso a recibir comentarios que buscaban desanimarla.
Pese a ello, continuó insistiendo. Tras terminar sus estudios universitarios intentó ingresar en distintas ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, donde encontró múltiples negativas. En algunos casos le aseguraron que no cumplía el perfil requerido; en otros, que las mujeres enfrentaban exigencias distintas para acceder a la formación de pilotos.
Lejos de abandonar su meta, volvió a prepararse académicamente y repitió las pruebas de admisión hasta lograr ingresar a la Marina estadounidense en la década de 1980. Allí inició una carrera que más adelante la convertiría en instructora de vuelo especializada en maniobras de emergencia y recuperación de aeronaves fuera de control.
Ese entrenamiento sería decisivo muchos años después.
El vuelo que puso a prueba su experiencia
El 17 de abril de 2018, Shults estaba al mando del vuelo 1380 de la aerolínea Southwest Airlines, que cubría la ruta entre Nueva York y Dallas. La aeronave transportaba 148 pasajeros y cinco miembros de tripulación.
Cuando el avión alcanzaba gran altitud, uno de sus motores sufrió una falla catastrófica. La explosión dañó parte del fuselaje y provocó una rápida despresurización dentro de la cabina.
La situación generó momentos de pánico entre los pasajeros. Fragmentos del motor impactaron una ventanilla y el avión comenzó a vibrar violentamente mientras descendía de forma inestable.
En medio de la emergencia, Shults mantuvo el control de la aeronave y coordinó junto al copiloto las maniobras necesarias para dirigirse hacia el aeropuerto de Filadelfia, el punto más cercano para realizar un aterrizaje de emergencia.
Las grabaciones de comunicación con la torre de control revelaron posteriormente la serenidad con la que la piloto manejó la situación, pese a la gravedad del incidente.
Gracias a su experiencia como piloto militar y entrenadora de vuelos de riesgo, logró aterrizar el avión de manera segura y evitar una tragedia de mayores proporciones.
Aunque una pasajera perdió la vida a causa de las heridas sufridas durante la explosión, la actuación de la tripulación fue ampliamente reconocida por expertos de aviación y autoridades estadounidenses.
Un símbolo de liderazgo y determinación
Tras el incidente, la figura de Tammie Jo Shults adquirió notoriedad internacional. Su historia fue vista como un ejemplo de liderazgo bajo presión y perseverancia frente a los obstáculos.
La expiloto militar aseguró posteriormente que, en situaciones críticas, mantener la calma es parte esencial de la responsabilidad de quien está al mando.
Su trayectoria también abrió nuevamente el debate sobre las dificultades que enfrentaron muchas mujeres para ingresar a profesiones históricamente reservadas para hombres, especialmente dentro del ámbito militar y aeronáutico.
Hoy, su nombre permanece asociado a uno de los aterrizajes de emergencia más recordados de la aviación comercial moderna.
Fuente:
Con información de BBC News



