Stephen Hawking
Stephen Hawking. Foto: Intel Free Press / commons.wikimedia
|

Stephen Hawking: el científico que desafió sus límites para explorar el universo

👁️ Visitas: ...

Por: Redacción SabanetaSR

Stephen Hawking convirtió algunas de las preguntas más difíciles sobre el universo en el trabajo de toda una vida. Sus investigaciones sobre agujeros negros, cosmología y gravedad lo colocaron entre los científicos más reconocidos de su generación, mientras su historia personal terminó convirtiéndose también en una referencia mundial sobre discapacidad, tecnología de asistencia y divulgación científica.

Stephen Hawking y sus aportes a la ciencia y la humanidad

Nació el 8 de enero de 1942 en Oxford, Inglaterra, en plena Segunda Guerra Mundial. Fue el mayor de cuatro hijos de Frank Hawking, médico especializado en medicina tropical, y Eileen Isobel Hawking. Según relata la biografía oficial de Stephen Hawking, pasó parte de su infancia en Highgate, Londres, antes de que su familia se estableciera en St Albans, Hertfordshire.

Un niño curioso al que llamaban “Einstein”

La imagen del genio que siempre encabezó su clase no corresponde completamente con la realidad.

Hawking reconoció que durante su etapa escolar nunca estuvo entre los alumnos con mejores calificaciones. Sin embargo, desde pequeño mostraba una marcada curiosidad por entender cómo funcionaban las cosas. Sus propios compañeros terminaron llamándolo “Einstein”, según recoge su biografía oficial.

Estudió en St Albans School y comenzó a interesarse por preguntas relacionadas con el origen y funcionamiento del universo.

Su padre quería que estudiara medicina, mientras Hawking prefería las matemáticas. Finalmente llegaron a una especie de acuerdo familiar: cursaría Ciencias Naturales.

Oxford y el salto hacia Cambridge

Con apenas 17 años ingresó en 1959 al University College de la Universidad de Oxford. Allí estudió Ciencias Naturales con especialización en física.

Una de las anécdotas más conocidas y documentadas de Stephen Hawking durante aquella etapa ocurrió en sus exámenes finales. Su rendimiento escrito dejó dudas sobre si debía obtener un título de primera o segunda clase, por lo que fue sometido a un examen oral.

Según la biografía oficial de Hawking, les dijo a los examinadores que, si le otorgaban la primera clase, se marcharía a Cambridge; si recibía la segunda, permanecería en Oxford. Finalmente obtuvo honores de primera clase.

En 1962 se trasladó a Cambridge para continuar sus estudios de posgrado en cosmología. Allí desarrollaría la mayor parte de su carrera académica y científica.

El diagnóstico que parecía cerrar el camino

Durante sus años universitarios comenzó a sufrir caídas, torpeza en los movimientos y dificultades para realizar tareas cotidianas.

Poco después de cumplir 21 años fue sometido a diversos estudios médicos. Le diagnosticaron una enfermedad progresiva de la neurona motora y, en aquel momento, los médicos estimaron que posiblemente viviría solamente unos dos años más.

El episodio está ampliamente documentado en la biografía oficial de Stephen Hawking, que también recoge el fuerte impacto emocional que tuvo inicialmente aquel pronóstico.

Sin embargo, Hawking sobrevivió durante más de cinco décadas después del diagnóstico.

Murió en Cambridge el 14 de marzo de 2018, a los 76 años, según confirmó la Universidad de Cambridge.

Su gran aporte a la ciencia

El nombre de Stephen Hawking quedó ligado para siempre al estudio de los agujeros negros.

Uno de sus hallazgos más trascendentes fue demostrar teóricamente que los agujeros negros no son completamente negros, sino que pueden poseer temperatura y emitir partículas.

Ese fenómeno es conocido actualmente como radiación de Hawking.

La Universidad de Cambridge destaca que sus investigaciones transformaron la comprensión de las leyes que gobiernan los agujeros negros y ayudaron a establecer conexiones fundamentales entre gravedad, termodinámica y física cuántica.

Sus trabajos también abarcaron las singularidades gravitacionales, la estructura del espacio-tiempo y las primeras etapas del universo.

Tecnología para volver a comunicarse

Stephen Hawking 2013
Travis Bonifield (de izquierda a derecha), Rob Weatherly, un empleado de Intel que brinda soporte de TI para Hawking, Sam Blackburn, asistente graduado de Hawking y Stephen Hawking. Historia de Intel Free Press: La nueva PC de Stephen Hawking. El aclamado físico y autor de «Una breve historia del tiempo» utiliza una PC personalizada que se entrega a mano y se configura para su uso. Foto: Prensa libre Intel / commons.wikimedia

En 1985, una grave neumonía obligó a Hawking a someterse a una traqueotomía y perdió la capacidad de hablar de manera natural.

Desde entonces dependió de sistemas tecnológicos de comunicación asistida y de un sintetizador de voz.

Hawking explicó personalmente la importancia de esas herramientas en el prólogo del Informe Mundial sobre la Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial.

En ese documento señaló que especialistas en informática habían hecho posible que utilizara un sistema de comunicación asistida y un sintetizador de voz para redactar trabajos, preparar conferencias y comunicarse con diferentes públicos.

Su caso no significa que Hawking inventara esas tecnologías. Su importancia estuvo en demostrar, ante millones de personas, hasta qué punto la tecnología de asistencia puede facilitar autonomía, comunicación y participación profesional.

Una voz por las personas con discapacidad

La influencia pública de Hawking tampoco quedó limitada a la física.

En 2011 escribió el prólogo del primer Informe Mundial sobre la Discapacidad, elaborado conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial.

En ese texto defendió la eliminación de las barreras físicas, económicas y sociales que dificultan la participación de las personas con discapacidad.

La Organización Mundial de la Salud explica que aquel informe abordó problemas relacionados con acceso a salud, rehabilitación, educación, empleo y servicios de apoyo.

Hawking sostuvo además que existía una responsabilidad colectiva de invertir recursos y conocimientos para permitir que las personas con discapacidad desarrollaran plenamente sus capacidades.

Su intervención convirtió una experiencia personal en un llamado internacional por inclusión, accesibilidad y oportunidades.

De los laboratorios a millones de lectores

Stephen Hawking también transformó la forma de comunicar la ciencia.

En 1988 publicó A Brief History of Time, conocido en español como Breve historia del tiempo.

El libro acercó al público conceptos relacionados con el Big Bang, los agujeros negros, el tiempo y la naturaleza del universo.

De acuerdo con la Universidad de Cambridge, la obra permaneció durante 237 semanas en la lista de libros más vendidos de The Sunday Times.

Ese éxito convirtió a Hawking en una figura cultural que trascendió ampliamente los círculos académicos.

Apareció además en programas y producciones televisivas. El archivo conservado por la Biblioteca de la Universidad de Cambridge contiene documentos relacionados con producciones como The Simpsons, The X-Files y Futurama.

El día que dejó su silla para flotar

Entre las anécdotas más conocidas de su vida figura una experiencia ocurrida en 2007.

Hawking participó en un vuelo de gravedad cero que le permitió experimentar varios períodos de ingravidez.

Durante esos momentos abandonó temporalmente su silla de ruedas y flotó dentro de la aeronave.

La Universidad de Cambridge registra aquel vuelo entre las experiencias personales más destacadas del científico y recuerda que, al regresar, expresó su entusiasmo por la posibilidad de viajar algún día al espacio.

Reconocimientos y legado

A lo largo de su trayectoria recibió importantes distinciones científicas y civiles.

Entre ellas estuvieron la Medalla Copley de la Royal Society, la Medalla de Oro de la Royal Astronomical Society y la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos, que recibió en 2009.

La Universidad de Cambridge documentó la entrega de esta última distinción durante la presidencia de Barack Obama.

Pero probablemente su legado más duradero no pueda resumirse en una lista de premios.

En la ciencia dejó teorías que todavía generan investigaciones y debates. En la cultura consiguió que millones de personas se interesaran por cuestiones que antes parecían reservadas para especialistas. En materia de discapacidad contribuyó a visibilizar la importancia de la accesibilidad, la atención sanitaria y las tecnologías de asistencia.

Stephen Hawking murió el 14 de marzo de 2018 después de haber vivido más de medio siglo con una enfermedad que, cuando tenía 21 años, parecía dejarle muy poco tiempo.

Durante esas décadas continuó investigando una de las preguntas que había despertado su curiosidad desde joven: cómo funciona el universo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *