SOMOS UNOS IMPRUDENTES Y PARA COLMO, NO SABEMOS CONCEPTUALIZAR
Escuché esta mañana, a un ministro de los que abundan como granos en cafetales, decir que los que no queremos que se aumente el impuesto de los combustibles, somos unos IMPRUDENTES.
Es cierto señor ministro, somos unos imprudentes, porque ese déficit que tiene el gobierno, producto del dinero que ustedes regalaron en la campaña, comprando conciencia y agrandando miserias con las dádivas que ustedes dan y que han aprendido muy bien de Balaguer y del PRD a burlarse de los mas necesitados, tiene que buscarse de algún modo y el mas fácil es, aumentar el impuesto a los hidrocarburos porque hay que compararlo siempre.
Es cierto señor ministro, somos unos imprudentes, porque debemos dejar que ustedes le sigan pagando a los compañeritos las nóminas CB, las nominillas, las botellas, las “asesorías”, los viajes de su presidente y sus ministros, los barrilitos, etc. Y si no aumentan los combustibles, de dónde diablos vamos a pagar todo eso.
Es más señor ministro, usted debe de estar más enojado que el diablo, porque esta chusma imprudente, no entiende que ustedes tienen que andar en vehículo todo terreno y de ocho cilindros, porque el sol y el calor les pueden irritar la piel. No entienden que ustedes fueron ungidos por lo divino para acarrear a estos borregos que sólo sirven para pagar impuestos y en tiempos de “engaños”, ay! Perdón señor ministro, de elecciones y la gran mayoría, según ustedes, ni siquiera saben sumar, ni mucho menos multiplicar.
Además señor ministro, usted y los “funcionarios” de su gobierno, no tienen que comprar un galón de combustible, nosotros los borregos, tenemos que pagar para que ustedes tengan el tanque de sus vehículos y en algunos casos el de las “queridas” full de combustible. Dígale Señor ministro al pobre pueblo que usted gana un sueldo mensual de millones de pesos, mientras la gran mayoría gana menos de diez mil pesos al mes.
Y para colmo señor ministro, según su presidente, no sabemos conceptualizar, entonces suban los impuestos de los hidrocarburos, de la comida, de la leche, de las medicinas, de los libros y los demás que se les ocurra. Total, ustedes no tienen oposición y el país no tiene dolientes.
Ay! si Juaquincito Trucupey no hubiese mandado a asesinar a Caamaño, a Amin Abel, al Moreno Gómez, a
Hasta pronto, Dios querrá
Ricardo González Quiñones
Arquitecto, Urbanista, Escritor, Decimero, Sonetista, Historiador,
pero sobre todo Sabanetero.
