Segunda Dosis: Esperanzas en tiempos de Covid

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Yadira Rivas

POR: YADIRA RIVAS – Escritora Reside en New York.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dijo el mes pasado que las reacciones alérgicas extremas a la vacuna son raras. Sin embargo, algunas personas experimentan efectos secundarios de leves a moderados, ya que el cuerpo trata de desarrollar inmunidad al coronavirus.

El 11 de febrero tomé mi segunda dosis de la vacuna de COVID. Por un día sentí síntomas de dolor corporal, escalofríos y cansancio. El cual aproveché para quedarme en cama, un día de lujo para mi usual rutina y ponerme al día con todas las películas en Netflix.

Tomó semanas de espera y mis ansias crecían, debía estar atenta al calendario y se sumaba la ansiedad al leer las advertencias de los médicos donde anunciaban que la segunda dosis podía tener más efectos secundarios que la primera, como, dolor de cabeza, hinchazón en el brazo donde pusieron la inyección, malestar o fiebre. 

 Moderna y Pfizer dijeron en sus presentaciones a la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos que había una diferencia notable en las reacciones a las dosis cuando probaron sus vacunas en voluntarios. 

La primera dosis, tiene que generar una respuesta inmune desde cero.

Entonces llega la segunda dosis para reforzarla, ya más preparada para reconocer y responder a la invasión.

Cuando se administra por segunda vez la inyección a una persona, las células se quedan sentadas como un ejército de clones y pueden comenzar a producir inmediatamente una gran respuesta inmune. Por esta razón al ponerse las dos vacunas, algunas personas sienten que les han dado una paliza.

Los del CDC dicen que las reacciones alérgicas graves a la vacuna contra el coronavirus son raras.

 Los síntomas similares a los de la gripe que acompañan a cualquier infección viral no son causados por el virus en sí; son causados por la respuesta del cuerpo. 

La fiebre y los dolores musculares provienen de la inflamación, que a su vez es una señal de que las células inmunitarias, están enviando una alarma en forma de sustancias químicas de señalización llamadas citosinas. Esto es un buen augurio para predecir si las vacunas brindarán una mejor protección que la inmunidad natural. Estos síntomas significan que su sistema inmunológico se está acelerando y la vacuna realmente está funcionando.

El nuevo coronavirus solo ha existido durante aproximadamente un año, por lo que nadie puede decir aún si será más parecido al sarampión, que las personas contraen una vez en la vida, o como la influenza, que las personas contraen una y otra vez.

Los estudios indican que la inmunidad al coronavirus puede durar meses: seis, nueve o incluso más. La inmunidad varía de una persona a otra, y se han documentado algunos casos de personas infectadas dos veces con coronavirus. Pero parecen ser casos poco comunes.

Es importante recordar que las vacunas son para no tener síntomas extremos que te conducirían a la muerte o sufrir profundo dolor. Aunque te vacunes, puedes contagiar a otras personas; por esto es importante seguir usando mascarilla hasta que la mayoría se vacune y el virus no encuentre donde multiplicarse.

Recuerdas: 

La vacuna te protege a ti, no a aquellos que son vulnerables y no han tenido la oportunidad de administrárselas.

Consulta tu médico y usa mascarilla y si estás en contra de ésta, no aterrorices a aquellos que te leen y escuchan. La libertad de expresión no debe de usarse para terrorismo e inculcar miedo a los más vulnerables. No te la pongas tú si tienes dudas, pero permite que otros tengan la libertad de hacerlo.

Yo he recibido las dos dosis y estoy escribiendo esto sin dolor alguno, con vida y salud y con cierto grado de felicidad y paz.

Yadira Rivas

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