Planes diabólicos y manipulaciones
Una nueva controversia política y social se ha desatado en República Dominicana tras las declaraciones del exembajador de Estados Unidos, James Brewster, quien defendió la celebración de una boda entre dos hombres realizada originalmente en el extranjero y festejada posteriormente en la ciudad de Santiago.
Por Marcelo Peralta.
Santiago, RD. – El acontecimiento ha generado una discusión pública entre sectores religiosos, sociales y políticos, así como un pronunciamiento de la Junta Central Electoral (JCE), encabezada por Román Jáquez Liranzo, quien recordó que el matrimonio entre personas del mismo sexo no está reconocido por las leyes ni las costumbres dominicanas.
Brewster, quien fue designado en 2013 por el entonces presidente Barack Obama, defendió la celebración alegando que el enlace fue legalmente efectuado en Estados Unidos y que la pareja decidió compartir en Santiago por razones personales y culturales.
La polémica se ha intensificado en redes sociales y medios locales, donde algunos acusan al exdiplomático de “imponer agendas externas”, mientras otros defienden el respeto a los derechos humanos y la diversidad.
La JCE reiteró que no existe en el país legislación que permita validar ese tipo de unión civil, aunque aclaró que la institución no tiene injerencia sobre matrimonios celebrados fuera del territorio nacional.
El tema continúa provocando reacciones divididas en distintos sectores de la sociedad dominicana, en medio de un debate sobre valores culturales, libertad individual y soberanía legal.