Petronila Cruz: El corazón altruista de la Caobas
Sabaneta, Santiago Rodríguez, RD. Una figura se destaca por su dedicación inquebrantable y espíritu indomable: Petronila Cruz, mejor conocida como Tonín. En el día a día de la comunidad educativa del liceo Marino Almonte, su nombre resuena con una fuerza y cariño inigualables. En el contexto del Día de San Valentín, su historia no es solo un relato de amor tradicional, sino una de amor incondicional hacia su comunidad.

Con más de 25 años de servicio en el sector educativo, Tonín ha transformado la vida de innumerables estudiantes y colegas. No solo como conserje, sino como un pilar de apoyo y generosidad. Su carrera, que comenzó en la escuela de Las Caobas y la llevó al liceo Marino Almonte, es testimonio de su resiliencia y compromiso con la educación.
Pero Tonín es mucho más que su trabajo. Es una maestra de la vida, que ha superado las adversidades con una sonrisa y la firme creencia de que todo es posible. Los cursos que ha completado y los premios que ha recibido hablan de una mujer que nunca deja de aprender y crecer, siempre con el objetivo de dar más a los demás.
Hoy, mientras el liceo celebra el IV Festival de Lectoescritura en el Día de San Valentín, la comunidad educativa aprovecha para rendir homenaje a Tonín. A través de la poesía «Luz de Altruismo: Oda a Petronila», se reconoce su incansable labor, su corazón generoso y su impacto perdurable en la comunidad las Caobas y más allá.
Petronila Cruz es más que una empleada del liceo Marino Almonte; es un símbolo de la fuerza, la generosidad y el amor incondicional. En este Día de San Valentín, su historia nos recuerda que el verdadero amor trasciende los límites personales para enriquecer y transformar comunidades enteras.
Luz de Altruismo: Oda a Petronila
En el liceo Marino Almonte, bajo el cielo tan azul,
hay una dama que brilla, su nombre es Petronil’.
Con un corazón tan grande, de bondad sin igual,
por más de veinte años, ha sido un faro real.
Petronila, la hermosa, con una sonrisa sin fin,
nunca dice «estoy cansada», su fuerza viene de jazmín.
«Imposible» no está en su libro, solo sabe de dar,
a las mejores causas, siempre lista a ayudar.
Desde su hogar ella trae, lo que al liceo le falta,
pan y leche en sus manos, como una mágica ofrenda.
Los muchachos la siguen, saben bien lo que hallarán,
en Tonin encuentran guía, amor y mucho más allá.
En sus ojos hay estrellas, que iluminan el camino,
enseñando con su ejemplo, el valor del destino.
Petronila, nuestra guía, con amor y dedicación,
transforma cada día, en una bella canción.
Que sigan tus pasos firmes, por muchos años más,
tu legado es inmortal, en los corazones quedará.
Gracias, querida Tonin, por todo lo que has dado,
tu luz brilla en el liceo, por siempre iluminado.



