Haití entre crisis política y pandillas: llegan más tropas y equipos
El país enfrenta un prolongado vacío institucional mientras grupos armados mantienen el control de importantes zonas y la fuerza internacional aumenta el despliegue de militares, vehículos, aeronaves y apoyo logístico.
Por: Redacción SabanetaSR
Puerto Príncipe, Haití. – La crisis en Haití atraviesa una de sus etapas más complejas por la combinación de inestabilidad política, expansión de las pandillas y llegada de más tropas, vehículos, aeronaves y equipos internacionales para reforzar las operaciones de seguridad.
Pandillas en Haití mantienen presión sobre el territorio
La incertidumbre política aumentó el pasado 7 de febrero, cuando terminó el mandato del Consejo Presidencial de Transición sin que se hubieran celebrado las elecciones previstas. Desde entonces, el Consejo de Ministros, encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, asumió la conducción del Poder Ejecutivo. La situación fue documentada por Reuters y confirmada posteriormente por la Comunidad del Caribe (CARICOM).
Haití sigue sin fecha definitiva para las elecciones
El proceso electoral tampoco ha logrado escapar de la crisis. Las votaciones presidenciales y legislativas habían sido programadas inicialmente para el 13 de diciembre de 2026, pero el calendario quedó sometido a revisión y el período de campaña fue aplazado. La agencia AFP informó el 7 de octubre que las autoridades electorales no anunciaron una nueva fecha.
El propio Consejo Electoral Provisional de Haití informó el 20 de octubre que mantiene consultas con partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil para actualizar el calendario electoral, tomando en cuenta las limitaciones políticas, técnicas y de seguridad que enfrenta el país.
Haití no celebra elecciones generales desde 2016 y permanece sin un presidente elegido por voto popular desde el asesinato de Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021.
Pandillas conservan poder territorial
La inseguridad continúa siendo el principal obstáculo para recuperar la normalidad institucional. Un informe de expertos de Naciones Unidas revelado por Associated Press señala que las organizaciones armadas mantienen influencia sobre carreteras, comunidades y corredores estratégicos, pese a las operaciones desarrolladas por las fuerzas haitianas y sus aliados internacionales.
El mismo informe advierte sobre presuntos vínculos entre integrantes de las pandillas y sectores políticos, económicos y de seguridad. Los investigadores también alertan sobre reclutamiento de menores, violencia sexual, tráfico de armas y la utilización de grupos criminales para proteger determinados intereses económicos o políticos.
La violencia ha provocado además una emergencia humanitaria de grandes proporciones. Según el más reciente informe del secretario general de Naciones Unidas sobre Haití, entre julio y comienzos de octubre fueron registradas 1,123 personas muertas y 440 heridas en hechos relacionados con la violencia y las operaciones de seguridad. Cerca de 1.5 millones de personas permanecen desplazadas. Naciones Unidas publicó el informe S/2026/800 el 12 de octubre.
Más de 2,000 integrantes de la fuerza internacional
Frente a la expansión de las pandillas, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) continúa aumentando su presencia en territorio haitiano.
Jack Christofides, representante especial de la GSF, informó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 19 de octubre que la fuerza había superado los 2,000 efectivos desplegados, procedentes de seis países. La cifra representa poco más de un tercio de los 5,500 integrantes uniformados autorizados. Naciones Unidas también informó que continúan preparándose nuevos contingentes procedentes de Asia, África y América Latina.
Entre los países que han aportado personal se encuentran Chad, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Bangladesh. Naciones Unidas explicó que uno de los principales desafíos ya no es solamente conseguir soldados y policías, sino trasladar hasta Haití los vehículos, sistemas de comunicación, equipos de vigilancia y demás recursos necesarios para que esos contingentes puedan operar.
Llegan equipos, vehículos y apoyo aéreo
El fortalecimiento de la fuerza internacional incluye también infraestructura y recursos logísticos. La Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH) está proporcionando alojamiento, servicios médicos, combustible, transporte terrestre, aviación, comunicaciones y otros medios necesarios para sostener las operaciones.
De acuerdo con Naciones Unidas, el sistema de apoyo incluye generación eléctrica, movilidad terrestre, servicios de tecnologías de información, transporte aéreo, suministro de agua y combustible, además de instalaciones para recibir a los nuevos contingentes.
Las Naciones Unidas también han desplegado helicópteros para facilitar el movimiento de personal, cargas y evacuaciones médicas. Uno de esos aparatos llegó en enero y posteriormente se incorporó un segundo helicóptero. El Departamento de Apoyo Operacional de la ONU informó que las aeronaves pueden ser utilizadas para transporte, reconocimiento y apoyo a operaciones consideradas críticas.
El despliegue se ha extendido además fuera de Puerto Príncipe. Naciones Unidas informó que desde agosto comenzaron a trasladarse efectivos y equipos hacia Artibonito y que se desarrollan varias bases operativas y logísticas para ampliar la presencia de la fuerza internacional.
El Salvador refuerza presencia tras ataque a sus militares
La situación adquirió una nueva dimensión el 18 de octubre, cuando cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecieron después de que el vehículo blindado en el que viajaban fuera atacado con armas de fuego y explosivos en Croix-des-Bouquets.
Según Associated Press, los militares lograron abandonar el vehículo incendiado, pero posteriormente se perdió contacto con ellos. El presidente salvadoreño Nayib Bukele aseguró que estaban en poder de grupos armados y anunció una operación para recuperarlos.
Como respuesta, El Salvador envió el 22 de octubre 100 integrantes de sus fuerzas especiales y anunció la llegada de otro grupo similar para reforzar las labores de búsqueda. Associated Press indicó que el contingente fue enviado específicamente después de la desaparición de los cuatro técnicos salvadoreños.
Reuters también confirmó que Bukele anunció una operación militar para localizar y recuperar a los desaparecidos, mientras los enfrentamientos en la zona dificultaban el acceso de las fuerzas de seguridad.
Hasta este 26 de octubre, no existe confirmación oficial definitiva sobre la suerte de los cuatro salvadoreños. La confusión aumentó después de que fueran recuperados varios cadáveres, inicialmente vinculados por algunos reportes con los desaparecidos.
Sin embargo, Bukele rechazó esa identificación y sostuvo que los restos entregados no correspondían a sus militares. Reuters informó que entre los restos recuperados había personas cuyas características no coincidían con los cuatro técnicos salvadoreños.
Fuerza internacional todavía está incompleta
A pesar de las nuevas llegadas, la fuerza internacional continúa lejos de alcanzar su capacidad autorizada.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una dotación máxima de 5,500 militares y policías, además de 50 civiles, para enfrentar las organizaciones armadas y respaldar a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas haitianas. Naciones Unidas establece además que la fuerza puede realizar operaciones contra las pandillas y proteger infraestructura crítica.
El 29 de septiembre, el Consejo de Seguridad prorrogó el mandato de la GSF hasta el 31 de marzo de 2027. Reuters señaló entonces que el despliegue continuaba muy por debajo de la cantidad prevista, pese a los nuevos compromisos internacionales.
Haití enfrenta una crisis política y de seguridad
El aumento de tropas y equipos representa un intento por modificar una situación que durante años ha permitido a las pandillas ampliar su influencia y desafiar directamente a las instituciones haitianas.
Sin embargo, el despliegue militar por sí solo no resuelve el problema político. La recuperación de Haití dependerá también de que las autoridades puedan restablecer el control territorial, fortalecer la Policía y las Fuerzas Armadas, garantizar condiciones para celebrar elecciones y reconstruir instituciones capaces de funcionar sin la presión de los grupos armados.
Por ahora, el país continúa atrapado entre esos dos desafíos: recuperar el territorio controlado o disputado por las pandillas y reconstruir un sistema político capaz de devolverle legitimidad democrática al Estado.
