Mis deseos para vosotros en esta navidad

👁️ Visitas: ...

Sergio Lantigua trujilloPor: Sergio H. Lantígua
La Navidad! Más que un día de Diciembre; es el lapso mágico del año que nos homologa, nos hace recapitular y amarnos los unos a los otros. Asimismo, disfrutar y compartir todas esas tertulias familiares y fraternas, tarareando villanciscos, sus estribillos, el intercambio de regalos, la cena frugal, disfrutar la fiesta y el vino hasta bien entrada la madrugada.

En estas navidades, mi pretenso sería el poder llevarles una luenga caravana de camellos ahita de regalos metafóricos con el nombre de cada uno de vosotros, simbolizando, bonanzas, certidumbres, confraternidad, energías positivas, perseverancia, sensatez, altruísmo, apoyo moral, pundonor, acicates, alegría, amor, veneración, conmiseración y salubérrimas pretendencias.

Aparte del poema apológico que es la usanza, deseo compartir una prerrogativa vivencial en tiempos de navidad, cuando aún residíamos en Sabaneta, a una edad de 5 a 7 años, extraída del libro que escribiese basado en «MI VIDA» titulado «EL CUENTO DE LOS REYES MAGOS«, y dice así:
Vivíamos en Bolsillo. Era una fecha postrera al día de los Reyes Magos. Ese día, particularmente, nos mandaron a mi primo Héctor Lengua ‘e Vaca, y a mí a pernoctar en la casa de mi tía Chela (su madrina), y Nunín, porque – hablando francamente – allí, tendríamos mejor oportunidad de que éstos nos dejaran algún juguete, pués por la necesidad imperante de las dos familias, quizás (los Reyes), continuasen de largo sin detenerse en nuestros destartalados hogares.
Como era usual, el que todos los niños de esa época, saliésemos a recoger su puñado de yerba para los camellos; así lo hicimos, ubicando cada uno su jarrito cafetero fabricado de hojalata, frente a la cama antes de acostarnos; lo que hicimos, apenas arribada la noche para proporcionarle más tiempo a que llegaran con su preciosa carga y que no nos sorprendiesen levantados.
Al otro día, bien bien temprano en la mañana, nos tiramos de la cama presurosos, hartos de ilusiones, y espectativas, encontrando que los regalos habían sido dos bejigas de a chele – una para cada uno – las que por ende, no duraron mucho tiempo, porque a la segunda inflada, se explotaron ambas, dejándonos todo frustrados y sin juguetes para ir a compartirlos con los amiguitos.
Quisimos contarles esta historia muy personal, porque nunca se ha erradicado de mi mente y porque la misma, después de sesenta y tres (63) o sesenta y cinco (65) años más tarde; todavía, atañe a tantos niños. Aunque en éstos tiempos, ellos, hacen listas específicas con sus juguetes preferidos para que los «Reyes», se los traigan.
Así, cuando testifico la abundancia y variedad de regalos que reciben mis nietos, no me queda otra alternativa que rememorar, aquella desventurada navidad y aquél indeleble día de Reyes.

MIS DESEOS PARA VOSOTROS EN ESTA NAVIDAD
Quiero para vosotros una navidad cuyo festejo sea todo placentero
Que la estrella de David alumbre y guíe el camino de vuestras vidas
Que una franca y afectuosa sonrisa Ilumine eternamente sus rostros
Una carreta adornada con guirnaldas repleta de triunfos personales
Unas manos recíprocas que entrelacen las suyas con amorosa ternura
Un hombro misericordioso donde apoyar la cabeza y mitigar las penas
Un regazo protector donde inclinarse y recepcionar la beatitud materna
Un cometa que guie sus pasos. Una cornucopia de bienaventuranzas
Un cielo iluminado de esperanzas. Un destello en el hombre de humildad
Un sol refulgente que aclare de suspicacias y nubarrones sus horizontes
Y que Dios esté siempre con vosostros y les resguarde de toda iniquidad

Desde Pennsylvania, este sabanetero ausente, les desea unas felices pascuas y un prospero año nuevo a cada coterráneo en su ámbito domiciliario.-

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *