Lo cortés no quita lo valiente
Por Robert Núñez Cabrera
Las hermanas Mirabal trascendieron porque defendían lo que creían y se mantuvieron firmes ante un régimen como el de Rafael Leónidas Trujillo, por lo que serán recordadas con respeto por siempre, y sus descendientes deben honrar a esas valientes mujeres, patrimonio de la humanidad.
Si sus familiares no entienden que esos hechos memorables no son heredables, que si bien ellas demostraron fortaleza y valor marcando una estirpe envidiable, esas hazañas no pueden ser presentadas como botín o galardón ante las generaciones actuales. Quienes pretendan pasar factura por aquellas hazañas, o por cualquier otra, terminaran frustrados y convertidos en el «hazme reír» de un pueblo cansado de supuestos «liderazgos», que solamente existen en la imaginación de sus séquitos.
No se si este es el caso de Minú, pero debe tener cuidado para no dañar tan hermoso legado de su familia y de los dominicanos, evitando atacar a quienes les facilitaron llegar a donde por si sola le hubiese sido difícil. Aunque dicen que en política el agradecimiento no existe, lo cortés no quita lo valiente.