Aliados de EE. UU. rechazan participar en guerra contra Irán
Por: Juan Pablo Bourdierd.
EE. UU. – Las principales potencias aliadas de Estados Unidos han tomado distancia de la creciente tensión militar con Irán, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, solicitara apoyo internacional para garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.

Guerra Irán divide a aliados de Estados Unidos
Pese a la advertencia de Washington sobre el impacto que podría tener la falta de respaldo en el futuro de la NATO, varios gobiernos han dejado claro que no tienen intención de involucrarse militarmente en el conflicto.
Petición de Estados Unidos para proteger el estrecho de Ormuz
La administración estadounidense pidió a distintos países aliados enviar buques de guerra al Strait of Hormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el comercio energético.
Por esa vía circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se transporta a nivel mundial, lo que convierte cualquier interrupción en un riesgo directo para el suministro energético global y para la estabilidad de los mercados internacionales.
El pedido surgió en medio de la escalada de tensiones con Iran, que ha advertido sobre restricciones en el tránsito marítimo tras los recientes ataques militares atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Trump argumentó que los países que dependen de esta ruta marítima deberían contribuir a su protección y advirtió que una respuesta negativa podría afectar la cooperación dentro de la alianza atlántica.
Europa toma distancia del conflicto
Sin embargo, varias capitales europeas respondieron con cautela al llamado de Washington.
El primer ministro del United Kingdom, Keir Starmer, señaló que su país no planea involucrarse en una guerra más amplia en Medio Oriente, aunque mantiene conversaciones diplomáticas con aliados para buscar una solución que permita garantizar la seguridad de la navegación en la zona.
En Germany, el ministro de Defensa Boris Pistorius fue aún más directo al rechazar las presiones estadounidenses.
“Esta no es nuestra guerra y nosotros no la empezamos”, afirmó.
La posición también fue respaldada por el canciller alemán, Friedrich Merz, quien recordó que la participación militar alemana en un conflicto requiere respaldo legal internacional.
Según explicó, no existe actualmente un mandato de la ONU, de la Unión Europea ni de la OTAN que justifique la intervención de Alemania en la confrontación con Irán.
Otros aliados tampoco contemplan enviar fuerzas
La cautela no se limita a Europa.
En Japan, el ministro de Defensa Shinjiro Koizumi indicó ante el Parlamento que su gobierno no está considerando por ahora una operación naval de seguridad en la zona.
Desde Australia, autoridades del gobierno también descartaron el envío de buques militares al Golfo Pérsico, mientras que South Korea señaló que evaluará la situación en coordinación con Washington antes de tomar cualquier decisión.
Por su parte, China evitó comprometerse con la iniciativa estadounidense, aunque insistió en la importancia de mantener estable el suministro energético mundial.
Irán asegura que el estrecho seguirá cerrado a sus “enemigos”
Desde Teherán, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que el país no ha solicitado negociaciones de alto el fuego con Estados Unidos y defendió la postura iraní sobre el control del estrecho.
El diplomático aseguró que la ruta marítima no está completamente cerrada, pero advirtió que sí permanecerá restringida para los países que considera responsables de la agresión contra Irán.
Sus declaraciones reflejan la creciente tensión geopolítica en torno a esta vía estratégica para el comercio global.
Debate sobre el papel de la OTAN
Las advertencias de Trump también han generado debate entre analistas y expertos militares sobre el papel de la OTAN.
El exjefe del Estado Mayor de Defensa del Reino Unido, Nick Carter, recordó que la alianza fue creada como un mecanismo de defensa colectiva, no como una organización destinada a respaldar conflictos iniciados unilateralmente por alguno de sus miembros.
La discusión se produce en un momento delicado para la seguridad internacional, con temores de que el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán pueda derivar en una crisis regional más amplia con repercusiones económicas y energéticas en todo el mundo.
Con información de BBC News Mundo.