La tierra «GIME Y SUFRE DE PARTO»

271

Lo de HOY


Por Pascual Ortíz

Ante del papa Francisco visitar Ecuador, Bolivia y Paraguay. Nos comunicó en su CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’, la necesidad de vivir en armonía con la casa común, la tierra.

El Papa Francisco se dirigió al mundo dando una voz de alerta a la furia industrialista, consumista y simplista sobre la situación ambiental. El papa nos invita a hacer un cambio de rumbo. Para que podamos asegurar así, el futuro de la tierra, la vida. Cambio de actitud, partiendo de nuestra propia vida cotidiana. Porque la tierra «gime y sufre de parto» (Rm 8,22).

El Pontífice menciono los puntos más importantes sobre la sostenibilidad. Nos invito a no olvidar que el ser humano no debe entender la libertad como vía para crecer de manera individual. «Es espíritu y voluntad, pero también naturaleza».

Nos recordó «que los seres humanos destruyan la diversidad biológica en la creación divina; que los seres humanos degraden la integridad de la tierra y contribuyan al cambio climático, desnudando la tierra de sus bosques naturalezas o destruyendo sus zonas húmedas; que los humanos contaminen las aguas, el suelo, el aire. Todos estos son pecados»

San Francisco de Asís es un soporte imprescindible en su espiritualidad y es por ello que nos lo presenta como ideal a seguir, a la hora de acercarnos al misterio de la naturaleza. «Lleno de mayor ternura al considerar el origen común de todas las cosas, dada a todas las cosas, dada a todas las criaturas, por más despreciables que parecieran, el dulce nombre de hermanas»

Partiendo de una realidad insostenible, nos invita de manera urgente a la búsqueda de un dialogo que nos permita conocer la crisis ambiental ya que es la única manera de dar una respuesta presente y a tiempo. «Las actitudes que obstruyen los caminos de solución, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas. Necesitamos una solidaridad universal nueva»

La propuesta del papa busca que no miremos las acciones del desarrollo, desvinculado de la ecología integral. Que no puede haber desarrollo sin una ecología social que pueda combatir la pobreza y recupere la protección del medioambiente.

Francisco nos propone un proyecto de vida común. Se trata de realizar una práctica que posibilite un cambio de rumbo, la construcción de un mundo habitable, que nos lleve a defender los intereses de todos. Implica promover una gestión de los recursos naturales, que de manera integral mejore la calidad de vida de las personas, no como único fundamento, el aumento de los recursos de los capitales.

Pretendo motivar a ver la importancia de esta encíclica para la humanidad, la protección y cuidado de la Tierra. Y sobre todo recordar a los creyentes, que el papa nos pide creer desde la vida, no desde simple discurso y repeticiones de oraciones que no salen del templo a la vida real.

«El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar. El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado. La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común. Deseo reconocer, alentar y dar las gracias a todos los que, en los más variados sectores de la actividad humana, están trabajando para garantizar la protección de la casa que compartimos.

Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo. Los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos.»[13]

¿Y tú, que opinas?

Please enter your comment!
Please enter your name here