La inteligencia no es cuestión de IQ
POR: EVELING TAVAREZ – Psicóloga. Reside en USA.
Por mucho tiempo se ha venido confundiendo la Inteligencia con el Coeficiente Intelectual, usándolos indistintamente, siendo estos totalmente diferentes; porque la Inteligencia se refiere a las habilidades cognitivas de una persona incluida la memoria, comprensión, razonamiento y el pensamiento abstracto, mientras que el IQ es el Coeficiente de Inteligencia, el cual se determina con una prueba de IQ.
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El Coeficiente Intelectual es una medida de nuestras habilidades intelectuales generales. La inteligencia incluye nuestra capacidad de conocimiento y de adquirirlo, para aprender e interactuar con todo en nuestro entorno inmediato.
Sin conocimiento, puede haber poco más en términos de facultades mentales. Por ejemplo, si una persona no puede adquirir y mantener el conocimiento, no tiene mucho en qué pensar y evaluar. Recopilar información y almacenarla en la memoria, le permite intentar comprenderla. La comprensión también es parte de la inteligencia, ya que sin comprender lo que sabe, la información que ha recopilado tiene poca base para evaluar y juzgar esa información.
En tal sentido, Inteligencia no es cuestión de IQ, porque es una forma de actuar y pensar. Las personas que son extremadamente muy inteligentes, no es únicamente porque posean más inteligencia que otros, sino, que han tenido un ambiente positivo y mayor estimulación.
El que alguien sea muy inteligente con respecto a una profesión o actividad, no es necesariamente que haya nacido con ese conocimiento o habilidad, sino, que ha desarrollado esa capacidad con el paso del tiempo y dedicación.
Asimismo, la destreza que posee alguien sobre algún campo, es por conocimiento previo, por alguna forma particular o la facilidad de adquirir el aprendizaje, por lo tanto, una persona puede ser más lista de lo que piensa que es y quizás no se ha reforzado lo suficiente debido a sus limitaciones; por ejemplo, dos niños con la misma predisposición para aprender, pero con estímulos y preparación académica diferentes, tendrán como resultado un nivel de conocimiento muy distinto.
Personas altamente inteligentes, con reforzadores negativos o que han dejado la escuela, pueden creer que no lo son; porque al momento de enseñarles algo y lo llegan a captar tan rápido que se aburren, al no sentirse motivados porque su capacidad está por encima a lo que se le está enseñando y mostrar una conducta inadecuada, les hacen creer que no tienen potencial, por esto, los maestros deben estar muy claros respecto a la inteligencia y las diferentes formas de adquirir el aprendizaje.
La capacidad de aprendizaje es moldeable, se puede aprender a aprender y mientras más se aprende, más habilidad hay para aprender. La inteligencia es como un músculo, mientras más conocimientos obtienes, más se estira y la suma de todo ese conocimiento, será el resultado del Coeficiente Intelectual. Para hablar más a fondo de Inteligencia, hay que tomar en cuenta las Inteligencias Múltiples.


