La Cerca de Rodolfo

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Ambiorix Popoteur Zapata

Por: Ambiorix Martín Popoteur Zapata.

Nunca supe porque del nombre “la Cerca de Rodolfo”, supongo, en una interpretación libre mía, que será por aquello de cercado, valla, empalizada, etc, en el español de antes. Es el nombre con que todos los de mi generación la conocimos, a esa finca, fundo o predio, propiedad del señor Rodolfo Schaffler, aquel ciudadano alemán que se estableció en nuestro municipio, allá por los años cuarenta o cincuenta del siglo veinte.

Leyendo a mi amigo Ricardo González sobre la “Laguna de Rodolfo”, y su válida propuesta para que el Estado asuma la misma y hacer un parque, (claro, después de pagar el justo precio), me viene a la mente “la Cerca de Rodolfo”, y todas las historias que tenemos los del Pueblo Abajo y Cambelén, principalmente, aunque muchos de los jóvenes de los demás barrios del municipio también tendrán las suyas.

La Cerca de Rodolfo está al final o inicio de la calle Darío Gómez, (antes Restauración), según usted lo vea, es una propiedad con una vasta extensión de terreno, que llegaba hasta el camino vecinal que lleva a Los Pozos por la parte oeste y por la parte norte llegaba hasta el barrio La Sabana. Hoy día, aunque mutilada, sigue igual de grande. Esta finca por estar prácticamente dentro del pueblo, todos sentíamos que era parte de nosotros, porque era el lugar predilecto para todas las aventuras que hacíamos los muchachos de esa época. Las características principales eran.

Poseedora de una laguna natural (única en el municipio), que yo conozca, que se formó a partir de los manantiales de agua cristalina que nacen en la misma propiedad, donde la flora y la fauna crecían y se multiplicaban, protegidos por un medio natural al que nadie agredía y el que se atrevía tenia a Nunin de frente (el Dios de las vacas, según German Castro), era la persona que cuidada y atendía la propiedad. Recuerdo que a principios de los años setenta, o final de los sesenta, llegó una bandada de patos de la Florida, huyendo del invierno crudo en su país e intentaron pernoctar en la Laguna de Rodolfo, lamentablemente su intención duró muy poco, los cazadores del municipio en cuanto se enteraron, le pusieron fin a la aventura de las palmípedas y su intención de pasar un buen invierno en tierras cálidas, esas hermosas aves, que en su país son intocables.

La Carrera de Mangos de Rodolfo. Cuando en nuestros barrios se hablaba de mangos y eran los meses de abril y mayo, este lugar atraía a todo el que quisiera un buen Yamagui, un Bullita o un Colon y todo que quería marotear, o en nuestro coloquial lenguaje, manguear.  Era una hilera de mata de mangos, sembrada no sé con qué propósito de esta manera, al cual acudía medio pueblo a buscar mangos, con el consiguiente resabio de Nunin, por la cantidad de piedras que le tiraban a los mismos.

Cuando terminaba el año escolar y los muchachos no teníamos nada que hacer, la Cerca de Rodolfo se convertía en el campamento habitual de todos, porque allí acudíamos a cualquier cosa que nuestra mente le diera rienda suelta, era como dije antes, parte de cada uno y cada quien se sentía con derechos de entrar, a correr detrás de las vacas, ir de cacería, pescar en la laguna, subir a los árboles, buscar frutas, ver el manantial, bañarnos en la laguna, jugar pelota y hasta pelear con los compañeros.

Ambiorix

Febrero 2019

1 Comentario

  1. Muy buen artículo, exelente diria yo pues tuve innumerables aventuras en esa cerca y en esa laguna junto a mi padre juan saint-hilaire.
    Y secundo la idea de mi vecino ricardo de que la conviertan en un parque ecológico de la ciudad, seria un gran at

¿Y tú, que opinas?

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