Folklore a los 4 Vientos…¡

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Un espectáculo para honrar y celebrar!
Folklore 2Por: Lissette Montolío.
Aunque no estuve presente, nuestro corresponsal Armando Recio, nos proveyó con las informaciones más que suficientes como para hacer este artículo sobre la magnífica celebración multicultural de los 60 años de vida profesional de la bailarina y folclorista dominicana, Josefina Miniño y al mismo tiempo, el 30 Aniversario del Ballet Folklórico Dominicano, y sus 26 años de estar dirigiendo los destinos del Ballet Folklórico Nacional de República Dominicana.

El evento en el que se destacó la música de las Antillas Mayores, fue presentado por el Ministerio de Cultura, la Dirección General de Bellas Artes y el Teatro Nacional Eduardo Brito, en conjunto, y fue presentado durante los días 26 y 27 de noviembre en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional.

Folklore 1El programa se inició con 3 imágenes folklóricas, una de congós, otra de mande’ y una de merengue, seguidos de una estampa de espantapájaros, en una Fantasía Folklórica, donde unos cuervos destruyen al espantapájaros rompiéndole el corazón a una joven campesina y ella lo reconstruye enamorándose apasionadamente de él. Esta estampa fue acompañada de dos melodías de amor compuesta por dos generaciones: Solo tengo ojos para ti, del internacional Juan Luis Guerra y Evocación, del consagrado Papa Molina, con una coreografía de Josefina Miniño, donde se destacaron los solistas Patricia Paola Cordero y Andrés Castillo.

Dentro del programa se realizaron varios homenajes de reconocimientos a tres grandes glorias del folcol dominicano: Casandra Damirón, René Carrasco y el Saxofonista Tavito Vásquez. Esta parte del programa se realizó con la obra ganadora del Premio Nacional de Música a Nivel Sinfónico (1991), compuesta por Ramón Antonio (Papa) Molina (esposo de Josefina) e interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por José Antonio Molina Miniño (hijo de Papa y Josefina) y la magistral coreografía de la Prof. Josefina Miniño, terminando con la presentación el poema El Merengue, de la pluma de Aidita Selman, recitado por el actor Vicente Santos.

Otro muy merecido homenaje lo recibió, a ritmo de Mangulina, el orgullo de Barahona, la diva del Cine Tecnicolor, María Montez, en ocasión de celebrarse este año el 100 aniversario de su nacimiento, seguido por un reconocimiento que le rindiera personalmente la profesora Miniño a su amiga Casandra Damirón, donde intervino el compositor Frank Ceara.

Con el poema Las Islas todas, de Nicolás Guillen, interpretado por el actor Vicente Santos, se inició el homenaje a Puerto Rico, seguido de un baile preparado por el coreógrafo invitado Antonio Rafael Castro Rivera (Tony D’ Astro) a ritmo de Bomba, baile y música afro puertorriqueña llevada a Puerto Rico por los esclavos de las Antillas Francesas, procedentes de la costa oeste de África, la cual tiene más de 20 ritmos, entre los más destacados: El Sicá, el Yubá y el Holandas, donde tradicionalmente el percusionista intenta seguir los pasos improvisados del bailarín. En este momento sobresalieron los bailarines Gregorio Rodríguez, Wanda Camilo, Luis Tejada, Claudia Figuereo, Eudy Valdez, Patricia Paola Cordero y Joselito Sánchez.

Luego llegó la Plena, con el tema Soy caribeña, de Ángel Toruela. La Plena puertorriqueña nació en la Joya del Castillo (Ponce 19915,1920) un pueblo que reclutaba personal para la agricultura. Un matrimonio de Barbados, llevó en su equipaje una guitarra y una pandereta con las que recrearon un ritmo parecido al calipso, introduciéndole el sansa y el güiro y convirtiéndolo en plena puertorriqueña. El homenaje a la Isla de Encanto terminó con un popurrí de las canciones: En mi viejo San Juan y Preciosa del compositor boricua Rafael Hernández, interpretadas por Ileana Reynoso junto al instrumentista invitado Nino Medina y la coreografía de Josefina Miniño presentada por los bailarines Gregorio Castillo y Wanda Camilo.

El siguiente segmento fue un homenaje a Cuba, con el Danzón La Bella Cubana, de José White Laffiti. El Danzón cubano es un ritmo bailable creado por el compositor matancero Miguel Failde Pérez en 1879 y se interpreta con instrumentos de viento, flauta, violines, piano y percusión cubana. Acto seguido ocupó el centro del escenario Maridalia Hernández interpretando Drume Negrita de Eliseo Grenet, con arreglos de Milton Salcedo y la coreografía de Elizabeth Crooke y al concluir, se presentó la coreografía de Marianela Boan en el tema Yemayá. Yemayá es una deidad de la santería Orisha de la región de Yoruba, es la madre de todos los hijos de la tierra porque representa la fertilidad. En el sincretismo se acompaña con la Virgen de Regla y Stella Maris. Su naturaleza está simbolizada por las olas del mar, por lo que su color es azul y su baile se asemeja a ese movimiento. El ciclo cubano cerró con el poema Los 15 de Florita, de Jorge González Allué.

Acto seguido se le rindió tributo a Haití, con el tema Honor al Tambor y a la Libertad con una coreografía del invitado, Dieufel Lamisere, quien presentó dentro de la coreografía El Assotor, uno de los tambores más grandes del mundo, de unos 7 pies de altura, que proviene de la tradición africana Dohameyan. En la esclavitud, los africanos se aferraban, por las noches, a los tambores, comunicándose, según ellos, con los dioses. Pero también podrían ser portadores de mensajes de desafió, con acentos de rebelión, prohibidos por los amos, para safarse de la esclavitud, hazaña lograda en 1804, cuando se convirtieron en la primera nación negra en América en liberarse de la esclavitud. En esta estampa a Haití el «showman» José Lacay interpretó Choucoune, cuya música es de Michael Maulear Monton y la letra de Oswald Durand, junto al instrumentista invitado Nino Medina.

Hasta que llegamos a la parte donde se le rindió homenaje a República Dominicana. La primera selección fue la bachata Quédate Conmigo, de Zacarías Ferreira, seguido del tema Mi Quisqueya, de Mercedes Sagredo, cantado por Maridalia Hernández, acompañada de Nino Medina. Luego, sonaron los Tambores sobre Quisqueya, de Manuel Sánchez Acosta, interpretado magistralmente por José Lacay, quien luego se unió a Ileana Reynoso y a Fausto Guillén, en el tema de final, Medley «Marola», de Luis Díaz, junto a los bailarines Wanda Camilo, Eudy Valdez, Yill Perdomo, con una coreografía de Josefina Miniño, en un cierre espectacular.

Así se celebraron los tres los 60 años de vida artística de la primerísima bailarina y coreógrafa, la admirada Josefina Miniño y sus 26 años dedicados al Ballet Folclórico Nacional Dominicano que cumplió también sus 30 años de vida, honrando nuestra música y sus creadores e intérpretes y uniendo a las Antillas en un abrazo musical en un espectáculo educativo, entretenido y lleno de riquezas folclóricas. ¡En horabuena!
(4 de diciembre del 2011, Nueva York)

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