El Tiempo

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Tony Cedeño Andrade - Escritor


POR: TONY CEDEÑO – Escritor Reside en Ecuador. 

«El destino del hombre es ese grano diminuto de arena que el viento arrastra ciego; la ola de la mar que curva el cuerpo y muere, o pasa y llega hasta la orilla; es esa llama que, unida con las otras en la hoguera, no sabemos si ha muerto. Al vivo le entristece la impotencia del destino del hombre». 

Autor: Francisco Brines, Oliva, España. Licenciado en Derecho, Filosofía y Letras Románicas e Historia, recientemente galardonado con el premio Cervantes. 

Todos estamos sujetos a un espacio de tiempo que siendo infinito nos es a veces irreconocible cuando sufrimos una injusticia, y cuando somos felices nos parece eterno su precioso diamante. 

En cada acción por nosotros generada éste tiempo nos es de aliado, amigo y maestro. Según está percepción será nuestro desarrollo unitario y social cuando unidos a éste tiempo crezcamos o seamos frutos amargos, todo depende de ti y de tus ganas de vivir y de ser por sobre todo libre. 

En otras palabras, es para nosotros como entes pro activos una asunción de nuestras fuerzas cotidianas, es decir, un terminar y comenzar cada 24 horas, una certeza, una resonancia y un derecho es ser feliz. 

Al hecho: la certeza de sabernos útiles, la resonancia de que cada alba trae en sus hombros una flor-la vida, y el ser feliz es un derecho-atesóralo con amor por favor. 

Como lo expresa Miguel de Cervantes en su obra don Quijote de la Mancha «¿Pues qué mayor desdicha puede ser de aquella que aguarda al tiempo que la consuma y a la muerte que la acabe?». 

«Siempre deja la ventura una puerta abierta en las desdichas para dar remedio a ellas». 

El tiempo es una fortuna valiosa y lejos de ser una triste quimera, una paradoja incuerda e inconclusa, es una sutil unción, un dulce acaramelado, lo que un niño saborea, y las gentes infinitas e innumerables como la arena en un puñado de sueños desean ser felices, así, la partitura llamada vida se nos presenta con rostros de tiempo y de distancia, pero unánimes sin distingo alguno e iguales en corporeidad. 

Puesto que es una permuta perenne nuestra relación inter social porque siempre daremos algo de nosotros esperando recibir una complacencia honesta y cordial. 

Todos poseemos un corazón puro al momento de nacer, pero, con lástima cambiamos nuestra concepción de la vida por el disfrute efímero de las vanidades y las pasiones sin sentido y lejos quedó ese rostro de ensueño bañado de música que se miraba así mismo humano. 

Amigo, amiga, señor, señora, no cambien por el que dirán de ustedes la sociedad cambien por democracia y justicia para con sus personas. 

Aquí el tiempo tazo su propio peso y quien no procuro crecer se quedó rezagado, y quien confió sus días a la suerte de una ruleta rusa y a la fortuna de un convenio amoroso movido por el interés económico fue penosamente infeliz. 

Algo debemos elegir y siendo preciso vivir el presente no podemos detener la marcha pues como beneficiarios de un mundo tan hermoso somos todos bendecidos, seamos pues un fruto bueno en conciencia y en nuestros actos. 

Recuerden apreciadísimos lectores y lectoras que una sola oscuridad es como una sola luz, ambas opuestas pero juntas en nuestro diario peregrinar: hay que ser conscientes que éste mundo demanda de nosotros lo mejor. 

Por último y como reseña final expongo ¿Qué será del ayer y del futuro? Lo primero es una sabia escuela, procura entonces aplicar tu aprendizaje en el presente que el futuro paciente espera a quienes no se rinden. 

¿Y tú, que opinas?

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