El medio ambiente y su deterioro
Por: Marcelo Peralta.
Este 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente.
Ante el deterioro de nuestro hábitat es necesaria y urgente la educación del ser humano, la solidaridad global para la sostenibilidad.
Para la vida humana y animal sólo hay una Tierra.
Cada día que pasa estamos sembrando más pobreza y destruyendo los árboles, contaminando de diferentes maneras el medio ambiente.
Hay que educar para romper con ese el círculo vicioso de destruir todo lo que tenemos.
El planeta es como una familia.
El terruño en que vivimos hay que cuidarlo como a los niños recién nacidos.
Es nuestro medio ambiente, el que nos da lluvia, alimentos y vida.
Todos los días debemos luchar por el medio ambiente.
Es nuestra Tierra, nuestro hábitat, nuestro hogar.
Debemos esforzarnos por la vida en la Tierra.
Nuestra tarea es salvar los océanos, los ríos y todo lo que nos proporciona la sobrevivencia.
Nuestra Tierra, nuestro futuro, ¡Salvémosla!
Es hora de actuar y dejar de lado las diatribas.
Demos a la Tierra una oportunidad, porque se nos está muriendo como un paciente en «coma».
Miles de millones sufren en el mundo por falta de agua.
Los mares, océanos, y los ríos se están muriendo.
Hay que planear para el Planeta.
No lo abandonemos.
Es imprescindible la educación del ser humano, la solidaridad para la sostenibilidad.
El Día Mundial del Medio Ambiente es la ocasión propicia para fomentar la sensibilización mundial de promover la atención y acción política al respecto.
Los objetivos son darle una cara humana a los temas ambientales, motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo.
Es el de promover el papel básico de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, fomentar la cooperación, la cual garantizará que todas las personas disfruten de un futuro más próspero y seguro.
Hay que hacer más hincapié y profunda la conciencia universal de la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente.
Las sociedades, a lo largo de la historia de la humanidad, han tenido una relación muy estrecha con el medio.
Las personas influyen directas e indirectas en el entorno y éste condiciona a su vez su modo de vida. La intervención humana sobre el medio se ha acelerado extraordinariamente.
Si tomamos como parámetro el efecto invernadero, el agujero en la capa de ozono, la desertización, el agotamiento de los recursos, la pobreza, el reparto injusto de la riqueza, el castigo que damos a la tierra, la desigualdad en las relaciones entre los pueblos nos daremos cuenta de lo que sufre el medio ambiente y a la vez son sólo algunos de los graves problemas que amenazan el disfrute de una vida digna.
Estos problemas son resultado de acciones concretas, de contaminación, de aprovechamiento excesivo, descuidado generalizado, construcción de viviendas en áreas no adecuadas, modelos de producción, consumo, por los hábitos de vida, entre otros.
Se torna impostergable, resolver desde ya y reducir los problemas ambientales, prevenirlos, pero ello implica la necesidad de ir cambiando estos tipos de acciones, de manera que se modifiquen los efectos de nuestra actividad individual y colectiva, para obtener un nuevo mosaico de fuerzas encaminadas en una dirección distinta como es la sostenibilidad.
Cuando la degradación del medio empieza a ser entendida como un problema social, surge como respuesta la educación ambiental, pero de no hacerla ahora, estamos esperando demasiado tarde y se nos caerá la casa encima.
Hay que entender la educación ambiental como «un proceso permanente en el cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia, la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros.
Planteamos que hay que tomar conciencia en el conocimiento de los problemas ambientales, tanto locales como globales.
Hay que destinar recursos para capacitar a las personas para analizar de forma critica la información ambiental.
Facilitar la comprensión de los procesos ambientales en conexión con los sociales, económicos y culturales es una tarea que nos compite a todos los humanos, sin importar el color de su piel, posición económica, social, credo y ubicación.
Nosotros mismos estamos destruyendo nuestro plantea.
Hay que favorecer la adquisición de nuevos valores proambientales y fomentar actitudes críticas y constructivas para que el medio ambiente no se nos vaya a destiempo.
Los gobiernos, entidades y cada uno de los seres humanos obligados, indefectiblemente que apoyar el desarrollo de ética que promueva la protección del medio ambiente desde una perspectiva de equidad y solidaridad.
Hay que capacitar a las personas en el análisis de los conflictos socio ambientales, en el debate de alternativas y en la toma de decisiones para su resolución de ésta gran problemática que es una realidad.
Tenemos que fomentar la participación activa de la sociedad en los asuntos colectivos, potenciando la responsabilidad compartida hacia el entorno, si no lo hacemos, a la vida en la tierra, sin ser pesimista no lo le queda mucho tiempo.
Hay campos desolados porque sus árboles han sido cortados sin piedra, y por ende desaparecen los ríos porque las venas acuíferas se han muerto.
Los ríos están contaminados con sustancias tóxicas de empresas que operan en sus alrededores.
Quizás alguien pone oído visor a esta llamada de alerta.


