El estado, la sociedad y yo
Por: Marcelo Peralta
SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D. En su célebre discurso el Presidente de la República, doctor Leonel Fernández aprovechó el día más justo «La Independencia Nacional» para resaltar sus «logros» en el poder
A veces, mi Presidente, cuando usted hablaba sonaba como si fuese una persona que no viviese en la República Dominicana.
A pesar de toda su elocuencia, mi Presidente se cubrió con un disfraz de oveja conservadora.
En la superficie, mi Presidente, usted dijo muchas cosas con las cuales los conservadores pueden estar de acuerdo, pero las palabras pueden significar algo o pueden disfrazar las verdaderas intenciones.
Dejando a un lado la glamorosa retórica, sí mi Presidente, dejando a un lado, examinemos los puntos principales que usted tocó.
Cualquiera que haya visto la película «esperando por Supermán», se sabe mi Presidente que el sistema de educación pública en este país es un desastre, desde que Melanio Paredes está en el puesto.
Mi Presidente hay escuelas que parecen cosecheras y niños que reciben clases en ranchetas.
Mi Presidente hay maestros que no ganan lo suficiente, cuando un político analfabeto devenga 5 veces más que el preparador de los futuros profesionales.
Mi Presidente recuerde que hay funcionarios que no se sabe dónde invierten los recursos asignados.
Hay que reconocer que en la gestión de Melanio Paredes el sistema educativo se desplomó.
Recuerde mi Presidente que la energía que pagan los pobres es la más cara del mundo.
Mi presidente recuerde que somos los pobres los que pagamos los servicios y los ricos los disfrutan.
Mi Presidente recuerde que los ricos no pagan impuestos.
Mi Presidente recuerde que los pobres somos más y vivimos marginados.
Mi Presidente más palabras bonitas no resolverá nada.
El discurso mi Presidente fue otro regalo a favor de los políticos y funcionarios que se preocupan más por enriquecerse y llenar su ego en vez de luchar y trabajar por el futuro de los demás.
Parece que mi Presidente no entiende o cree que los demás no saben que el gobierno no innova.
Mi Presidente el gobierno regula.
Mi presidente el gobierno cobra impuestos.
Mi Presidente el gobierno controla la tasa del dólar.
Mi Presidente el gobierno cobra el ITEBIS.
Mi Presidente los impuestos están acabando con los bolsillos de los más pobres.
Mi Presidente usted quiere que la Justicia juzgue a los funcionarios sospechosos de corrupción.
El Poder Ejecutivo a través de la justicia tiene la solución de cancelar a esos funcionarios, despojarlo de las fortunas que acumulan con dinero del pueblo y mandarlos a la prisión
«Se podrá alegar que para que ese andamiaje quede completo, se requiere someter a la justicia a aquellos funcionarios que presuntamente incurran en actos dolosos.
Mi respuesta sobre ese particular es muy sencilla: Que actúe el Ministerio Público.
Que lo haga con plena independencia y libertad.
Que cada quien sea responsable de sus propios actos, sin la intervención del Poder Ejecutivo.
Mi Presidente ¿Quién nombra los fiscales y los jueces?
Deme luz mi Presidente, porque de veras no entiendo.
¿Por dónde comenzaría a atacarse a los corruptos?
¿Por dónde iniciaría la Justicia contra los corruptos?
¿Por qué lado iniciar, indíqueme mi Presidente?
Por arriba o por debajo.
¿Cómo penetra la Justicia en esos estamentos?
¿Cuál es la función del Poder Ejecutivo en estos casos?
Mi Presidente ¿Quién defenderá a los fiscales y jueces que juzguen a los supuestos corruptos?.
Dígame mi Presidente se premiaría a los fiscales que conozcan expedientes a funcionarios que se han enriquecidos ilícitamente.
¿Qué riesgo corren esos fiscales de ser cancelados?
¿Y la vida de estos fiscales estaría garantizada o a caso tendrían que taparse sus rostros para juzgar a los corruptos como sucede con los narcotraficantes en Colombia?
¿Qué fiscal se atrevería a llevar a un funcionario de eso a la Justicia?
¿Qué sucedió mi Presidente con los funcionarios hijos de dirigentes del PLD de Adunas en Santiago implicados en un lío de cientos de millones de pesos?
Mi Presidente:
¿Qué hizo la Procuradora de la Corte de Santiago, Vielka Calderón con el expediente de éstos funcionarios hijos de dirigentes del PLD?.
¿Cómo, cuándo y dónde estos muchachos pagarán por esos delitos?.
¿Quién se atrevería a llamar a estos funcionarios de Aduanas y de las demás instituciones acusados de lesionar el erario público?.
¿Por qué no actuó el Poder Ejecutivo cuando la magistrada Vielka Calderón varió el expediente para sacar de la cárcel a los hijos de dirigentes del PLD que un juez de Instrucción impuso medida de coerción?
¿A caso no es el Poder Ejecutivo que nombra y controlado a los fiscales?
Mi Presidente usted enfocó el problema de la corrupción ¿Por dónde comenzar?.
Mi presidente el que vive en una casa de cristal no puede tirar piedras al vecino.
Mi Presidente pide a la Justicia que actúe contra los corruptos.
Mi Presidente les está poniendo una camisa de fuerza a los magistrados.
¿Qué fiscal se enfrenta a este grupo de poderosos?
¿Qué fiscal se mete en la boca del lobo?
Está en riesgo su cargo, su vida, su familia, su vecino, su esposo, esposa e hijos.
Y peligra la seguridad personal de estos magistrados.
Sería un gran precedente que se lleve a la cárcel a los corruptos y por ende, tendría mi Presidente asegurado 30 años más en el poder, «porque no hay oposición política».
De darse eso, mi Presidente, el país lo premiaría con 30 años más en el poder.
Se lo garantizo si esos corruptos son llevados a la cárcel, de seguro que se perpetuaría en el solio presidencial por muchos años más.
Usted estaría en el poder por muchos aunque mi Presidente, el pueblo se muera de hambre, lo maten los impuestos, los ahoguen los precios de los combustibles, los de la comida, no halla dinero para comprar las medicinas, nos hunda el desempleo, siga creciendo la delincuencia, crezca la inseguridad ciudadana, se eleve el sicariato, sucumba el seguro de los maestros, se enfermen cada día los niños por intoxicaciones del desayuno escolar, colapse por completo los sistemas agropecuario, pecuario, avícola, lechero, entre otros.
Mi Presidente usted hizo un análisis comparativo de lo que hacen otras naciones para promover la transparencia y combatir la corrupción, hallamos que muy pocas han creado los mecanismos institucionales con que actualmente cuenta la República Dominicana.
De igual manera, estamos conscientes mi Presidente que no sólo se trata de disponer de un puesto de trabajo, sino, al mismo tiempo, de un salario decente.
La evaluó la Ley Orgánica del Presupuesto del Sector Público, la Ley de Contraloría General de la República y del Control Interno, la Ley de Crédito Público, la Ley de Compras y Contrataciones de Bienes, Servicios, Obras y Concesiones del Estado; la Ley de Dirección General de Contabilidad Gubernamental y la Ley del Sistema Integrado de Administración Financiera del Estado.
«Con estas disposiciones legales logramos la creación del ordenamiento jurídico necesario para establecer los criterios de transparencia y los mecanismos de prevención en el funcionamiento administrativo y financiero del aparato gubernamental».
Mi Presidente la mejor forma de reformar el gobierno es reducir programas y agencias innecesarios.
Por ejemplo las botellas de los dirigentes del PLD, las altas ganancias de los senadores, diputados, los secretarios de Estado.
Se le debe exigir a cada agencia y programa del gobierno que justifique su existencia considerando su costo y el beneficio para el mayor número de dominicanos.
Si no pueden, deben ser eliminados.
Mi Presidente deben haber mejores acueductos en los pueblos del interior.
No solo es la capital que hay votos, sino en los lugares más apartados van ustedes en campaña a buscar los votos.
«Que ilusos somos»
Curiosamente, mi Presidente usted invocó una analogía espacial, mencionando los programas productivos, y, sin embargo, este gobierno ha paralizado los programas de siembra, cultivo y recolección agropecuario.
Gastar en un gobierno es lo que hacen los neoliberales.
Nadie debe dejarse engañar por la retórica, ni por el paripé de los peledeístas.
Mi Presidente habló de la eficaz coordinación de la política monetaria y fiscal, la economía dominicana creció en el 2010, 7.8%, siendo una de las más elevadas de la región y superando de manera significativa las diversas proyecciones realizadas a principios de año, tanto por el Fondo Monetario Internacional como por el Banco Central. Eso está bien.
¿Pero y por qué la canasta familiar es eleva da?
La rápida expansión económica del 2010 situó el ingreso per cápita corriente en unos 5 mil 282 dólares, un crecimiento de 9.7% respecto al 2009.
¿Y entonces mi Presidente en que se basa este crecimiento?
Mi Presidente, el país está harto de injusticia.
Corrija todo esos entuertos mi presidente.
Hasta la próxima