Día de las madres
Por: Marcelo Peralta
SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D. Es bien sabido que cuando Dios creó el mundo pensó a la mujer que daría a luz otro ser que tendría todo su amor.
Madre: No hay palabras para agradecerte por todo el cariño que ha dado a lo largo de los años.
Hoy en tu día te envío los mejores deseos.
La mujer que pare no es madre, sino un ángel.
Ella es la que te ha hecho reír.
Te ha secado las lágrimas.
Te ha abrazado muy fuerte.
Te ha visto triunfar.
Te ha visto fallar.
Te ha echado porras.
Te ha regañado.
Te ha consentido.
Te mantiene fuerte.
La madre es la promesa de Dios.
Es la mejor amiga, hoy, mañana y siempre.
Ella es el mejor ser humano del mundo.
Este es tu día.
La madre siempre tiene un amor infinito para todos sus hijos.
Cuando una madre da un consejo lo hace con amor y para tu bien.
Una madre podrá tener muchos hijos, pero un hijo solo puede tener una madre.
El único amor sincero y desinteresado es el de una madre.
Ella siempre sabe lo que sus hijos piensan.
Todas las mujeres tienen un hijo, aunque no sea físicamente, porque crece dentro del corazón.
Una madre siempre vive dentro de sus hijos.
La madre nunca muere porque vive dentro de sus hijos.
Para una madre no hay hijo bueno o malo y lo entrega todo aunque nunca no espera nada a cambio.
No habrá dinero que pague todo el amor de una madre.
Si tienes a tu madre cerca de ti cuídala y dale todo tu amor.
Recuerda que la vida da vueltas y todo lo que haces a tu madre te regresa.
Cuando tu mamá sea viejita cuídala como cuando tú eras niño y ella se entregaba a tí.
Madre son todas las mujeres que son capaces de guiar y crecer un niño.
La madre halla la felicidad cuando yo sus hijos la tienen.
La madre reza por ti.
Ella daría el mundo entero por ti si fuese capaz El amor de la madre es el combustible que hace que un ser humano logre lo imposible.
El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
Hoy quiero darte gracias por todo el mundo que tenga a su madre viva.
Este y todos los días son los más bellos para la mamá.
Que Dios bendiga a todas las madres del mundo.
Entre una rosa y una madre no hay diferencia, porque las dos son bellas.
Un hombre quiere mucho a su esposa mejor que a nadie, pero a su madre más tiempo que a nadie.
Los brazos de las madres siempre se abren cuando necesito un abrazo.
Su corazón sabe comprender cuándo necesito una amiga.
Sus ojos sensibles se endurecen cuando necesita una lección.
Su fuerza y su amor le han dirigido por la vida y le han dado las alas que necesitaba para volar.
El corazón de la madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad.
La más bella palabra en labios de una persona es decir madre, y la llamada más dulce es decir madre mía.
Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido.
Hasta la próxima