Denuncia de Luis Amílcar Gómez fábrica de explosivos en Barrick Gold tiene apoyo

189


Por Marcelo Peralta
Cotuí, Sánchez Ramírez, RD. -El sacerdote católico y periodista Ramón Secundino-Nino- Ramos llamó a todos los sectores sensatos en la República Dominicana oponerse a que la empresa minera siga destruyendo la vida de millares de seres humanos, los ríos, arboles, aves, animales, peces a costa de sacar millones de dólares con la explotación de los recursos mineros dominicanos.

Las intenciones de instalar una fábrica de explosivos acrecentó el temor en las 600 familias de cuatro comunidades cercanas a la Barrick Pueblo Viejo, que vienen reclamando su reubicación debido a los niveles de contaminación.

Luis Amilka Gómez.

En La Laguna y en El Naranjo, apenas a 500 metros de la minera, sus moradores dicen que aunque han escuchado las pretensiones de la minera, nadie se les ha acercado.

Ramos dice que tras la advertencia del ingeniero minero de Santiago Rodríguez, Luis Amilkar Gómez, cuyos datos ofrecidos los hace a forma de advertencia para evitar ocurran tragedias, desde el gobierno debió existir la voluntad y actuarse con prontitud.

Vinicio Castillo, diputado.

Dice que hay y nacen los temores en torno al peligro de que pueda ocurrir una desgracia por el manejo inadecuado, y otra es que debido a la falta de seguridad en el país, delincuentes podrían penetrar a los terrenos de la Barrick Gold, a asaltar la fábrica y cargar con los explosivos y hacer detonaciones.

Foto de la barrick Gold en Cotui.

El religioso dice que en un recorrido que realizara por la zona, pudo ha constatado los daños generados a la producción agrícola por el cianuro que se desprende desde la empresa minera y que después que se permita la instalación de esa fábrica de explosivos las posibilidad de tragedias serian frecuentes y de consecuencias funestas.

 

Ramos sostiene que en las comunidades de La Cerca y La Pinita, en Cotuí, donde se han detectado altos niveles de cianuro y varias personas con plomo en la sangre, creen que instalar una fábrica de explosivos sería catastrófico.

 

«Lo que quieren es ponernos al lado una bomba de tiempo, cuando al menos debieron consultarnos, sacarnos de aquí», dice Juan Pérez, un operador de pala mecánica.

 

Pérez reside en la comunidad Las Lagunas, la más cercana a la minera.

«Aquí no solo es el humo que nos está matando a plazo, sino el mal olor que se desprende de esas instalaciones», señala su vecina Carmen Pérez, quien se dedica a la labor de ama de casa.

 

Hasta el momento los explosivos que utiliza la Barrick son manejados por expertos de los organismos militares, aseguró un guardia que reside en La Laguna y que no quiso identificarse.

 

También los moradores de Tocoa se mantienen en alerta ante las pretensiones de instalarse esa industria procesadora de explosivos, tras considerar que hay experiencia de estallidos de artefactos con resultados funestos.

 

El rechazo a la instalación de una fábrica de explosivos en Sánchez Ramírez a fin de maniobrar los costos de producción y tras la voz de alerta del experto Luis Amilkar Gómez, ha causado preocupación y temor en sectores, que declaran debe evitar por seguridad y protección de la población.

 

Mientras que el diputado Vinicio Castillo Semán, tiene la intención de someter al hemiciclo al que pertenece la denuncia hecha por Luis Amilkar Gómez y corroborada por el comentarista y periodista Álvaro Arvelo, en «El Gobierno de la Mañana», sobre la construcción de una supuesta fábrica de explosivos que lleva a cabo la minera Barrick Gold.

 

Castillo Semán señaló que, como miembro de la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados, pedirá una investigación con relación al caso, para rendir un informe sobre la situación.

 

Vinicito ha comprometido su palabra de que informara a mi hermano Pelegrín Castillo -ministro de Energía y Minas del país de la eventual instalación de esa fábrica.

 

«Hay 14 diputados en la Comisión y estoy seguro que una denuncia de esa naturaleza puede mover una investigación del Congreso», declaró el legislador.

 

Las continuas practicas negativas de la minera Barrick Gold en la república Dominicana, iniciando por la suscripción de un contrato leonino que fuera denunciado hasta por el propio presidente del país licenciado Danilo Medina, son parte de la motivaciones por las cuales la población ha llevado a cabo innúmeras protestas desde que esta llegara a Dominicana.

 

Personalidades y entidades
Habitantes, sacerdotes, ecologistas, dirigentes comunitarios, sociales, culturales, en la ciudad de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez, ubicadas en el Cibao Oriental rechazan, están atemorizados y nerviosos antes los planes de la empresa minera Barrick Gold de capital canadiense de instalar una fábrica de explosivos.

 

Hace poco el ingeniero minero dominicano Luis Amilkar Gómez, nativo del municipio de San Ignacio de Sabaneta, provincia Santiago, actualmente radicado en Estados Unidos, alertaba hace tiempo al Presidente Danilo Medina de la peligrosidad y consecuencias que se derivarían si se permite instalar esa fábrica.

 

Esa pretensión se oponen ecologistas, legisladores, familias en las periferias de la empresa minera Barrick Gold, rechazan, exigen y protestan para que el Estado Dominicana interceda y evite que se ponga en peligro la vida de millares de seres humanos y la ecología del país.

 

Desde el Cibao Oriental, Central, Nordeste, existe una sola voz que exigen al Presidente Danilo Medina interceder para neutralizar y evitar instalar esa fábrica de explosivos por parte de la empresa minera, porque consideran que la polución y posibles explosiones acarrearan temor y daños a las personas y a la ecología en el país.

 

La Barrick situada en el poblado de Pueblo Viejo viene contaminando a decenas de familias residentes en las comunidades de La Laguna y El Naranjo y sus alrededores, donde viven cerca de 600 familias que rechazan las pretensiones de la minera y a la vez hacen un patético llamado al Presidente Danilo Medina a fin de que impide que esa fábrica de explosivos opere en la zona.

Fuente: Prensaglobaldigital

¿Y tú, que opinas?

Please enter your comment!
Please enter your name here