Libro De vida Amor Muerte y Otras locuras
De vida, amor, muerte y otras locuras

De vida, amor, muerte y otras locuras

👁️ Visitas: 727

POR: WILLIAN Y. ESTÉVEZ PERALTA

No siempre la poesía devela la personalidad y los intereses de quién la cultiva, en ocasiones el sujeto lírico es independiente del autor, pero en el poemario «De vida, amor, muerte y otras locuras», de Rosanna Salazar, la poeta revela su carácter y su visión del mundo. Es una obra intimista, que resulta deleitable por el despliegue de imágenes que adornan sus versos.

Una muestra de lo anterior la encontramos en la siguiente estrofa donde la poeta desborda su sentido de humanidad y nos regala unos versos esplendentes:
(…) Todavía es un niño metido en su estatura
Solo como en la soledad de la muerte.
Paso por su lado y lo miro
En su abandono, en su hambre y su sed
En su falta de abrazos sin relojes (…).
«Techo de luna», Página 17

Rosanna es nativa del «Santo Domingo vertical», y a corta edad pudo enterarse de primera mano de las injusticias cometidas contra figuras como Amin Abel, Orlando Martínez, Sagrario Díaz y otros crímenes acaecidos en el casco urbano capitalino, acciones que de seguro la llevaron a forjar ese carácter insumiso contra el abuso de poder y otros males sociales. El poema «Anda patria» es un reflejo de ese apego a lo justo:

(…) Anda, patria querida, reclama tu derecho
A llorar las injusticias
Y haz parir canciones
En medio de los almendros y las palmeras
Que bordean tu mar acribillado
Por los tiburones de la noche,
Que vinieron en otros abriles vestidos de verde
Y cargados de balas,
De mentiras selladas,
De tanques de guerra para matar al hombre
Y sus sueños (…).

Página 20

La poesía amorosa de Rosanna nos rememora el candor de los sentimientos manifestados en las baladas, las serenatas, y en esos primeros besos furtivos en el temblor de la juventud:

Digamos que se marcha el otoño.
Que la ventana se acostumbra a mi rostro.
Y en ella te espero como a la noche,
O quizás, como el alba para romper
Los relojes
O que vengas a quitar temblores a mi luna con tu beso (…)

«De estaciones», página 16

La poesía suele ser un medio para plasmar las bondades que nos regala la vida, pero en ocasiones el hedonismo y la frialdad nos alejan de esos deleites, por esa razón la poeta se pregunta:

(…) ¿Qué ocurre al mundo
y su desenfreno?
ya no olemos flores,
ni leemos versos
ni sembramos canciones
ni robamos flores y besos (…)

«Entre rejas» página 13

Los versos más íntimos son los dedicados a sus familiares; en ellos fluye una aptitud poética de auténtico lirismo:

(…) Puedes cumplir un millón de años más.
Y has de ser rosa nueva para mí,
Espuma ardiente en mi corazón
Alma noble, aunque no lo creas tú (…)

«Siempre niña en mi» pág. 24

Delicados versos que a todas luces señalan el amor por su hija (Yara), a quién va dedicado el poema.
De esa misma factura es «Siempre tú» página 64:

(…) Padre nostálgico y triste
Cuando nos contabas del abuelo,
De tu hambre,
De tus guerras personales
En tu infancia de carbón,
De maíz tostado, (…)

Toda una oda al amado padre que nos remite al afamado poema «Coplas a la muerte de mi padre», de Jorge Manrique, por el sentido nostálgico de los versos.

En síntesis, la poesía de Rosanna Salazar es un mágico reencuentro con la humanidad. Es una voz que brota lirismo en cada verso, acicalados con hermosas imágenes que denotan madurez poética.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *