Abinader respalda el cúmulo de penas de hasta 60 años previsto en el nuevo Código Penal
El presidente Luis Abinader defendió las sanciones acumulativas contempladas en la nueva legislación penal, mientras un aspirante a la Suprema Corte advirtió que penas más extensas no solucionan por sí solas la criminalidad.
Por: Redacción SabanetaSR
Santo Domingo, RD. — El presidente Luis Abinader defendió este lunes la aplicación del cúmulo de penas incluido en el nuevo Código Penal dominicano, al considerar que el sistema judicial debe responder con mayor firmeza frente a personas que mantienen una trayectoria reiterada de delitos.
El mandatario abordó el tema durante las entrevistas realizadas por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) a candidatos que buscan integrar la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
De acuerdo con una información publicada por Almomento.net y el periodista Jhonny Trinidad, Abinader expresó dudas sobre las posibilidades reales de reinserción de una persona que acumule numerosos antecedentes penales, aunque reconoció que el Estado no debe abandonar por completo ese objetivo.
Abinader defiende el cúmulo de penas ante la criminalidad actual
El jefe de Estado sostuvo que el país necesita herramientas legales adaptadas a las nuevas modalidades delictivas. En ese contexto, defendió que el cúmulo de penas permita aplicar sanciones más severas cuando las circunstancias y la cantidad de delitos cometidos así lo justifiquen.
La discusión surgió durante la evaluación de Miguelina Beard Gómez, aspirante a formar parte de la Suprema Corte, quien se mostró favorable a la aplicación de penas acumuladas de hasta 60 años de prisión establecidas en la Ley 74-25, que instituye el nuevo Código Penal.
El planteamiento abrió posteriormente un debate con Rafael Armstrong Báez García, juez de la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional y también candidato a la SCJ.
Juez advierte sobre los límites de aumentar las condenas
Báez García planteó que el cúmulo de penas no debe ser visto como una solución automática al problema de la delincuencia. A su juicio, el aumento de los años de prisión no elimina las causas sociales y estructurales vinculadas a determinados comportamientos criminales.
Según reseñaron Almomento.net y Jhonny Trinidad, el magistrado recordó además que la privación de libertad tiene entre sus propósitos constitucionales facilitar la reinserción de las personas condenadas.
El juez cuestionó particularmente el impacto de una condena de 60 años en un país donde la expectativa de vida ronda las siete décadas. También explicó que detrás del cúmulo de penas existe una concepción basada en mantener alejados de la sociedad durante largos períodos a quienes representan un elevado riesgo delictivo.
Sin embargo, señaló que esa finalidad puede entrar en conflicto con el principio de rehabilitación que también debe orientar el sistema penitenciario.
Prevención y sanciones generan posiciones diferentes
Durante el intercambio, Báez García defendió la necesidad de fortalecer políticas públicas capaces de disminuir las condiciones que favorecen la entrada de personas a actividades criminales.
Abinader coincidió en que la prevención y la atención de las causas de la delincuencia son necesarias, pero sostuvo que las penas más altas también pueden tener un efecto disuasorio.
El debate sobre el cúmulo de penas refleja dos enfoques dentro de la política criminal: por un lado, el endurecimiento de las sanciones para responder a delitos graves o reiterados; por otro, la necesidad de mantener la reinserción social como uno de los objetivos fundamentales de la justicia penal.
La aplicación práctica del nuevo Código Penal será clave para determinar cómo los tribunales equilibrarán ambos principios cuando entre plenamente en funcionamiento el régimen de cúmulo de penas.
