Cuando un pale esta a una cuadra de tu casa y la educación a miles de tu familia
Por: el Arq. Ricardo González Quiñones
El asombro, la incertidumbre y la ira, llenaron mis sienes, cuando se me ocurrió contar, cuántas bancas de apuestas hay en nuestra amada Sabaneta sólo en la calle Próceres de la Restauración desde la calle José Marte, léase El Cementerio, hasta los Multis Nuevos. RESULTADO: 24 BANCAS DE APUESTAS.
Pensé, cuántas aulas de escuelas hay en esa calle y tenemos 12 AULAS, las de la Escuela Ana Joaquina Hidalgo. O sea dos bancas por aulas. Y aquí vienen las preguntas:
¿Cuántas bancas hay en Sabaneta si una sola calle tiene 24 bancas?
Si tenemos un promedio de 80 calles, habría un aproximado de 1,920 bancas.
¿Cuántas aulas hay en las escuelas públicas y privadas de Sabaneta?
Cuantifiqué alrededor de 80 aulas. Resultado 240 bancas por cada aula.
¿Cómo puede una sociedad avanzar cuando usted tiene un aula para enseñar Ortografía, versus 240 para jugar un Palé.
¿Cuántas bancas por bibliotecas tenemos en nuestro pueblo?
Encima de todo esto, los 620 millones de pesos que estos arracavacas invirtieron en los Textos Integrados se «perdieron» en las marismas de este país que no quiere despertar. Imagínense que los dos últimos ministros de Educación que hemos tenido son Alejandrina y Melanio. Chupe Usted compadre y déjeme el Cabo.
Es más fácil jugar un número que leer El Quijote.
Es más fácil jugar un número que aprenderse la Ley de Boyle, o que aprenderse el ejercicio No.15 del Algebra de Baldor, que leer a René del Risco y Bermúdez en «Ahora que vuelvo, Ton».
Y pensar que para que nos gobiernen estos «individuos», perdieron sus vidas Francisco Bueno, Manolo, Las Hermanas Mirabal, Amín Abel, Orlando Martínez, Los expedicionarios del 59, los de las Manaclas en el 63, los que Trujillo, ese ladrón, mató desde el 30 al 61 y otros miles que mataron en los doce años.
Ay Cervantes y yo aquí lejos de Tebas, no he tocado mi espada, esperando que me lleves a la grupa contigo y que montemos la armadura, ociosa, en el rucio junto a Sancho.
Hasta pronto, Dios Querrá
Ricardo González Quiñones
Sabanetero.


