Bandas haitianas cobran hasta US$5,000 semanales por paso de mercancías
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, asegura que empresarios y comerciantes haitianos deben coordinar pagos para que los cargamentos puedan circular por determinadas rutas de Haití.
Por: Redacción SabanetaSR
Santo Domingo, RD. – Comerciantes vinculados al intercambio entre República Dominicana y Haití llegan a destinar hasta US$5,000 semanales para facilitar el tránsito de mercancías por zonas bajo influencia de bandas haitianas, según denunció Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC).
La información fue ofrecida por García durante una conversación con Listín Diario y recogida por la periodista Elkys Cruz. El dirigente empresarial explicó que estos pagos buscan evitar que los cargamentos sean detenidos cuando ingresan a determinadas áreas del territorio haitiano.
La denuncia de García coincide en su aspecto central con otros reportes publicados este martes, que recogen cobros de hasta US$5,000 por semana para permitir la circulación de productos en Haití. Sin embargo, no existe hasta el momento una información oficial que permita establecer de manera independiente el monto total pagado ni la frecuencia con que se producen esas operaciones.
Bandas haitianas controlan rutas utilizadas por el comercio
García señaló que la situación es especialmente compleja en el corredor que comunica el paso fronterizo de Jimaní con Malpasse, ya en territorio haitiano, debido a que esa ruta constituye una de las vías de acceso hacia Puerto Príncipe.
De acuerdo con las declaraciones recogidas por Listín Diario, las bandas haitianas mantienen puntos de control en esa zona y exigen dinero para permitir que determinadas mercancías continúen su recorrido.
El dirigente comercial sostuvo que el problema no afecta únicamente a empresarios dominicanos. Según explicó, los comerciantes haitianos que reciben los productos también deben asumir parte de esos costos o coordinarse con sus proveedores para garantizar que los cargamentos lleguen hasta sus destinos.
García afirmó que, cuando no se alcanza un acuerdo para cubrir el llamado “peaje”, las mercancías pueden quedar imposibilitadas de continuar por determinadas rutas.
La inseguridad habría provocado además cambios en la manera en que se desarrolla el intercambio comercial. Parte de las operaciones que anteriormente utilizaban con mayor frecuencia la frontera de Jimaní se han desplazado hacia Elías Piña, donde, según García, la presencia e influencia de las bandas haitianas es menor.
Cobros terminan encareciendo las mercancías
El presidente de la FDC advirtió que el costo adicional provocado por estos pagos termina incorporándose a la cadena de transporte y comercialización, afectando principalmente a los consumidores haitianos.
Según explicó a la periodista Elkys Cruz, los comerciantes necesitan encontrar mecanismos que permitan mantener el flujo de productos, debido a la dependencia de numerosas comunidades haitianas de las mercancías que ingresan desde República Dominicana.
García aseguró que la presión de las bandas haitianas sobre el comercio fronterizo no comenzó recientemente. Situó el agravamiento de la situación después del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021, cuando grupos armados ampliaron progresivamente su influencia sobre distintas zonas y carreteras del país.
El empresario también indicó que en el norte haitiano la situación es diferente a la registrada en las rutas del sur y de los alrededores de Puerto Príncipe, donde las bandas haitianas mantienen una presencia mucho más significativa.
Comercio continúa pese a la inseguridad
A pesar de los riesgos, el intercambio comercial continúa debido a la demanda haitiana de alimentos, productos de primera necesidad, materiales de construcción y otras mercancías procedentes de República Dominicana.
García sostuvo que mientras las bandas haitianas mantengan el control sobre determinadas carreteras, los comerciantes enfrentarán mayores gastos y dificultades para colocar sus productos en el mercado haitiano.
El dirigente consideró que el mayor perjudicado termina siendo el consumidor de Haití, debido a que los costos asociados con la inseguridad, los desvíos de rutas y los pagos exigidos durante el transporte terminan reflejándose en el precio final de las mercancías.
Las declaraciones constituyen una denuncia del presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes y, hasta el momento, no se conoce una certificación oficial que detalle el número de pagos realizados a grupos armados ni las cantidades entregadas en cada operación.
