Apoyamos el paro del 11 de julio contra el paquetazo tributario

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Por: Julio Ovalle.
La Alternativa Revolucionaria apoya el PARO NACIONAL DEL 11 de julio próximo convocado por la asamblea de organizaciones populares, profesionales, campesinas, sindicales, choferiles y comunitarias reunidas el domingo 19 de junio del año en curso en la sede del Colegio Médico Dominicano contra el paquetazo tributario sometido al Congreso Nacional por el presidente Leonel Fernández y su Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

En efecto, ese paquetazo fue aprobado de urgencia en dos lecturas consecutivas por el Senado de absoluto dominio del partido de gobierno el viernes 17 de junio y por la Cámara de Diputados en dos lecturas consecutivas y con modificaciones el lunes 20.

El argumento del gobierno y el PLD es que ese ajuste tributario mantendrá este año el déficit fiscal en casi RD$33 mil millones por requerimientos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Primero, el responsable del desorden fiscal y presupuestario es el gobierno, que estimula la acumulación del «grupo constructor morado» y el clientelismo político. Por tales razones, tendría que ser forzado a reducir el gasto.

El paquete garantiza al gobierno destinar este año pre electoral más de 3 mil millones de dólares en endeudamiento público al mantenimiento oportuno de su clientela política e incrementar la acumulación originaria de capital a su cúpula partidaria.

Segundo, debe diferenciarse una reforma fiscal y una reforma tributaria. El fundamento de una reforma fiscal es mejorar la calidad del gasto público y eliminar la inequidad causada por los impuestos, reducir las distorsiones producidas por los tributos en los mercados y preservar el nivel de recaudación fiscal. De ahí que se trata de una reforma tributaria, pues no incluye el gasto público y pretende, no más, sacarle más dinero de los bolsillos a la gran mayoría de los dominicanos.

Los cálculos de nuestro equipo económico revelan que esta reforma tributaria recaudaría adicionalmente RD$19,500 millones que provendrían sobre todo del aumento en las tasas de interés a los usuarios de créditos bancarios, del aumento del impuesto sobre la renta, del juego en bancas de apuestas y casinos estimulado por el actual sistema político que hace creer a las masas que en el azar hallaría un cambio en sus condiciones de vida.
Todos esos impuestos son transferibles a los usuarios de esos servicios, lo que implicará que recaerán sobre los hombros del pueblo.

El gobierno sube 20% a la tarifa eléctrica en 180 días (11% en noviembre de 2010 y 8% este mayo) y, cual si fuera poco, continúan los apagones que agudizan aún más la inseguridad ciudadana. Entre tanto, garantiza las ganancias a las empresas generadoras que reciben en subsidio los impuestos que pagamos todos. Este año serán destinados casi US$1,000 millones para garantizar a esas generados el financiamiento de sus beneficios.

Mientras se deteriora así las condiciones de vida de las grandes mayorías, el presupuesto de los recursos del país el gobierno lo destina al despilfarro en viajes, viáticos, cientos de cónsules y vice cónsules, nómina de innecesarios ministros y vice ministros, nominillas y en obras que como la segunda línea del metro no es prioritarias pero que se tragará sólo este año más de 600 millones de préstamos en euros aprobados por esa burla llamada «Congreso para el Progreso». Es así como se genera el desequilibrio fiscal pero también la decisión abusiva de que sea el pueblo el que pague los platos rotos.

La clase más vulnerable de la sociedad es golpeada de manera severa por el cólera, y con escasa esperanza de romper el círculo vicioso de la pobreza por la baja calidad de la educación que justifica ya la entrega del 4%. Las deficiencias en el régimen de seguridad social reclama denunciar la privatización de los servicios de salud y unos salarios reales tan bajos que su poder adquisitivo este año es sólo comprable al que tuvieron hace casi veinte años.

La concentración de la riqueza y el cacareado crecimiento económico contrastan con el deterioro del nivel de vida de los dominicanos, con el despojo del patrimonio nacional, con el abandono de las comunidades urbanas y rurales, con la escasa inversión en el campo y en el aparato productivo nacional que no puede aumentar su competitividad.

Si permitimos que el paquetazo tributario sea aprobado desestabilizaría aún más las maltrechas economías de la gran mayoría de las familias dominicanas, sobre todo las de bajos ingresos y de la clase media, y de los trabajadores en general. .

El apoyo de la Alternativa Revolucionaria al paro del 11 es consecuente con nuestra política favorable a la movilización popular para contener las pretensiones gubernamentales de seguir acumulando enormes fortunas y despilfarrando recursos de los contribuyentes. Las protestas sectoriales, barriales, comunitarias, municipales, provinciales, regionales y nacionales son instrumentos que tienen todo el potencial para detener la política fiscal irracional de Fernández y su PLD, y de evitar que carguen de impuestos a los más pobres y a la clase media casi en extinción.

Detengamos el uso de los recursos del pueblo en campañas para el reeleccionismo de los funcionarios del gobierno como un acto de conciencia cívica.

COMISIÓN POLÍTICA
Santo Domingo, 22 de junio del 2011

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